Los gallos incautados en el reñidero se siguen matando

Los responsables del Centro de Zoonosis piden al juzgado que les diga qué hacer con las aves, de las que ya han muerto una veintena

R.F. MURCIA.
Pese a las heridas en carne viva, dos gallos se baten en el patio del centro de zoonosis. ::                             VICENTE VICÉNS/ AGM/
Pese a las heridas en carne viva, dos gallos se baten en el patio del centro de zoonosis. :: VICENTE VICÉNS/ AGM

Han salido del fuego para caer en las brasas. Los gallos que salvó la Policía, liberándolos del supuesto maltrato a que los sometían sus criadores enfrentándolos unos con otros, no lo están pasando mucho mejor en los primeros días de 'libertad'. Las aves intervenidas en un reñidero de Sangonera la Verde, que alcanzan un número cercano a las 170, fueron trasladas a lo largo del domingo al Centro Municipal de Zoonosis de La Albatalía, donde se siguen peleando a muerte entre sí. La falta de condiciones de estas instalaciones para acoger este tipo de animales, que destacan por su tremenda agresividad, ya hecho que una veintena hayan muerto en poco más de 24 horas.

Así lo reconocieron ayer fuentes de la Concejalía de Sanidad de Murcia, que han explicado que se han puesto en contacto con el juez que lleva las diligencias del caso para solicitarle una aclaración sobre qué hacer con los gallos. En concreto, le hicieron saber que el recinto no dispone de jaulas individuales para ese gran número de animales y que, pese a que se les está dando pienso y agua, sus vidas están en peligro.

Un fotógrafo de 'La Verdad' pudo comprobar cómo los gallos, pese a les han atado las patas en un intento de mantenerlos inmovilizados, logran levantarse y acometen unos contra otros con sus picos y espolones, hasta llegar a causarse la muerte. Muchos de ellos se encontraban ayer en un estado lamentable, con heridas evidentes por todo el cuerpo, pero sobre todo en la zona de la cabeza.

Mientras tanto, ayer continuaban detenidas cuatro de las 130 personas que fueron arrestadas el sábado por la tarde en el tentadero de gallos, ubicado en una propiedad rústica de Sangonera la Verde. Se trata del matrimonio propietario de la finca, un joven que reside en la misma casa y uno de los asistentes a las peleas, a quien se le intervino una pistola marca Star.

Todo apunta a que serán puestos a disposición judicial esta mañana, acusados de un delito de maltrato a los animales y, en el último de los casos, de tenencia ilícita de armas.