Plácido Domingo regresa «con más entusiasmo que nunca»

Plenamente recuperado del cáncer, clausura temporada en el Teatro Real cantando en registro de barítono el 'Simón Boccanegra' de Verdi

MIGUEL LORENCIMADRID.
Plácido Domingo y la soprano rumana Angela Gheorghiu, durante la rueda de prensa que ofrecieron ayer en Madrid. ::                             PAUL WHITE / AP/
Plácido Domingo y la soprano rumana Angela Gheorghiu, durante la rueda de prensa que ofrecieron ayer en Madrid. :: PAUL WHITE / AP

Como el turrón por Navidad, cada verano Plácido Domingo (1941) vuelve a casa. Regresa «renacido» al Teatro Real de Madrid, donde canta por primera vez el papel de 'Simón Boccanegra', uno de los grandes roles verdianos que ha paseado por el mundo y en el que abandona el registro de tenor para acercarse al de barítono. Lo ha cantado antes esta misma temporada en Londres, Nueva York, Milán y Berlín. Con él pone el broche de oro a una temporada muy especial en su ciudad natal. Muestra que está plenamente recuperado del cáncer de colon del que fue operado de urgencia en marzo pasado y regresa a casa «con más fuerza y entusiasmo que nunca».

Despide Plácido al equipo rector del Real en los últimos años, el trío formado por la batuta de Jesús López Cobos, la dirección musical de Antonio Moral y la gestión de Miguel Muñiz, una 'trinidad' que cierra época para dejar paso a la era de Gerard Mortier, quien toma el timón en la que será la decimocuarta temporada del renovado Real que arrancará con el 'Eugene Oneguin' de Tchaikowski.

«El torero vuelve casa» anunciaba un risueño Antonio Moral que se cortaba la coleta en una multitudinaria rueda de prensa y feliz en su adiós junto a uno de los más grandes de la ópera de todos los tiempos. «Un torero desconocido en esta plaza» bromeaba un pletórico Placido que derrochó simpatía. Con su barba blanca, su media melena canosa y sus gafas de hipermétrope, tan afable y exquisitamente educado como siempre, se deshizo en elogios hacia sus compañeros de reparto. En especial hacia la soprano rumana Angela Gheorghiu, que en el papel de Amelia Grimaldi debuta en una ópera en el Real donde ya se la oyó en concierto, y Marcello Giordani, que encarna a Gabriele Adorno. Con ellos, bajo la batuta de Jesús López Cobos y dirección escénica de Giancarlo del Monaco, cantará Plácido tres funciones, los días 22, 25 y 28 de julio. La del domingo 25 será retrasmitida en directo por pantalla gigante en la explanada que media entre el Teatro y el Palacio Real. Al final el elenco saludará al público desde la terraza del teatro.

Dar gusto al público

«Hace ya dos años de mi presencia aquí con 'Tamerlano' y siempre vuelvo al Real con enorme alegría, sabiendo que el público más cercano es al que más quieres darle gusto. Siento una enorme emoción y los nervios de un principiante al afrontar esta cita. Cuando más cerca estás de los tuyos, más difícil es hacerlo tan bien como quieres», se rinde Plácido ante su público más fiel. «Vuelvo con gran cariño y mucha nostalgia» agradece el calor de los suyos este gran astro de la ópera, que celebra además los 40 años de su debut en el madrileño Teatro de la Zarzuela con 'La Gioconda'.

«Por fortuna, estoy muy bien tras un año difícil. Tuve mucha suerte. Me recuperé en cinco semanas. Tuve mucha, muchísima suerte, insisto» dice Plácido tras haber dado esquinazo al cáncer gracias a un diagnóstico precoz y a una operación urgente en Nueva York.

«Recomiendo a todos que se hagan sus exámenes médicos a tiempo», pide Plácido Domingo alabando a Valentí Fuster y sus campañas de prevención cardiovascular y recomendado a todos practicar la medicina preventiva. «El tiempo no pasa en balde; todos nos hacemos mayores y, como las máquinas y los coches, tenemos que engrasarnos y cuidarnos», advierte. «Tengo más entusiasmo que antes. He visto cómo de pronto se puede acabar todo. Ahora que he renacido, sé cuál es la verdadera importancia de continuar trabajando», dice Plácido sin perder la sonrisa. Afronta ahora la vida y el trabajo «con más ilusión». «Después de una experiencia así, todo te parece maravilloso. Le quitas importancia a lo que no lo tiene y le concedes el peso a lo que realmente lo tiene» explica.

Cambia Plácido Domingo de registro en su regreso al Real y pasa «con naturalidad» de tenor a barítono para cantar este papel verdiano por excelencia con el que se propuso en su día despedirse del bel canto. «Lo canto con la voz que tengo. No me llamo barítono, pero le doy el color y la sonoridad que creo más apropiados al papel. Quería que fuera mi último gran personaje, pero aún cantaré como tenor 'Cyrano', una 'Walkiria' y el 'Postino'» anticipa.

El 'King Lear' de Verdi

«Sigo combinando ambos registros. Sin llegar a llamarme barítono -quiero dejarlo muy claro- he hallado algo extraordinario; he tenido que profundizar y darle color distinto a este 'Boccanegra' que, a mi criterio, es el 'King Lear' que Verdi nunca escribió pero que he querido hacer desde que escribió 'Rigoletto', 'Il Trovatore' y 'La Traviatta' asegura el cantante. «La de 'Simón Boccanegra' es una parte que adoro y que espero poder cantar en muchas ocasiones», concluye.

Guiseppe Verdi (1813-1901) compuso esta ópera sobre el amor en tiempo de guerra en 1881, con libreto de Francesco Maria Piave y Arrigo Boito basado en la novela 'Simón Bocanegra' del español Antonio María Gutiérrez. Es un reestreno de una producción propia del Real, que ya programó en 2002 para abrir temporada esta versión con dirección escénica de Giancarlo del Monaco y de la que ofrecen ahora ocho funciones en un doble reparto y nuevo decorados diseñados por Michael Scott, que recurre a la grandilocuente arquitectura de Albert Speer, el arquitecto de Hitler.