El banquete autóctono de los Apóstoles

El asado de cordero, como manda la tradición, se cocinará en la Casa del Paso Morado durante la próxima madrugada El pan de 'La Santa Cena' se horneará mañana en el monasterio de Las Clarisas

A. S. LORCA.
El presidente del Paso Morado, Fulgencio Martínez Pelegrín, coloca las manos de las figuras integrantes de 'La Santa Cena' que realizó Nicolás Salzillo en 1700. ::                             SONIA M. LARIO /                             AGM/
El presidente del Paso Morado, Fulgencio Martínez Pelegrín, coloca las manos de las figuras integrantes de 'La Santa Cena' que realizó Nicolás Salzillo en 1700. :: SONIA M. LARIO / AGM

La iglesia del Carmen acogió anoche la entronización del grupo escultórico de 'La Santa Cena' que en 1700 realizó el escultor Nicolás Salzillo. La mesa comenzará a ponerse esta noche, aunque será mañana a primera hora, cuando se coloque el asado de cordero que cada año, como manda la tradición, se cocinará en la Casa del Paso Morado. «Se hace aquí, en la madrugada del miércoles al jueves. Estará listo a las diez de la mañana del Jueves Santo, que es cuando se coloca en la mesa de los Apóstoles», afirmó ayer a 'La Verdad' el presidente del Paso Morado, Fulgencio Martínez Pelegrín.

El cordero lo regala cada año una empresa cárnica de la ciudad y las verduras y frutas, también son entregadas al paso por parte de Pérez Chuecos de Tercia, para que formen parte de la mesa de 'La Santa Cena', según su presidente. No faltará ningún producto autóctono, desde alcachofas, lechugas, tomates y habas, hasta naranjas, limones y dátiles. «Son perfectamente colocados en fuentes y platos de barro, como los de la época que nos realizó un alfarero de la ciudad», relató.

Los cubiertos son de madera y la mantelería de fino hilo planchada y almidonada horas antes. Este año, por primera vez, el pan será horneado en el Monasterio de Santa Ana y la Magdalena de Clarisas. «Estamos muy agradecidos por el ofrecimiento, porque sabemos que lo harán con mucho cariño», argumentó el presidente del Paso Morado quien recordó que como manda la tradición todos tendrán pan excepto Judas. «Nunca se le ha puesto pan a este personaje».

Antaño sobre la mesa figuraba el cordero pascual y panes, con gran cantidad de variadas frutas, que al otro día de la procesión eran repartidas a los dueños de cada una de las figuras, cuando éstas se les devolvían para su conservación, el pan; y el resto, se entregaba a los que empujaban el trono. Ahora, son los cofrades quienes se las llevan.