La Comunidad autoriza ahora la urbanización Novo Carthago sin descontaminar el humedal

Hansa Urbana dejará libres 165.000 metros cuadrados y no tendrá que limpiar de metales pesados Lo Poyo, como exige una declaración de impacto ambiental

JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZCARTAGENA.
Cartel informativo de la urbanización Novo Carthago, con el Mar Menor al fondo. ::                             J. M. RODRÍGUEZ / AGM/
Cartel informativo de la urbanización Novo Carthago, con el Mar Menor al fondo. :: J. M. RODRÍGUEZ / AGM

La promotora inmobiliaria Hansa Urbana podrá construir su macrourbanización Novo Carthago, en San Ginés de la Jara (Cartagena) y junto al Mar Menor, sin necesidad de descontaminar de metales pesados el humedal de Lo Poyo. En una reciente resolución, la Comunidad Autónoma ha concluido que la restauración del humedal, un espacio natural protegido por su alto valor ecológico, no será necesaria cuando se modifique la ordenación del suelo prevista y se garantice un 'pasillo' libre de unos 165.000 metros cuadrados; unos cien metros de ancho y unos dos kilómetros de largo entre las construcciones y el humedal.

La Dirección General de Planificación, Evaluación y Control Ambiental considera que el nuevo diseño de lo que se denomina «banda de amortiguación» permitiría evitar los perjuicios directos e indirectos al espacio natural colindante. Éste se halla incluido en el catálogo Red Natura 2000 y por lo tanto está protegido de manera especial por parte de la Unión Europa a través de la Directiva de Hábitats, pero según la Comunidad una serie de cambios en el planeamiento de la zona harán innecesarias medidas compensatorias como la citada limpieza del saladar.

Banda de amortiguación

Las modificaciones a las que se refiere Calidad Ambiental (que hasta hace unos días ha dirigido Francisco José Espejo, ahora candidato del PP a concejal en Cartagena) han sido planteadas por el Ayuntamiento de Cartagena como impulsor de la recalificación urbanística que permitiría a Hansa Urbana levantar de 8.000 a 10.000 casas, dos campos de golf de 18 hoyos y varios hoteles.

A raíz de que el año pasado la Comisión Europea cuestionó las garantías de conservación de los valores naturales en la llamada modificación puntual número 113 del Plan General, el consistorio planteó la alternativa a la Comunidad.

Y según asegura el departamento de Calidad Ambiental dentro de una resolución relativa al nuevo Plan General de Ordenación Urbana (sobre Novo Carthago), no se afectará de ninguna forma a la integridad del humedal.

En una comunicación escrita la Comisión Europea echó en falta en el expediente de Novo Carthago cumplir con el artículo 6.4 de la citada directiva e incluir la alternativa cero, un análisis de si lo mejor para no afectar a la Red Natura 2000 es no poner ni un sólo ladrillo.

La Comisión no precisó si se refería a no hacer nada en el humedal, donde Hansa ha proyectado un campo de golf, o en todo el ámbito de la macrourbanización. En todo caso, la Comunidad dice que no se necesitan medidas compensatorias porque no se hará nada en el saladar y en la banda de amortiguación no habrá construcciones.

¿Retiran un campo de golf?

La Comunidad da a entender que la empresa renuncia a ocupar el humedal con hoyos de un campo de golf. Cita que según el Ayuntamiento la alternativa propuesta «no plantea ninguna actuación en el interior del espacio natural protegido».

Lo que sí queda claro es que no habrá viales (lo que implicará el desvío de la carretera Los Nietos-Los Urrutias), rotondas, aparcamientos, equipamientos deportivos y parcelas de uso residencial (viviendas unifamiliares y varios edificios de hasta cuatro plantas) y hotelero (un complejo de cinco estrellas).

La Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse) criticó ayer que la Comunidad facilita el desarrollo de una urbanización que supondría un gran impacto ambiental en una zona saturada de viviendas como el entorno del Mar Menor; no resuelve la restauración; y puede incurrir en responsabilidad legal al saltarse la declaración de impacto ambiental.

El director de Anse, Pedro García, recordó que el humedal plantea el problema de que no es sólo de Hansa Urbana, sino también de los dueños de la finca de al lado, la de Lo Poyo. La Comunidad planteó una limpieza costeada por cada titular según su porción de suelo.

En el caso de la finca de Lo Poyo, a través de una declaración de impacto ambiental la Comunidad obligó a los propietarios (respaldados por la caja vasca Kutxa) a limpiar su parte del humedal como requisito para construir al lado unas 5.000 viviendas. Pero el proyecto fue suspendido por el Gobierno regional al estar implicados los dueños en el 'caso Malaya' de presunta corrupción urbanística.

Críticas de Anse

Según García, ante este panorama la Comunidad optó por que Hansa restaurara todo el humedal al tratarse de un espacio único, pero la empresa se habría resistido porque asumir la cuota ajena le haría pagar unos treinta millones de euros en vez de siete. Al final no tendrá que desembolsar nada.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos