Apagón definitivo en el Palacio (70-76)

El Meridiano Alicante guillotina las últimas esperanzas de salvación del CB Murcia La falta de actitud y de nivel competitivo de la plantilla condenan al equipo antes de tiempo

ANDRÉS EGEAMURCIA
Pape Sow, del Meridiano Alicante, intenta controlar el balón ante Moss. ::                             NACHO GARCÍA / AGM/
Pape Sow, del Meridiano Alicante, intenta controlar el balón ante Moss. :: NACHO GARCÍA / AGM

El CB Murcia volvió a perder y con ello también se esfumó la poca fuerza anímica que le quedaba para afrontar con opciones las jornadas restantes de la competición. No jugó bien el equipo de Edu Torres, que como suele suceder, también en esta ocasión se fue durante unos minutos del encuentro. Y sin jugar bien tuvo sus opciones, las cuales no aprovechó. Los triples de su oponente, primero, y los rebotes después, condenaron a un CB Murcia al que le faltó espíritu y convicción de que podía conseguir el triunfo. Es más, el Meridiano Alicante, que era uno de los equipos más flojos a domicilio, lograba ayer su primer triunfo fuera de la temporada. El equipo de Oscar Quintana ganó, seguramente con todo merecimiento, y su afición demostró ser de diez. Al finalizar el choque y aplaudir a los suyos por la victoria y el esfuerzo, corearon el nombre de Murcia. Es muy posible que el CB Murcia dé un poco de pena.

La primera canasta del partido fue bastante significativa. Era un aviso de lo que vendría a continuación. Un triple del Meridiano Alicante para abrir boca fue lo que se llevó el conjunto murciano. Sin desesperarse, el cuadro de Edu Torres comenzó a elaborar mucho sus jugadas y a robar en defensa para colocarse por delante. Tomó las riendas y jugó al baloncesto, pero enfrente tenía algo más que un problema y es que los visitantes estaban destrozando su defensa zonal o individual desde el exterior, bien con bloqueos previos o por la circulación rápida del balón. Ante un equipo que consigue seis triples de nueve intentos, muy pocas cosas se pueden hacer, sólo rezar para que el porcentaje de acierto baje notablemente para que se convierta en algo más normal. De esta manera terminó el primer cuarto, con ventaja para los alicantinos por cuatro puntos, ya que los de Edu Torres estaban en una canasta triple de seis intentadas. Demasiada diferencia. Todas las jugadas del Meridiano fueron de tres puntos.

Apretaron los dientes los jugadores del CB Murcia en ataque y empezaron a contestar también con triples a su rival en el segundo cuarto. Tras unos primeros minutos de intercambio de mazazos, ambos se frenaron. El cansancio hizo mella y a pesar de que el CB Murcia dispuso de ocasiones para llegar al descanso con el empate en el marcador, no lo consiguió. Afortunadamente para los locales, el 60% en triples de su rival, no tenía nada que ver con el 3 de 11 en tiros de dos. Y es que los locales sí que dominaban el juego interior y buscaban la elaboración como arma para intentar que su rival no se fuera en el marcador. Los jugadores del Meridiano estaban bien defendidos en posiciones interiores, pero en el exterior era otra cosa. Hasta el 'ex' del equipo murciano Jorge García enchufó dos triples nada más entrar a la pista. Por tal motivo aunque el CB Murcia tuviera más posesiones, iba por debajo en el marcador. No obstante no había nada decidido, pues tres puntos en baloncesto no son nada.

Vuelven los fantasmas

Y tras el descanso el que se quería ir en el marcador y casi lo consigue que el Meridiano Alicante. Cansado de ver sus compañeros anotar tanto triple, Katelynas pidió el balón y anotó tres canastas consecutivas de dos puntos para establecer una máxima diferencia de siete para el equipo visitante (34-41). El partido comenzaba a ponerse muy mal y los fantasmas de los terceros cuartos ya revoloteaban por las gradas del Palacio de los Deportes. Otra vez tocaba trabajar para recortar, aunque en esta ocasión no salió mal del todo a los de de Torres. Aunque el Meridiano había bajado algo el pistón en los triples, aún anotaban unos cuantos, pero el partido estaba vivo. Y en el último cuarto entró en acción Antonio Sacristán, un árbitro que no paró hasta sacar de la cancha a Asselin por cinco faltas, de las que al menos tres no hizo. Al CB Murcia le costaba un mundo anotar y el partido se ponía feo y muy lento, sin ritmo, con demasiados parones. Algo que siempre beneficia al equipo que manda en el marcador, en este caso a Alicante.

Edu Torres se vio obligado a solicitar prácticamente seguidos sus dos tiempos muertos debido a que en la pista su equipo estaba sufriendo el ya típico apagón general. Inicialmente no logró que los suyos reaccionaran, pero Milos Vujanic,que no había tenido su día y estaba jugando demasiados minutos, asumió su papel de líder en ataque y se convirtió en la referencia para sus compañeros. Los nueve puntos de ventaja que tenía el Meridiano a tres minutos para el final los dejó en cuatro y bajando. El partido no lo tenía perdido, ya que Alicante le dio opciones a los murcianos, unas posibilidades que los locales no supieron aprovechar. Con cuatro puntos abajo Scepanovic perdió un balón en ataque y con 21 segundos por jugarse y tres arriba el conjunto visitante, a Murcia le quitaron un rebote defensivo tras los errores de Erdogan en el tiro libre. Faltó aptitud y lucha en los instantes finales, aparte de que hay jugadores que en lugar de sumar, en ocasiones restan.