Montanaro, un alcalde que reposa en la Caridad

JOSÉ MONERRI
Calle de Montanaro, al fondo la de la Linterna. ::                             J. M. RODRÍGUEZ / AGM/
Calle de Montanaro, al fondo la de la Linterna. :: J. M. RODRÍGUEZ / AGM

Los Montanaro eran oriundos de la ciudad italiana de Génova en cuyos archivos constaba desde el año 1823 su antigua, famosa y noble prosapia. Se establecieron en Cartagena a últimos del siglo XVII y ocuparon importantes cargos en la Real Armada y Ejército y desempeñaron oficios concejiles. En ellos radicaron los títulos de Marqués de Huercavera (Huercal-Overa-Almería), Marqués de Montanaro y Señores de la Torre de los Alcázares con sus aljibes. El más célebre de los Montanaro fue Nicolás, regidor perpetuo de Cartagena y autor de un manuscrito sobre las Antigüedades de la ciudad que se conserva en la Real Academia de la Historia y del que existe en el archivo municipal una copia, así como un interesante expediente de Hidalguía de los Montanaro.

Según el escritor e historiador cartagenero José María Rubio Paredes, en su obra 'Nicolás Montanaro. Observaciones sobre antigüedades de Cartagena', Nicolás Montanaro Ansaldo nació en Cartagena en los últimos días de marzo de 1680.

Fue bautizado en la iglesia parroquial el 30 del mismo mes y apadrinado por abuelo materno y doña Catalina Montanaro. Hijo de genoveses avecindados en esta ciudad Juan Bautista Montanaro de Oca y Séptima Ansaldo y Cárrega. Contrajo matrimonio con Francisca Frávega Machavelo, de cuyo enlace nacieron Joaquín, Séptima, Bárbara, Séptima -la anterior hermana con dicho nombre había fallecido-, Juana, Florentina, Nicolás y Francisco. Habiendo fallecido Francisca, Nicolás, con 40 años, contraía nuevas nupcias con su cuñada Lucrecia Frávega Machavelo, de cuyo matrimonio nacieron Juan Bautista, María Teresa, Nicolás, Antonia y Lucrecia. En 1746 Nicolás perdió a su segunda esposa, pero conservó su viudedad durante los diez años que le sobrevivió.

Regidor perpetuo

Nicolás vivió en la calle de Bodegones en 1706, así como su hermano Antonio María. Nicolás aparece como regidor y su hermano, posiblemente, servía en el Arma de Artillería. Rubio Paredes señala que «Nicolás fue un burgués en el propio sentido del vocablo. Nacido en segundo lugar en el seno de familia de comerciantes-banqueros, vino a heredar todo aquello de segundo orden en el patrimonio paterno: título de regidor de Cartagena, beneficios propios de este cargo, gerencia local de los negocios comerciales y bancarios, ciertas propiedades en esa ciudad y su campo».

Nicolás había adquirido el título de regidor perpetuo por renuncia de su padre, en Cartagena, ante escribano público, el 19 de junio de 1703, obteniendo la confirmación real de Felipe V, y siendo recibido en la Corporación el 18 de agosto. Quizá la mayor actividad pública municipal tuvo lugar en 1712. Se apuntó 42 asistencias, récord propio y cifra elevada para cualquier regidor. Intervino en la distribución de la bula para ese año y presentó un memorial de las tabernas públicas; interviene en el repartimiento de una petición de dinero formulada por el rey; se le nombró para una investigación en el Archivo municipal acerca del arbitrio de la sosa y barrilla, y le correspondió en suerte este año, con otro regidor, ser comisarios de Propios, alcalde de la pesquera y alcalde de campo y huerta.

Junta de la Salud

El prestigio de Nicolás Montanaro debió ser grande como para que el Ayuntamiento le dedicara una calle. Ya en 1717 aparece entre las calles de Cartagena la de Montanaro. Tal denominación debía tener su origen en construcciones realizadas por Nicolás en aquella zona de la Oya de Heredia, que desde principios del XVIII estaba siendo urbanizada. En 1743, Nicolás solicitaba del alcalde el cese de sus funciones en la Junta de Salud.

Federico Casal define a la de Montanaro como calle de áspera subida a la que se entra por la de Luis Angosto (Duque) y se sale, subiendo 39 escalones, a la de la Linterna. En lo alto de ella, a la derecha, desemboca el callejón de Zabala. La numeración de la calle de Montanaro continúa hasta su salida a la de la Linterna, pero el vulgo llama Travesía de Montanaro al trayecto comprendido entre Zabala y Linterna. El nombre de esta vía está tomado de la familia de Montanaro que desde antiguo moraba en Cartagena. Ricos propietarios que por una hacienda que poseían en la diputación de La Magdalena, dieron el nombre de Los Montanaros al paraje donde estaba situada la finca.

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