El objetivo a largo plazo, la terminal de embarque

Uno de los deseos de las empresas marítimas de Cartagena y de los directivos de la Autoridad Portuaria es que algún día no muy lejano la ciudad pueda ser terminal de embarque. Es decir: el lugar a donde llegan los turistas para iniciar su viaje y en el que desembarcan para volver a sus casas. Los planes oficiales son que esa idea pueda ser una realidad en una década, cuando el muelle de Santa Lucía quede despejado y la actividad de mercancías esté en la futura dársena de El Gorguel. Pero para ello son necesarias más infraestructuras turísticas en la ciudad. Lo primero, según Adrián Ángel Viudes, es poner a disposición de las grandes operadoras una cantidad de plazas hoteleras muy superior al número de pasajeros que pueda llevar un crucero a diario. Éstas tienen que estar en un radio de 25 kilómetros. También es indispensable un aeropuerto internacional con buenas conexiones hasta Cartagena y, lo más difícil, tener empresas que se encarguen de trasladar eficazmente los equipajes entre los aeropuertos, los hoteles y la terminal portuaria en los movimientos de los turistas. En España, sólo Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Valencia son puertos base.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos