El divorcio, termómetro de la crisis económica

La tendencia desde 2006 era descendente, pero ahora ha cambiado. La razón: da menos miedo afrontar el coste que supone una ruptura

MATEO BALÍNMADRID.

¿Tiene algo que ver la crisis con las rupturas matrimoniales? Sí, al menos para el Consejo General del Poder Judicial. El gobierno de los jueces considera que el incremento de los divorcios en lo que va de año es el mejor termómetro para conocer que la economía española ha experimentado una leve mejoría.

Después de muchos trimestres, la evolución de las rupturas consensuadas y no consensuadas podría haber cambiado de tendencia. Desde verano de 2006 era descendente, pero tras el primer trimestre de 2010 parece que se han cambiado las tornas. La razón, cuentan en el Consejo, es que ya da menos miedo afrontar el coste económico del divorcio.

Desde enero a abril se rompieron 33.187 matrimonios frente a las 31.661 del primer trimestre de 2009, o los 33.015 del mismo periodo de 2008. Este aumento de las separaciones coincide curiosamente con el menor impacto de los efectos de la crisis en los órganos judiciales. Y para el Consejo del Poder judicial es un dato a tener en cuenta, según el informe 'La Justicia dato a dato', presentado ayer por los vocales encargados de las estadísticas judiciales, Miguel Carmona y Antonio Dorado.

Juzgados y tribunales, sobre todo de lo Social y Contencioso Administrativo, han sufrido en sus carnes la virulencia de la crisis. En el peor momento de la desaceleración, cuando se multiplicaban los concursos de acreedores, las ejecuciones hipotecarias crecían y los procedimientos por despido aumentaban sin cesar, la tendencia de las separaciones era descendente.

Ello, pese a que ya estaba en vigor el denominado 'divorcio exprés', que venía a reducir los plazos para separarse con la sola aquiescencia de una de las partes.

Desde luego, uno los mayores costes del divorcio es el relacionado con los bienes compartidos (vivienda, coche…), de ahí que los expertos vinculasen el temor de la crisis con la tramitación de las separaciones. Pero ahora, habida cuenta de que la economía española parece haber visto la luz al final del túnel, la tendencia podría haber cambiado, si bien en el gobierno de los jueces espera ver la evolución de los próximos meses.

Repunte

Un informe del INE revelaba que en 2006, cuando la economía todavía crecía al 4%, se rompieron 145.919 matrimonios; un año después, cuando el PIB se situaba por debajo del 2%, las separaciones cayeron a 137.510. En 2008, en plena recesión, no se registraron más que 118.393; y el pasado año ya se produjo un repunte hasta los 124.594, que se ha mantenido durante el primer trimestre de este año.

La mayoría de las parejas que se separan o divorcian tienen poco más de 40 años de edad y llevaban una media de 15,6 años juntos. El 71% de los procesos de disolución se resolvió antes de seis meses, un 20% entre seis meses y un año, y el 8,5% tardó más de un año en resolverse.

El 54% de los matrimonios rotos tiene una media de tres hijos menores de edad, cuya custodia correspondió a la madre en un 86% y fue compartida en el 8,5% de los casos.