El 'rallye' de los santos lugares llega a Santiago de Compostela

Objetivo cumplido. Los 30 coches deportivos que han participado en el I Rallye de los Santos Lugares llegaron a Santiago de Compostela tras disputar las seis etapas previstas entre Caravaca de la Cruz y la capital gallega

JUAN F. ROBLES

Objetivo cumplido. Los 30 coches deportivos que han participado en el I Rallye de los Santos Lugares llegaron a Santiago de Compostela tras disputar las seis etapas previstas entre Caravaca de la Cruz y la capital gallega, pasando por el Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Tres hermandades se han unido en un proyecto común: la Real e Ilustre Cofradía de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca, la Orden de los Caballeros del Camino de Santiago y la Hermandad de Santo Toribio de Liébana.

Esta iniciativa se puso en marcha al coincidir la celebración del Año Santo en Caravaca de la Cruz y en Santiago. El 'rallye' concluyo este fin de semana en Santiago de Compostela. Los conductores y sus acompañantes realizaron una visita a la Catedral compostelana y realizaron una ofrenda al apóstol. El broche final de la competición lo puso el acto de hermanamiento entre la Real e Ilustre Cofradía de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca con la Orden de los Caballeros del Camino de Santiago.

Este hermanamiento también se llevó a cabo con la Hermandad de Santo Toribio cuando el 'rallye' llego al Valle de Liébana. El acto tuvo como protagonistas a los hermanos mayores de ambas cofradías, Manuel Bulnes Ruiz y José Luis Castillo en presencia del guardián del monasterio de Santo Toribio, el padre Juan Manuel Núñez Cid. En el santuario cántabro los conductores y sus acompañantes vivieron este acto con especial devoción, rezando ante el 'lignum crucis'.

Castillo ha acompañado a los participantes a lo largo de todo el recorrido, haciendo entrega de varias reproducciones de la Cruz de Caravaca y presentando la misión de este 'rallye' a las autoridades de las localidades en las que se ha realizado alguna parada. El sentimiento religioso y la pasión por los coches de época han unido a estos peregrinos.