Las nutrias vuelven del 'exilio'

ANSE y la concejal de Medio Ambiente presentan un informe que demuestra que el cauce está resucitando El Segura recupera, casi hasta llegar al casco urbano, especies desaparecidas hace años

D. LEGUINA MURCIA.
Las nutrias vuelven del 'exilio'

Hace apenas 10 años era el río más contaminado de Europa, nadie daba un duro por su recuperación y entre la indiferencia y pasividad de los políticos, los vertidos indiscriminados de las fábricas de la Vega Media y las aguas residuales que iban directamente a su cauce, el Segura se había convertido en una cloaca donde la vida animal apenas existía. El cáncer que tenía era terminal y entre las autoridades, la opinión pública y el conjunto de la sociedad reinaba el pesimismo y el olvido. Sólo se acordaban de él por el fuerte hedor que desprendía, sobre todo en los meses de calor, y que invadía calles y plazas del casco histórico y, de paso, ahuyentaba a los turistas que, tristemente, el mayor y más intenso recuerdo que se llevaban de la ciudad de Murcia era el olor nauseabundo que el cauce desprendía.

Pero cuando la situación era insostenible e insoportable y hacía meses que se había tocado fondo, la Confederación Hidrográfica del Segura, las normativas europeas de conservación de ríos con fuertes sanciones a las empresas que virtieran sus productos contaminantes, y la conciencia medioambiental que empezaba a despertar entre la clase política y la sociedad, empujadas también por la tradición conservacionista europea, consiguieron, no sin esfuerzo, darle la vuelta a la tortilla y, poco a poco, recuperar un río que había recibido ya varias sentencias de muerte.

Desde entonces, en un esfuerzo conjunto de autoridades, fábricas, vecinos y la siempre vigilante presencia de Naturalistas del Sureste (ANSE), el río volvió a 'respirar' y sus antiguos habitantes, entre los que destacan la nutria, el erizo o la rata de agua, han regresado a sus hogares tras lustros de 'exilio'.

Así lo certifica un estudio elaborado por la Concejalía de Medio Ambiente y Calidad Urbana y ANSE, que ayer presentaron de forma conjunta Adela Martínez-Cachá, concejal de Medio Ambiente, y Pedro García, presidente de ANSE. Los resultados del informe son positivos, pero tanto Cachá como García huyeron de cualquier tipo de euforia y quisieron dejar claro que aún queda mucho camino por recorrer, aunque los pasos dados en los últimos años han ido en la buena dirección y en esa línea de colaboración y concienciación social van a seguir las actuaciones para que un día, quién sabe, las nutrias convivan con los patos y otras muchas especies entre el Puente Viejo y el Auditorio.

Sin embargo, por ahora la buena noticia está aún lejos de la capital y se centra en la reaparición de estos mamíferos acuáticos, junto a otras especies no menos importantes, en la zona de La Contraparada. En el caso de la nutria, los biólogos han comprobado su presencia a través de sus huellas en las estaciones de muestreo. El estudio no establece empero que se trate de una población estable en estos parajes, y podría tratarse de una colonia arraigada río arriba pero de la que algunos ejemplares bajan hasta La Contraparada gracias a que la calidad del agua ha mejorado notablemente en los últimos tiempos. No hay que olvidar que este roedor está en peligro de extinción y no sobrevive en caudales contaminados, por lo que su presencia es un buen indicador del estado de los ríos.

El trabajo presentado ayer en el Ayuntamiento de Murcia destaca que entre las aves se ha detectado la presencia de especies como el mosquitero común, la lavandera blanca, el zarcero beréber e incluso algunas migratorias en grandes comunidades, que encuentran en La Contraparada un lugar donde acomodarse, como la golondrina daúrica o el avión zapador.

constatan la reaparición de estas y otras especies, cuya presencia se ha comprobado a través de sus huellas en las estaciones de muestreo.

Entre los reptiles encontrados destaca el galápago leproso, catalogado como vulnerable por el Libro Rojo de los reptiles y anfibios de España. La presencia de estas especies es hoy en día más que notable en el río a su paso por el municipio, incluido el tramo del casco urbano de Murcia. El Segura mostró durante décadas un gran deterioro ambiental, carente de vida, pero actualmente es el principal núcleo de biodiversidad del casco urbano.

Numerosas especies animales como ánades reales, garzas, fochas, garcetas, gallineta común, barbos o carpas son ejemplo de especies desaparecidas en nuestra ciudad, que han pasado a ser habituales de nuevo. En zonas más alejadas se pueden observar carriceros, martinete, martín pescador o avetorillo, así como otras especies de aves que se alimentan cerca del curso de agua. Entre las actuaciones desarrolladas desde el Consistorio se encuentra el control y la prevención de los vertidos industriales, que ha hecho posible que el cien por cien de las aguas residuales urbanas producidas en el municipio se depuren adecuadamente en las estaciones habilitadas, siendo vertidas en unas condiciones aceptables al medio receptor.

Esta iniciativa ha dado como resultado un aumento en la calidad del agua del río Segura y ha hecho posible que la comunidad faunística asociada a estos ambientes vuelva a recolonizar estos parajes recuperando, al mismo tiempo, el entorno fluvial del municipio. Además, la reciente recuperación de la mota del Río Segura como un espacio abierto a todos los ciudadanos, donde se pueden practicar diversas actividades como montar en bicicleta, hacer deporte o simplemente pasear, permite rescatar estos espacios de su olvido, así como concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de estos ambientes y conocer la fauna que vive asociada a ellos.

La Concejalía de Medio Ambiente y Calidad Urbana ha colocado en varios puntos del Segura, tanto en su tramo urbano como en las motas del río, varios carteles identificativos de las especies de aves más características que pueden ser observadas por los ciudadanos, contribuyendo así a un mejor conocimiento y respeto de las mismas.

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