«Los arbustos autóctonos protegen contra las plagas y frenan la erosión»Jorge Sánchez Balibrea Biólogo de Anse

Jorge Sánchez Balibrea es de tierras cartageneras, y ha trabajado en todos los espacios naturales de la Región

MANUEL HERRERO
Jorge Sánchez Balibrea, con un madroño. ::                                                        M. BARRANCO/
Jorge Sánchez Balibrea, con un madroño. :: M. BARRANCO

Jorge Sánchez Balibrea es de tierras cartageneras, y ha trabajado en todos los espacios naturales de la Región. Desde los 15 años de edad está colaborando con la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse) y ahora cumple dieciocho años de actividades con dicha asociación. Como buen biólogo, la biodiversidad es el tema que más le apasiona. Desde el año 2008 la Comunidad Autónoma y Anse colaboran para la conservación del patrimonio natural de la Región, y entre las acciones figura la recuperación de los arbustos autóctonos.

-¿Dónde cultivan los arbustos autóctonos? ¿Qué hay que hacer para conseguirlos?

-Los cultivamos en el vivero que Anse gestiona en el Barrio de la Concepción de Cartagena. El año pasado se llegaron a producir más de quince mil plantas y de ellas cinco mil se obsequiaron a agricultores para formar setos en los linderos de tierras en el Campo de Cartagena. Las posibilidades de recuperación de plantas en zonas de campo y huerta son mayores que en los montes, debido a que en el monte afecta más la erosión. Además las plantas se pueden beneficiar del exceso de riegos y a su vez aportan nuevos nutrientes a las tierras de cultivo. Para conseguirlas, los agricultores sólo tienen que conectar con nuestra asociación, nosotros estudiamos cada caso de forma individualizada. Se les proporciona las plantas que mejor se acomodan a las necesidades y el objetivo que pretenden.

-¿Qué plantas autóctonas producen?

-La especie que más se ha recuperado es el aladierno. Es un arbusto de buen crecimiento y con un follaje espeso y oscuro. Son plantas que van muy bien en zonas de agricultura intensiva. El palmito, lentisco, el mirto y el madroño, son las principales que producimos y los agricultores plantan en los linderos de bancales. Se han recuperado especies más raras como el azufaifo, que es pariente silvestre del jinjolero, adaptado a zonas áridas, procedente del norte africano y que sólo se da en el sureste español.

-¿Qué beneficios aportan a las tierras estos arbustos?

-Principalmente conservan la biodiversidad, pues hacen que pueda existir un intercambio, conectan plantas protegidas con estos setos y son arbustos que crecen más rápidos y, a su vez, producen muchas semillas, por lo que estamos ayudando a la reforestación, son muy beneficiosos para la agricultura. A su vez sirven de barrera para que no se produzca la pérdida de suelo, si la parcela agrícola está rodeada de plantas autóctonas, éstas retiene la erosión.

-¿Cómo afecta a la producción del terreno?

-La producción agrícola aumenta pues sirven como parapeto y, por tanto, frenan la acción del viento, sirven para hacer efecto invernadero de forma natural y, por tanto, las tierras son más productivas. Estas masas de arbustos forman un ecosistema donde pueden guarecerse microorganismos que retienen las plagas de depredadores. En estos setos, permanecen estos microorganismos beneficiosos que, aunque la parcela concluya un ciclo de producción y se labre todo, en los setos permanecen estos bichos buenos que se alimentarán de los depredadores que surjan en nuevas plantaciones.

-¿Cuáles son los mejores arbustos que habría que plantar?

-Depende de cómo se diseñó el seto; así, por ejemplo, los altramuces del diablo aumentan el nitrógeno del suelo y por tanto su fertilidad. También proporcionan una mejora a la sociedad pues ofrece beneficios paisajísticos. Son setos agrícolas que pueden dar una imagen bella de una balsa de riego que tiene plásticos, por ejemplo.

-¿En qué terrenos pueden producirse bien estos arbustos?

-El campo de Murcia y Cartagena es una zona privilegiada, pues se están dando nuevas producciones y de extensión amplia.

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