Una noche en los museos

CALLE MAYORJOSÉ MONERRI

Es bueno que se ensalce esa peculiaridad cultural que tiene Cartagena y que la coloca en un sitio destacado, organizando hasta 'La Noche de los Museos'. De esta forma se ha puesto de manifiesto -por si alguien no lo sabía- que nuestra ciudad está dotada de centros de singular relieve que le otorgan un prestigio de primera fila. Todo esto viene a reforzar la privilegiada posición que ostenta dentro del mismísimo Mar Mediterráneo, con el Teatro Romano, los yacimientos arqueológicos repletos de historia, sus edificios modernistas y tantas otras cosas que son de importante atractivo para el visitante, ya sea nacional o extranjero. No extraña, por tanto, la numerosa presencia de cruceros en nuestro magnífico puerto natural.

Esa oferta, recién consumada, de ofrecer ocho museos y alrededor de veinte actividades culturales, con itinerarios literario, histórico, de arte, musical, audiovisual y de teatro, danza y circo, que ha patrocinado 'La Verdad', integrada en el festival de jóvenes talentos Mucho Más Mayo, no cabe duda de que ha sido un reto de categoría y que, sin duda, ha proporcionado la pasada noche una ocasión singular para vivir intensamente la cultura.

Desde el punto de vista literario, se cuenta con el Museo Regional de Arte Moderno y el Museo Refugio de la calle de Gisbert; desde el histórico, con el Museo Naval, el Centro de Interpretación de la Muralla Púnica y el Museo Histórico Militar del Parque de Artillería; y desde el artístico, con el Museo Regional de Arte Moderno (Muram) y la Muralla de Carlos III. Además, en el itinerario musical han estado el Museo Arqueológico Municipal o el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua). A ello hay que añadir la nueva sede el Museo Naval en el antiguo CIM (Cuartel de Instrucción de Marinería) y el Museo del Teatro Romano.

Hacer una valoración de esta singular oferta cultural queda para los críticos en la materia. Pero ello no es óbice para que recojamos esta segunda 'Noche de los Museos' como un hecho de gran relieve que habla muy bien de la categoría de la ciudad. Este embrujo nocturno le proporciona ya una nueva personalidad.