«La crisis ha llevado a que aumente el número de penitentes del Vía Crucis»

«En las próximas semanas vamos a reinaugurar la Casa del Paso, que se llamará 'Museo de Arte Sacro Nicolás Salzillo il Maestro'» Fulgencio Martínez Pelegrín Presidente del Paso Morado

A. S. LORCA.
Fulgencio Tomás Martínez Pelegrín, presidente del Paso Morado, en el museo del paso. ::
                             PACO ALONSO / 
                            AGM/
Fulgencio Tomás Martínez Pelegrín, presidente del Paso Morado, en el museo del paso. :: PACO ALONSO / AGM

La Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón, Paso Encarnado, procesiona esta noche el trono de la Santa Cena. Se trata, según el presidente de la cofradía, Fulgencio Tomás Martínez Pelegrín, de «la Cena más antigua de toda España de Nicolás Salzillo». Las tallas son espectaculares y se pueden contemplar durante el resto del año en la Casa Museo del Paso Morado, que en las próximas semanas será reinaugurada. Será entonces cuando adopte un nuevo nombre. «Se llamará 'Museo de Arte Sacro Nicolás Salzillo il Maestro'.

En la Casa Museo se ha realizado una fuerte inversión en los últimos meses, aunque esta Semana Santa también habrá algunos estrenos, aunque «más modestos» que en otras ocasiones. El tiempo adjudicado a cada una de las cofradías para procesionar ha marcado la Semana Santa de este año. El Paso Morado, ha sido la única cofradía que mostró reparos a las multas. «No soy partidario de las sanciones, porque creo que somos lo suficiente mayorcitos como para cumplir lo pactado sin que tengan que sancionarnos por ello», señala Fulgencio Martínez.

-La crisis, ¿se ha dejado sentir en el Paso Morado?

-Pues supongo que como en todos sitios. No cabe dudas que las cofradías este año y el anterior no disfrutamos de la alegría económica que hemos tenido anteriormente, pero tengo que decir que es precisamente en tiempos de dificultades económicas cuando se agudizan los sentidos. Los tronos saldrán este año mejor que nunca, a pesar de que hemos gastado mucho menos. Y ello, gracias al esfuerzo de todos los que hacemos el Paso Morado.

-¿Hay menos figurantes?

-No, todo lo contrario. La crisis ha llevado a que aumente el número de penitentes del Vía Crucis. Incluso nos hemos visto obligados a hacer más túnicas y cruces, ante las numerosas peticiones de participar en el desfile penitencial.

-En época de crisis también habrá menos estrenos.

-Se han hecho 20 túnicas nuevas de penitentes para el Cristo de la Misericordia. Se ha pasado la bandera de gala del paso. También se estrenan las galas bordadas en plata de la banda de cornetas y tambores. Y todo el cortejo religioso del coadjutor del Paso Morado, las capa pluvial y dalmáticas...

-Bueno, parece que la crisis no les ha afectado demasiado económicamente hablando.

-Aún hay más. En los últimos meses hemos realizado una importante inversión en nuestra Casa Museo. En las próximas semanas la reinauguraremos con un nuevo nombre 'Museo de Arte Sacro Nicolás Salzillo il Maestro'. Contará con dos salas de audiovisuales. Una de ellas, en tres dimensiones, que será la primera de la ciudad, con capacidad para 40 personas. Van a llevar el nombre de Francisco Coronel y Pedro Mateo, ambos fueron directores artísticos del Paso Morado y queremos homenajearlos a título póstumo de esta manera.

-También están colocando nuevas vitrinas. ¿Qué van a mostrar en ellas?

-Queremos colocar en una de las nuevas vitrinas la bandera primitiva del paso, que data de 1945 y que es de Emiliano Rojo. En otra pondremos el Guión, de 1948, y también del mismo autor. La configuración del museo va a cambiar. Queremos, sobre todo, sorprender al visitante. Desde luego, ofrecemos imágenes únicas, ya que la Última Cena es el conjunto más antiguo de Nicolás Salzillo de toda España.

-La Santa Cena que procesiona esta noche.

-Sí, las imágenes, cada una por sí sola, son una auténtica joya, y en conjunto, una maravilla, única, que se pueden contemplar a lo largo de todo el año en nuestra Casa Museo.

-A este trono usted le tiene un especial cariño.

-Es cierto que me gusta ayudar en todo lo que puedo, pero en la Santa Cena particularmente participo colocando a cada uno de los personajes y poniendo la mesa.

-¿Qué lleva esa última cena?

-Productos de la tierra. Alcanciles, habas... todo donado por los lorquinos y recién cogidos de la huerta. Por supuesto, la vajilla de barro, cubiertos de madera... Procuramos que todo sea acorde a como fue realmente esa última cena.

-Tiene que ser increíble estar entre estas figuras que creó Salzillo.

-Cuando estás trabajando no te das cuenta de lo que te rodea, pero sí que algunas veces te paras a pensar y te emocionas al ver las caras que creó el maestro, esas manos, los pies con las sandalias. Tiene muchos detalles que pasan desapercibidos cuando el trono va por la carrera, pero que los que tenemos la oportunidad de estar cerca, disfrutamos.

-Este año se han marcado unos tiempos de paso para cada una de las cofradías y se impondrán multas si no se cumplen. Creo que usted ha sido un poco díscolo.

-No soy partidario de las sanciones. Creo que todos los presidentes de las cofradías somos lo suficientemente mayorcitos como para cumplir los tiempos a los que nos hemos comprometido. No me parece bien que se impongan sanciones para que se hagan cumplir, aunque la decisión final contó con el beneplácito de todos y también dí mi conformidad.

-Por cierto, ¿cuánto tiempo les han dado para procesionar?

-Para no ser penalizados tenemos que desfilar en dieciséis minutos y medio.

-Y, ¿van a conseguirlo?

-Para pasar tenemos todo el tiempo del mundo, si los 'coloraos' andan, ya que no dependes sólo de tí, sino del que llevas delante.

-¿Cuáles son los proyectos futuros del Paso Morado?

-El más inmediato, el estandarte del Cristo de la Misericordia. Entrará en bastidor nada más terminar la Semana Santa, ya que pretendemos estrenarlo el próximo año.

-¿Qué le falta a la Semana Santa de Lorca?

-Creo que una procesión el Martes Santo, en la que se den cita todas las cofradías y que tenga como encuentro la Colegial de San Patricio. Y que su recorrido tenga lugar por el centro de la Ciudad, por el casco histórico. Pienso que sería un gran desfile. Habría que ir pensándolo y que todos participemos.