Los robos obligan a la Concejalía a revisar todos los aparcabicis

Los técnicos emprenden una batida para comprobar el anclaje de los 137 equipamientos que existen en la ciudad

MIGUEL RUBIOMURCIA.
Bicicletas recuperadas por la Policía, y que se guardan en el depósito municipal de la finca del Mayayo. ::                             ISRAEL SÁNCHEZ / AGM/
Bicicletas recuperadas por la Policía, y que se guardan en el depósito municipal de la finca del Mayayo. :: ISRAEL SÁNCHEZ / AGM

Si ha decidido hacer caso a los expertos que recomiendan desplazarse a golpe de pedal, porque no contamina y es bueno para su salud, vaya con ojo. Porque últimamente más que rodar, las bicicletas 'vuelan'. La Asociación Murcia en Bici ha advertido un aumento de los robos de estos vehículos ecológicos. Y no sólo en la calle, también en garajes y viviendas. La picaresca es tal que hasta el Ayuntamiento se ha visto obligado a reforzar la seguridad de los nuevos aparcabicis, porque se había detectado que los rateros podían llevarse los velocípedos después de forzar los anclajes. Un pillaje que no se ha dado sólo en Murcia.

La Concejalía de Medio Ambiente y Calidad Urbana, de la que depende el plan municipal de la bicicleta, ha ordenado que se haga una batida por la ciudad para comprobar el estado de todos los aparcabicis, metálicos y con forma de 'U' invertida, repartidos por lugares estratégicos de la ciudad. La información disponible apunta a que los ladrones extraen a la fuerza las barras metálicas fijadas al suelo. Una vez 'desclavadas', vuelven a colocar la estructura en el mismo lugar y esperan a que algún ciclista deje atada su bicicleta. Luego, con disimulo, solamente tienen que levantar la estructura, quitar la cadena y llevarse el vehículo. Aparentemente sencillo y 'limpio'.

La concejal Adela Martínez-Cachá explica que «hemos pedido a la empresa encargada de instalar los aparcabicis que tome todas las medidas posibles» con el fin de no ponérselo «tan fácil» a los ladrones. Ya se está comprobando la seguridad de los 137 equipamientos (que suman 274 plazas de estacionamiento) que hay repartidos por la ciudad, y ahora se va a reforzar los anclajes de los 104 aparcabicis que se van a instalar en las pedanías y en otros emplazamientos públicos como centros educativos e instalaciones deportivas. Martínez-Cachá también ha pedido a la Policía Local que los agentes extremen la vigilancia.

La seguridad de los aparcabicis resulta clave en el fomento del uso de este medio de transporte en el municipio. Porque la ordenanza que prepara el Ayuntamiento de Murcia prohibirá que se utilice el mobiliario urbano, y posiblemente también el arbolado, para dejar atadas las bicicletas. «Igual que no puedes estacionar el coche donde quieres, lo mismo pasa con las bicis», indica la concejal de Policía, Nuria Fuentes.

Los detalles de la nueva normativa municipal se están debatiendo todavía en las mesas de trabajo, convocadas por la Concejalía de Tráfico, con los colectivos ciclistas. De momento, los policías realizan una labor de concienciación y piden a los ciudadanos que estacionen sus 'ciclos' en los aparcabicis. Eso sí, una vez aprobada la ordenanza quienes la incumplan se enfrentarán a una sanción económica.

La Asociación Murcia en Bici ya ha trasladado a la Delegación del Gobierno su preocupación por los robos y le ha pedido que no se quede de brazos cruzados. Francisco Serrano, secretario del citado colectivo, admite que se trata de un delito menor que se diluye con facilitad en las estadísticas oficiales sobre delincuencia. Pero advierte del perjuicio que puede ocasionar a la hora de promocionar la utilización de este vehículo 'verde'. Porque muchos ciclistas, cuando le roban la bici, se desaniman y abandonan la práctica. «Hemos comprobado que la mayoría tarda un año en recuperarse», explica Serrano.

Consejos contra los cacos

La Policía Nacional no ha detectado que se esté registrando una oleada de hurtos. «Es verdad que se roban bastantes bicicletas, pero no hemos notado un incremento sustancial», indica un portavoz de la Comisaría de Murcia. Las cifras que barajan los agentes apuntan a que cada mes se sustraen unas setenta bicicletas. La mayoría son de escasos valor, y se venden en un 'mercado negro' a personas con escasos recursos. Otras en mejores condiciones, y algunas incluso de alta gama, van a parar al mercado alternativo de las tiendas de segunda mano. Eso sí, la Policía Nacional destaca la buena colaboración de estos comercios a la hora de perseguir estos hurtos.

El principal problema para recuperar las bicicletas robadas es que sus propietarios aportan descripciones muy vagas, y así resulta complicado demostrar que el vehículo es suyo. En este sentido, la Policía sugiere a los ciclistas que «individualicen» sus velocípedos, colocándoles algún distintivo especial que sirva para diferenciarlos; también es importante conservar la factura de la compra.

Desde la Asociación Murcia en Bici se aportan otros consejos que pueden ser de bastante ayuda. Por ejemplo, hacer una fotografía. Y también anotar, y conservar, el número de serie que la mayoría de las bicis lleva grabado en la caja de pedalier, debajo del cuadro, en el eje de los pedales. Francisco Serrano recuerda otro consejo de cajón en el que a veces no se cae: «No puedes comprar una bici de alta gama y luego atarla con un candado casi de juguete». Este ciclista experimentado recomienda unos anclajes en forma de 'U' y con un grosor de veinte milímetros.

El Ayuntamiento ofrece otras posibilidades para complicarle la tarea a los cacos. Una cuesta 19 euros, y si puede permitírselo, es más segura. Se trata del sistema de marcaje Bicitronic, que consiste en introducir en el vehículo un chip con toda la información del propietario, que después queda recogida en una basa de datos. Así es fácil seguir el rastro si la bici 'desaparece'. Este marcaje sólo se coloca en centros autorizados.

La otra posibilidad es el registro municipal puesto en marcha recientemente por la Concejalía. Es un servicio gratuito, en el que la descripción del vehículo y la identidad del propietario quedan en un archivo. Esta base de datos se incluye a su vez en una registro nacional, lo que ayuda si la bicicleta es robada y se localiza en otra ciudad. Una vez registrada, el Ayuntamiento proporciona un adhesivo, que debe pegarse en el vehículo. Hasta finales del pasado mes, sesenta ciclistas habían utilizado este servicio. Su talón de Aquiles es que la pegatina, con trabajo y paciencia, puede ser arrancada por los ladrones. Ya lo sabe.