El último de los siete dolores de la Virgen

Tercio de nazarenos con capa que asemeja a la toga que utilizan en los Tribunales de Justicia los profesionales del Derecho.::
                             P. A. / AGM/
Tercio de nazarenos con capa que asemeja a la toga que utilizan en los Tribunales de Justicia los profesionales del Derecho.:: P. A. / AGM

La Virgen de la Soledad, titular de la Hermandad de la Curia, Paso Negro, es una talla de José Sánchez Lozano de 1950. Este autor fue continuador de la escuela salzillesca de imaginería y artista de sorprendente habilidad técnica que se prodigó en esta tipología pasionista.

La iconografía de la imagen, que portan a hombros por el casco antiguo en la noche del sábado anterior al Domingo de Ramos abogados, procuradores y funcionarios de la administración de Justicia, está inspirada en los modelos que se hicieron para Redován, Huéscar, la Cofradía del Perdón de Murcia... Sustituyó a la anterior titular de esta hermandad, la Virgen de los Dolores.

Es una obra de tipología clásica en esta advocación de las vírgenes dolorosas. Representa el último de los siete dolores de la Virgen, el de la soledad, tras la muerte y el entierro de su hijo. Su dolor lo expresa con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo y la mirada perdida, mientras los dedos de sus manos se entrelazan sobre su pecho.

Durante su procesión por la vieja ciudad es llevada en un sencillo trono de andas de Esteban Jiménez, escultor de Baza, por 18 portapasos. Luce un manto negro bordado en sedas y oro que fue realizado en el taller de bordados del paso y que dirigió José López Gimeno. En él, además de aparecer los escudos de la Justicia y de Lorca, puede contemplarse un medallón central bordado íntegramente en sedas y representando a Jesús. La talla, aparece tocada con una aureola de plata.

Acompañan a la imagen, durante su periplo por las callejuelas del casco antiguo, un tercio de nazarenos que van vestidos con una túnica negra y capa que se asemeja a una toga, utilizada en los Tribunales de Justicia por los profesionales del Derecho.

La Hermandad de la Curia recuperó hace varios años una tradición perdida, la de portar las llaves de la Ciudad así como el escudo de la Justicia por unos 'alguacilillos' que preceden al trono de la Virgen de la Soledad.

La talla también procesiona el Domingo de Ramos, en que el Paso Negro preside la procesión, aunque lo hace en otro trono y con otro manto, éste inspirado en motivos de la Capilla Sixtina. Está considerado entre los mejores bordados y fue dirigido por el pintor lorquino Joaquín Ruiz Guzmán. De él, resaltan los medallones que orlan el motivo central de la Piedad.

En cuanto al trono que procesiona en este día, se trata de una cesión realizada por la Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre, Paso Encarnado, al Paso Negro. Llevaba tallas con motivos alusivos a la anterior cofradía, que fueron transformados por José y Antonio Serch, los mismos que durante los últimos meses se han encargado del dorado del trono de Esteban Jiménez que este año lucirá con una imagen renovada. Y una de las últimas incorporaciones fue en 2007 la nueva bandera de la Curia. Es de corte renacentista y su bordado tardó dos años en realizarse a manos de Soledad Trapero y Lorenza Navarro, dirigidas por el artista José López Gimeno. La bandera lleva bordados motivos alusivos a la Capilla Sixtina. En el reverso aparece el escudo de la cofradía que integran casi un centenar de miembros de la Judicatura.