Los programas europeos de juventud al socaire de la capitalidad cultural europea

La UE en su Libro Blanco sobre la Juventud reconocía la importancia para la consecución del proyecto comunitario de la adhesión al mismo de las nuevas generaciones

GERMÁN M. TERUEL LOZANO
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                             JOSÉ IBARROLA/
:: JOSÉ IBARROLA

Nuestra ciudad, Murcia, se engalana para presentarse como digna candidata para la capitalidad europea de la Cultura 2016, algo ante lo que creo que puede ofrecer muchos activos. Se habla de Murcia como tierra de convivencia, candidata del mediterráneo, puerta de la tolerancia… Pues bien, a mí me gustaría resaltar ahora un gran valor de nuestra ciudad: sus jóvenes europeístas.

La Unión Europea en su Libro Blanco sobre la Juventud reconocía la importancia para la consecución del proyecto comunitario de la adhesión al mismo de las nuevas generaciones. Europa es un proyecto de futuro en el que los jóvenes tenemos mucho que decir, y, como en ese mismo documento se plasma, para ello las decisiones que son tomadas en el ámbito local son de vital importancia para lograr la efectiva involucración de éstos a la senda del compromiso europeo. Y en ello Murcia tiene mucho que aportar. Nuestra ciudad es una ciudad joven, y sus jóvenes, a mayor abundamiento, se encuentran comprometidos con el ideal europeo.

Una vocación que ha tenido un catalizador extraordinario a través del Servicio de Juventud de nuestra ciudad, que lleva más de una década impulsando programas europeos de juventud que involucran año tras año a cientos de chavales murcianos que hemos tenido la oportunidad de vivir esa ciudadanía europea activa, que han permitido a toda una generación sentir el calor de Europa.

En muchos casos la Unión Europea se asocia a unas frías y complejas instituciones que dictan normas desde tierras lluviosas; los jóvenes murcianos sabemos que el proyecto europeo es mucho más que eso. Recuerdo esos niños que le preguntaban en su colegio a un voluntario polaco si en su país había 'ratoncito Pérez'. Cuántas imágenes tendremos grabadas de nuestros intercambios juveniles: esas cenas interculturales que nos han llevado a pasear nuestros trajes de 'huertanicos' por media Europa, en las que hemos intercambiado una tapa de zarangollo por una salchicha alemana o una cerveza checa; intercambios que nos han llevado a convivir a jóvenes europeos de los más diversos rincones, a trabajar juntos, a reírnos, a vivir ¡unidos en la diversidad'. Eso también es Europa; la Europa de los ciudadanos, de la riqueza intercultural, de la participación. Así, merced a estos proyectos municipales, los jóvenes murcianos hemos tenido esa posibilidad de creer e ilusionarnos con esa Europa.

Desde que era alumno en el Instituto Alfonso X 'el Sabio' he podido ser testigo de ello. De los programas de voluntariado, de los puntos de información y los proyectos en Centros de Educación Secundaria, de los intercambios juveniles, y un largo etcétera. Murcia ha sido pionera en proyectos juveniles que han sido puente entre Europa e Iberoamérica; es un referente en las plataformas que reúnen a instituciones y asociaciones juveniles europeas; mantiene lazos con decenas de otros centros y servicios de juventud hermanos; y, sobre todo, ha despertado en miles de jóvenes ese 'gusanillo' por la participación europea.

Creo que es de justicia reconocer un trabajo bien hecho, una acertada política municipal. Debemos proclamar el valor de nuestro Programa de Proyectos Europeos de Jóvenes, y, por qué no ponerle nombre, agradecer a quien lo ha coordinado, María Teresa Martín Melgarejo, que nos ha transmitido a toda una generación de jóvenes su ilusión por Europa y su pasión por nuestra ciudad mediterránea.

Por ello apelo a todos esos jóvenes que ahora estarán pensando en su vuelta a las clases, pero que mantienen en su corazón estos recuerdos, estas experiencias de riqueza intercultural, aquellos en quienes se ha despertado su curiosidad y apetito europeísta; para que hagan de portavoces de su 'europea murcianía'. Devolvamos a nuestra ciudad una parte de lo que nos ha ofrecido y comprometámonos con este ilusionante proyecto de Murcia como Capital Cultural europea. Afirmemos aquellos valores que hemos sentido en nuestros programas europeos y proclamemos en pro de nuestra ciudad aquel 'civis europeus suum'.