Jon Larrañaga: «Se lo debo a una familia valiente que me regaló mis dos pulmones»

Ciclistas como Alejandro Valverde o Luis León acompañarán a Jon Larrañaga en su entrada hasta la Catedral Un trasplantado pedaleará desde Valencia hasta Murcia para promover la donación y el uso de la bicicleta

PAZ GÓMEZMURCIA.
Jon Larrañaga: «Se lo debo a una familia valiente que me regaló mis dos pulmones»

Una cosa es ser positivo y otra cosa es ser Jon Larrañaga. Su hazaña bien merece un adjetivo propio en la Real Academia de la Lengua Española. Y no es una exageración. Necesitaba darle las gracias a la familia del donante que posibilitó que le trasplantaran sus pulmones hace dos años y dos meses. Unos redactan una carta, otros dan gracias a su dios y los más abiertos cuentan su historia públicamente. Este vasco de 50 años, afincado en Fortuna desde hace seis, ha decidido sacarle todo el rendimiento a sus nuevos órganos: recorrerá los 240 kilómetros que distan entre el Hospital de la Fe de Valencia y la Catedral de Murcia. Su reto está moviendo a la sociedad y las conciencias de quienes le conocen.

«Me hice famoso en el Balneario Leana de Fortuna porque le ponía un flotador a la bombona de oxígeno para poder bañarme. Mi movilidad era del 2% y en el agua me sentía más vivo. De hecho, decidí mudarme desde Eibar (Vizcaya) a Fortuna por lo bien que me sentaban las aguas del balneario. Me agarraba a cualquier cosa que me diera un poco de vida».

Y es que Jon no se avergüenza de contar las limitaciones que le provocaban los enfisemas detectados en sus pulmones hace ya diez años. «Era hueso y piel. Cada día perdía un poco más de mi capacidad de movimiento hasta el punto de que de noche tenía que orinar en una cuña porque era incapaz de llegar hasta el aseo».

Relatar la dureza de un paciente que requiere un trasplante para dejar de enfrentarse cada día a la muerte y al deterioro físico sólo tiene un sentido para este hombre: «Fomentar la donación de órganos, dar las gracias a las familias que admiten ceder órganos, y promover el uso del deporte y de la bicicleta como medio para rehabilitarte y revivir».

Y es que Jon usó y usa la bicicleta como un medicamento 'milagro' con poderes reales. En la habitación de La Fe donde se recuperaba de la importante agresión física que supone implantar dos pulmones, Jon pidió algo diferente: «Les dije a mis médicos: ¿puedo tener una bici estática? ¡Y me la consiguieron!». Cubierto de cables, viales y aparatos se subía regularmente a su estática. «Había perdido la masa muscular totalmente. Le mandaba órdenes a los músculos y no reaccionaban. Pero poco a poco mi cuerpo iba ganando fuerza. Hasta que pude levantarme y caminar unos metros sin oxígeno; impensable desde hacía años. Al llegar a Fortuna lo primero que hice fue darle una vuelta a mi casa. Fue un placer».

Entrenamiento profesional

Jon unió las dos ideas: bicicleta y donación de órganos, y decidió entrenar como un profesional para demostrar que «con positividad y esfuerzo, se puede conseguir casi todo». Su aspecto es saludable; de hecho, está fibroso y luce un moreno típico de ciclista. Con su voluntad ha enamorado a decenas de personas que se han involucrado en este reto, que acometerá el 18 de septiembre. Un proyecto que ha ido convirtiéndose en todo un evento social y deportivo. Sólo hay que echar un vistazo a su web (www.jonpedalea.es.tl) para admirar el poder de convocatoria de este chapista jubilado por razones obvias.

El primer paso: entrenamiento. Jon está siendo preparado por Didac Navarro, ex seleccionador del equipo olímpico español de ciclismo en pista, y por Pedro Mármol, ex entrenador de Alejandro Valverde. Precisamente el ciclista murciano junto a Luis León y otros grandes de este deporte acompañarán a Jon en su entrada a Murcia de camino a la plaza Belluga, donde estarán representadas en carpas todas las asociaciones, empresas y profesionales que les están ayudando. Aunque, apunta el protagonista, aún no han recibido el permiso oficial del Ayuntamiento de Murcia para usar este espacio público. «Esperemos que llegue...»

La marca de bicicletas Orbea le ha regalado un modelo 'Orca life' -el mismo que empleó Samuel Sánchez para lograr el oro en las Olimpiadas de 2008 en la modalidad de ciclismo en ruta- porque «mi padre fue socio fundador de esta marca y se han involucrado mucho en el proyecto». Cada semana se marca entre 600 y 650 kilómetros pedaleando. El día 18 tardará alrededor de 11 horas en realizar la travesía desde Valencia, donde partirá con una comitiva de otros deportistas trasplantados.

-¿No siente miedo a sufrir algún problema, a que le fallen los pulmones? ¿Qué dicen sus médicos?

-Me acompaña una UCI de La Fe y un equipo técnico, pero no tengo miedo a la muerte. ¡Si ya estaba muerto! Esto es un regalazo de una persona anónima. Me han dado más tiempo para respirar, más años de vida. Se lo debo a su familia. No me preocupa cuánto dure, sino saber aprovecharlo. Mis médicos se limitan a decirme que si creo que puedo, adelante.

Los resultados de esta experiencia serán publicados en revistas científicas y valdrán a los expertos en trasplantes para cuantificar los beneficios del deporte y la resistencia pulmonar de un trasplantado. El Centro de Medicina del Deporte de la Universidad de Murcia realiza chequeos periódicos a nuestro héroe antes del gran día, y desde un osteópata hasta una psicóloga le recolocan cuerpo y mente para enfrentarse a su sueño.

Pero la templanza de Jon se debilita cuando nombra a sus hijas Iraia y Jone. «Estoy separado y cuando me marché de Eibar ellas tenían su vida en la universidad y no quería que me vieran deteriorarme cada día. Han sufrido al asistir a la muerte lenta de su padre. Ahora están impresionadas y su gesto al mirarme ha cambiado. Es emocionante».

-Y cuando culmine esta travesía, ¿en qué empleará esa energía?

-¡Ufff...! Pues a lo mejor me preparo para el Campeonato Mundial de Trasplantados en Suecia. Pero me encantaría hablar con el presidente del Gobierno para que cambie la Ley de Donación de Órganos. Está obsoleta y pone muchas trabas. Hay que respetar la decisión personal que toma uno cuando está vivo y facilitar el trámite a la familia.

Jon confía en que la travesía goce de una gran repercusión mediática y social y que se firmen muchos carnés de donantes.

-¿Se considera un valiente?

-Valientes son los familiares que me cedieron los pulmones. La valentía es su generosidad. Yo tengo el deber de responderles.