La demanda de vigilancia en naves y fincas crece un 20% por los robos

Las empresas de seguridad demandan personal formado para trabajar de vigilante privado y de instalador de videocámaras

ANTONIO LÓPEZ ANLOPEZ@LAVERDAD.ESCARTAGENA.
Firme. Un vigilante de seguridad, en el antiguo centro de salud del casco antiguo, en un foto de archivo. ::                              PABLO SÁNCHEZ / AGM/
Firme. Un vigilante de seguridad, en el antiguo centro de salud del casco antiguo, en un foto de archivo. :: PABLO SÁNCHEZ / AGM

Los continuos robos en el campo y en los polígonos de Cartagena han hecho que tanto agricultores como empresarios tengan que tomar medidas de seguridad, bien instalando cámaras de vídeo como contratando vigilantes privados. Donde unos salen perjudicados, las empresas de seguridad ven un suculento negocio, tanto que durante los dos últimos años la demanda de vigilancia en naves industriales, almacenes o fincas ha aumentado entre un 10% y un 20% por esos motivos.

En el municipio opera apenas media docena de empresas del ramo, aunque sólo dos (Securitas, que es líder a nivel mundial; y Prosegur, que es el primer referente en España) acaparan la mayor parte del mercado junto a la murciana Vigilant, con sede en Alcantarilla.

Un portavoz de Securitas Cartagena explicó a este diario que el montaje de sistemas de seguridad en fincas, naves industriales y almacenes han aumentado sólo desde el pasado mes de octubre cerca de un 25%.

Según la misma fuente, donde más trabajan ahora es en zonas agrícolas, debido a los continuos robos, sobre todo, en casetas de riego. Para ayudar a los agricultores a sufragar el coste que supone la instalación de esos sistemas, esta empresa da la oportunidad de pagar a plazos el coste. La mayoría de los clientes que demandan este tipo de servicios pertenecen a pequeñas y medianas empresas.

Durante el pasado año, en cuatro polígonos industriales que hay en el municipio (Tubacero, Los Camachos, Cabezo Beaza y La Palma) hubo más de setenta asaltos a naves. Sólo el del Valle de Escombreras se salvó, debido a que allí hay ubicadas multinacionales con sistemas de seguridad muy exigentes.

En comunidades de vecinos

En el Campo de Cartagena la sangría de atracos fue mayor, ya que sólo en el 2010 sufrieron alrededor de 800 robos, según datos de la organización agraria COAG, y en 2009 casi 500. Más del 80% de los agricultores ya ha colocado sistemas de seguridad en sus fincas y el resto lo hará próximamente.

La empresa de seguridad Securemur, al igual que Securitas, ha puesto decenas de cámaras de videovigilancia en el campo, pero también en empresas, comunidades de vecinos, casas y todo tipo de instalaciones. «Llevo sólo un año como autónomo y la demanda de trabajo ha aumentado cerca del 20% en este tiempo. Al final, los empresarios prefieren gastar un poco en seguridad antes que aguantar constantemente atracos» señaló el gerente, Alberto Fernández.

A su juicio se trata de un sector en alza ya que las nuevas tecnologías al servicio de los empresarios puede ayudar a reducir los robos. Lo último que está instalando ahora es un sistema de videovigilancia que avisa al dueño a través del móvil, «en el mismo momento que salta la alarma», indicó.

En cuanto a la contratación de efectivos de vigilancia privada sigue aumentando, pero el incremento no ha sido tan significativo. El jefe de seguridad de la empresa Fomento de Protecciones y Seguridad en la delegación de Cartagena, Juan Francisco Perales, explicó que el sector por ahora se mantiene y que sigue aumentando cada año, la subida de este año no ha sido muy significativa.

El gerente de Halcón Seguridad, Fernando García, señaló que se debía haber registrado durante el último año un incremente significativo de las contrataciones de vigilantes, pero que no ha sido así, ya que los agricultores apuestan más por empleados no cualificados que por profesionales. Criticó el intrusismo laboral que existe en el sector y confiesa que donde más aumento de trabajo hay es en la instalación de cámaras de seguridad, debido precisamente a los robos en el campo y en los polígonos. Pero aun así, la demanda de efectivos sigue subiendo.

Quince plazas para un curso

Precisamente, la Cámara de Comercio de Cartagena ha organizado un curso de Vigilante de Seguridad Privada, junto al Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF). A las pruebas de acceso se presentaron anteayer 115 personas para 15 plazas.

La razón de esta alta demanda es que este mismo curso tiene un coste que puede llegar a alcanzar los 900 euros en una academia. La Cámara lo ofrece de forma gratuita. Será impartido, según fuentes camerales, por la empresa cartagenera de formación Ares Infer, desde el próximo 23 de mayo hasta el 8 de julio.

La Cámara de Comercio de Cartagena ha organizado este curso debido a la demanda de las empresas del sector que quieren trabajadores formados.