Sucedió en Abanilla (II)

JUAN MANUEL SAN NICOLÁSABANILLA

El pasado 9 de agosto se publicó en esta sección una carta de Javier Díaz sobre lo que sucede en Abanilla, donde mezcla al ex ministro Fernando Morán con Stalin y ETA, y acusa a los socialistas de presentar una denuncia para cerrar un foro de opinión que hay en Internet atacando la libertad de expresión.

Al ser parte interesada paso a contestar las falsedades de la carta citada y a contar la verdad. En este foro de Abanilla (... ) desde hace unos meses, algunos con pseudónimos se dedican al desprestigio, la injuria y el insulto hacia el PSOE y los militantes, que de forma callada sufrimos y aguantamos estos ataques gratuitos; entre el vocabulario barriobajero que para algunos es libertad de expresión, nos dedican calificativos como hijos de…, váyanse a la m…, etc.

Pero la gota que desborda el vaso ha llegado con la publicación de una nueva andanada de improperios y amenazas donde se califica a los socialistas de Abanilla como «jetas, caraduras e hijos de... [siguen frases no reproducibles en el periódico]». Con esas frases publicadas en Internet y que Javier Díaz no condena y lo llama libertad de expresión, presenté denuncia ante la Guardia Civil yo solo (no dos personas) para que un juez identifique a los autores de tales insultos y amenazas, porque son tan cobardes y ruines, tan ratas de alcantarillado, que escriben con pseudónimo, como si se olvidaran de sus padres al olvidar sus apellidos. El juez decidirá lo que hay que hacer y si eso es libertad de expresión o terrorismo cibernético; pero el foro no está cerrado porque yo no lo he pedido y sigue abierto, aunque para las gentes de buena voluntad, no para batasunos panochos. En un posterior comentario en el foro el autor de los insultos dice que «no me arrepiento ni una coma de lo que he dicho».

Como militante socialista en Abanilla, hijo y nietos de socialistas, no voy a dejar que me insulten gratuitamente, menos unos anónimos cobardes, por lo que llegaré donde haga falta para que resplandezca la verdad, sin caretas, de la mano de la justicia. Amenazar e insultar no es libertad de expresión.

Lamento que Javier Díaz no haya condenado estos hechos que tan bien conoce, por el contrario, ataca al denunciante. Eso no es bueno para un futuro dirigente político que hace un mes ha inscrito su nuevo partido político en el Ministerio del Interior, aunque ahora me explico la 'espantá' de algunos concejales. En cualquier caso espero que entre las múltiples ocupaciones laborales de Javier Díaz, saque unos minutos para contarnos en su día la identidad de estos cobardes y el devenir del proceso que pueda suceder, ya que no sé por qué tengo la intuición de que va a tener información de primera mano.

Sólo recordar que la libertad de expresión de unos, acaba donde empiezan los derechos de los otros.