'Power Balance', ¿timo o milagro?

Insta a las Comunidades Autónomas que prohíban o no su venta a instancia de una denuncia de Facua Sanidad advierte que las pulseras son un fraude por publicidad engañosa

CECILIA CUERDAMADRID.
La popular pulsera 'Power Balance'. ::                             LA VERDAD/
La popular pulsera 'Power Balance'. :: LA VERDAD

La asociación de consumidores Facua denunció ante las autoridades sanitarias a la empresa Power Balance España por atribuir propiedades «pseudomilagrosas» a sus pulseras y otros productos como colgantes, tarjetas plásticas y pegatinas.

Las denuncias han sido remitidas, entre otros organismos, a la Dirección General de Salud Pública y Sanidad Exterior del Ministerio de Sanidad y Política Social y a la Secretaría General de Salud Pública de la Junta de Andalucía, indicó ayer Facua en un comunicado.

El Instituto Nacional de Consumo (dependiente del ministerio de Sanidad) ha mandado una directiva a las Comunidades (que son quienes tienen competencia para prohibir o no su venta) alertando de que incurren en publicidad engañosa.

Fuerza, flexibilidad, resistencia, coordinación incluso el ritmo. Las pulseras 'Power Balance' se han convertido en el producto de moda por los innumerables supuestos beneficios que propician a quien las porta gracias a un sistema que equilibra cuerpo y mente.

Ahora, la asociación de Consumidores en Acción-Facua ha denunciado a la empresa fabricante ante las autoridades sanitarias por promocionar bondades «pseudomilagrosas» de un producto que no se ajusta a la Ley del Medicamento. La empresa se defiende alegando que no son un medicamento y anuncia medidas legales para defender su prestigio.

La pulsera fue desarrollada hace un par de años por un grupo de atletas norteamericanos con una fórmula bastante sencilla: una simple tira de neopreno o silicona y un poco de autosugestión.

Poder de las pulseras

Hasta aquí nada nuevo. Pero según los fabricantes, el poder de la pulsera -que se vende a unos 35 euros-. De esta forma, con solo ponérsela, la pulsera restaura la armonía y «el equilibrio electromagnético del cuerpo» al aislar «cada célula viva de los factores externos le impiden funcionar al cien por cien de sus capacidades, como la contaminación por sustancias químicas, comidas rápidas, falta de ejercicio y estrés».

Los responsables explican que para que funcione, el holograma tiene que estar como máximo a cinco centímetros de la piel, «dentro del campo de energía del cuerpo», por lo que aquellos usuarios más pudorosos que no quieran lucir el adorno pueden acudir a una amplia línea de productos que incluye colgantes, tarjetas de plástico o incluso pegatinas, artículos más discretos pero con las mismas propiedades.

La organización Facua considera sin embargo que estas bondades pueden ser un timo y ha denunciado ante la Dirección General de Salud Pública y Sanidad Exterior del Ministerio de Sanidad y Política Social y a la Secretaría General de Salud Pública de la Junta de Andalucía a la filial española de Power Balance, con sede en Málaga. Entienden que se vulnera un real decreto de 1996 que versa sobre la publicidad y promoción de productos, actividades o servicios con «pretendida finalidad sanitaria». En concreto, prohíbe aquellas campañas en las que se sugiera que su uso y consumo potencian el rendimiento físico, deportivo o incluso sexual y que «no se ajusten a los requisitos y exigencias contemplados en la Ley del Medicamento».

Dicha normativa hace además hincapié en la prohibición de que personajes famosos o conocidos avalen estos productos por la influencia que pueden causar en el público. En el caso de 'Power Balance', y según consta en su página web, los testimonios sobre las ventajas de la pulsera de neopreno y silicona son deportistas de élite como el tenista Manolo Santana, el futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo, el piloto de Fórmula 1 Rubens Barrichelo, los surfistas Pablo Gutiérrez y Courtney Conlogue o el jugador de baloncesto Shaquille O'Neal. La galería de famosos incluye también personajes de la vida social, como la Duquesa de Alba o la Infanta Elena, que han sucumbido a los encantos de la pulsera.

Desde Power Balance España se defienden y aseguran que no se trata de un medicamento «ni pretende serlo», y que nunca han recomendado el producto con fines sanitarios, por lo que no se rigen por la Ley del Medicamento. Así, han subrayado que la denuncia de Facua se refiere a las prácticas publicitarias realizadas, y no al uso del producto en sí.

La empresa, que tiene la distribución en exclusiva de la pulsera en España y Portugal a través de Internet y una tienda en Barcelona, anuncia que emprenderá medidas legales y comerciales «para proteger su marca y prestigio», y lamentan, en un comunicado, que la asociación de consumidores no se haya puesto en contacto con ellos de forma previa para «aclarar las discrepancias demandadas».

No es la primera vez que la asociación de consumidores denuncia este tipo de 'productos milagro'. Hace apenas una semana Facua denunciaba también por fraude ante Sanidad otras pulseras similares, las Ion Balance, que supuestamente prometen cosas tan dispares como «reducir el dolor, ayudar a la curación de lesiones, combatir las células cancerosas o mantener la juventud» mediante un reajuste del «equilibrio energético corporal»