Prisión a 19 delincuentes por el robo de al menos 11.118 placas solares

La organización se repartía las tareas en tres grupos, saqueaba las instalaciones y se llevaba todo el material a Marruecos

LA VERDADMURCIA.
Fotografía de la Guardia Civil, realizada en la nave donde la organización guardaba las placas. ::                             G.C./
Fotografía de la Guardia Civil, realizada en la nave donde la organización guardaba las placas. :: G.C.

Diecinueve integrantes de una banda que se dedicaba al robo de placas fotovoltaicas en varias provincias, entre ellas Murcia, han sido detenidos por la Guardia Civil y se encuentran «en prisión provisional y sin fianza», según informó ayer el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano. Los sospechosos, de edades que oscilan entre los 23 y 42 años, son todos ellos de nacionalidad marroquí y tenían numerosos antecedentes penales.

La llamada 'Operación Módulos' es la más importante en ese ámbito que ha realizado la Guardia Civil en los últimos tiempos, y en ella han colaborado efectivos de la Guardia Civil de Torre Pacheco y de Algeciras (Cádiz). Con estas detenciones se han esclarecido 169 delitos cometidos en Murcia y en las provincias de Albacete, Cuenca, Ciudad Real, Alicante, Valencia y Córdoba.

En total, los detenidos habrían robado 11.118 placas solares, cuyo valor, entre el precio de las placas y los daños causados, asciende a nueve millones de euros. Por el momento sólo se han recuperado 934 placas.

La operación se inició a mediados del pasado noviembre y, según un portavoz de las fuerzas de seguridad, no se descartan más detenciones, como tampoco que los arrestados pudieran estar relacionados con más hechos delictivos.

Las primeras gestiones policiales comenzaron a realizarse en febrero tras un robo, entre el 11 y el 12 de febrero, en un parque solar de una pedanía de Tobarra (Albacete).

Los agentes comprobaron que la banda se estructuraba en tres grupos perfectamente organizados, que actuaban tras un reconocimiento previo de parques solares y vehículos susceptibles de sustracción.

El primer grupo, formado por dos o tres personas, accedía a los parques de noche y saboteaba los sistemas de alarma, ocultándose en las cercanías para ver la respuesta de los vigilantes o la Guardia Civil.

Tras la «limpieza y aseguramiento de la zona», un segundo grupo sustraía un camión de pequeño tonelaje, con el que entraban al interior del parque, una vez que sus compañeros habían desmontado y apilado los paneles, y procedían a cargar las placas con gran rapidez para evitar ser descubiertos.

'Anillo de seguridad'

El tercer grupo se dedicaba a labores de apoyo, preparando un anillo de seguridad a una distancia prudencial de la zona, tanto en los cruces de carreteras como en las travesías de poblaciones cercanas para dar aviso en caso de que se acercara la Guardia Civil o alguien que les pudiera sorprender.

Tras llegar con el camión a unos puntos previamente establecidos, siempre en las provincias de Murcia o Alicante, en las que tenían fijadas sus residencias, trasladaban la mercancía robada a camiones «legales o limpios», y abandonaban el vehículo sustraído en poblaciones cercanas, guardando los paneles en lugares que eran vigilados permanentemente por miembros de la banda.

Finalmente cargaban las placas en furgonetas, utilizando el fondo de la caja para ocultar las mismas, y apilaban delante de ellas chatarra y electrodomésticos viejos a modo de pantalla. De esta forma trasladaban el material robado hasta el norte de Marruecos, a través de los puertos de Almería, Málaga o Algeciras.

En los siete registros domiciliarios practicados en distintas localidades de Alicante y Murcia se han intervenido tres módulos fotovoltaicos, nueve inversores de corriente, numerosos accesorios y dispositivos utilizados en las instalaciones asaltadas, herramientas, material informático y abundante documentación y se han intervenido trece vehículos.