«Esta entrevista es para hundirme, ¿no?»

El dibujante se incorpora a la nómina de ilustradores de 'La Verdad' el próximo martes Puebla. Humorista gráfico

GONTZAL DÍEZMURCIA.
Puebla, en su estudio de Cartagena, con sus viñetas. ::
                             ANTONIO GIL/AGM/
Puebla, en su estudio de Cartagena, con sus viñetas. :: ANTONIO GIL/AGM

José Manuel Puebla (Torre Pacheco, 1970), licenciado en Bellas Artes en Sevilla, ex profesor de Plástica en la ESO, creador de tiras cómicas, viñetas e ilustraciones. Línea clara y humor directo. En 2005 una editorial de cuyo nombre no quiere acordarse publicó su primer libro, 'Con buen talante', y es autor también de 'El humor de Puebla', que se puede adquirir en www.humordepuebla.es (aunque no lo compren, visítenlo, pasarán un buen rato). Ha colaborado en diferentes medios nacionales y regionales. Puebla, con todos sus personajes y sus lápices recién afilados, se incorpora a la nómina de humoristas gráficos de 'La Verdad', junto con Man y Xim, a partir del próximo martes. Se considera un «adicto al humor gráfico». Prepárense para sonreír de lunes a viernes.

- ¿Qué es esa cosa tan complicada llamada humor?

- ¡Uff! El humor es un lenguaje para traducir lo que nos ocurre en la vida cotidiana; nos coge por el cogote, nos eleva y nos muestra que eso que tanto nos preocupa ahí abajo quizá no sea tan grave. El humor nos ayuda a relativizar la vida y, en ocasiones, logra romper la supuesta solemnidad de muchas situaciones. El humor es lo que nos hace flexibles ante posiciones rígidas y lo que logra que no nos resquebrajemos.

- ¿Una viñeta es una ventana, una ráfaga de aire puro, una crítica, o un mini editorial?

- Un poco de todo. El humor gráfico no siempre se plantea una sonrisa sino realizar una denuncia o proponer un determinado punto de vista. Una viñeta también puede ser un interrogante.

- ¿Dónde se inspira, qué le pone, qué le atrae de la actualidad?

- La política, esa 'cosa' necesaria; pero me oxigena la sociedad, aunque, en ocasiones, somos muy pusilánimes sin tener conciencia de ello, lo que me parece bastante preocupante. El problema es que el lenguaje de los políticos, repleto de extraños circunloquios, en muchas ocasiones se emplea para decir nada. Los dibujantes, al igual que los articulistas, somos un poco traductores de todo ese embrollo.

- ¿Qué es lo más complicado de sacar punta al día a día?

- Siempre hay que estar documentado. Difícil, pero muy motivador, es hacer homenajes a quienes, en un momento determinado, lo están pasado muy mal.

- ¿Es usted muy 'cañero'?

- ¡Hombre! Unos dicen que sí y otros dicen que no. La mirada del lector es la que te coloca en el bando de los incisivos o en el partido de los benévolos.

-- Un poco Pepito Grillo, un poco mosca cojonera, un poco sacapuntas con patas... ¿Cómo definiría su trabajo?

- Me interesa alzar la voz cuando algo no me gusta y me interesa también dar algún que otro mensaje positivo al lector.

- Y nuestros políticos, ¿qué tal andan de eso llamado humor, tienen salero o están avinagrados?

- Andan mal. El lenguaje político se ha convertido en consignas y tienen mucho miedo a meter la pata, con micro abierto y con micro cerrado. Sus palabras se han convertido en mensajes colegiados sin espacio para la improvisación. Como sigamos así, después de las ruedas de prensa sin preguntas, llegaremos a las ruedas de prensa sin periodistas. Muy poco humor.

- ¿Quién le parece más divertido?

- ¡Uff, uff! El Gobierno, que últimamente está bastante sembrado, podría participar cualquier día de estos en 'El Club de la Comedia'. Están tan desatados que somos los humoristas los que tenemos que poner un poco de orden.

- Y la tribu regional...

- Ahí están el presidente Valcárcel y el líder de la oposición, Pedro Saura, con esa duda eterna de si serán capaces de pactar algo alguna vez. En fin, que no me parecen nada divertidos.

- ¿Y el consejero de la cosa cultural, Pedro Alberto Cruz?

- Bueno, tiene un peinado griego que le cae sobre la frente y que le da un interesante aire filosófico.

-En el mapa internacional, reconocerá que Berlusconi tiene un punto...

- Desde luego, no se sabe si es un actor que le imita o es él quien imita a un actor que se parece a él. Un lío. Pero cuando se piensa que la política puede servir para 'eso', en fin, que se queda uno muy decepcionado. Nuestros políticos deberían ser un poco más divertidos, pero tampoco se puede ser 'gracioso' las veinticuatro horas como 'il Cavaliere'.

- El peinado, o la escoba en la cabeza, que le coloca usted a la vicepresidenta Fernández de la Vega es realmente glorioso...

- Gusta mucho, sobre todo en Madrid, quizá le sirva para espantar moscas. ¿Quién sabe?

- ¿Tenemos en esta Región suficiente sentido del humor?

- En los bares hay mucho cachondeo y los parroquianos son los que menos suelen perder el Norte. La altura o bajura de los políticos no tiene nada que ver con la idiosincrasia de los pueblos. Ya se sabe: cuanto más poder, menos calle.

- ¿Todo es susceptible de verse desde el lado del humor?

- Casi todo. Pero hay cosas de muy mal gusto, como después de lo ocurrido en Haití hablar de 'terremotos' económicos y cosas similares. Cada pone uno pone sus barreras, pero las del buen gusto a veces están demasiado bajas.

- ¿Qué es más importante, el lápiz o la goma de borrar?

- El lápiz no existiría sin la goma de borrar y viceversa. En la Facultad de Bellas Artes había un profesor que nos regañaba cuando queríamos hacer las cosas de un tirón; decía que no era buen dibujante el que no sabía borrar..., y tenía razón.

- Yo admiro a Tintín, un periodista que nunca escribe una línea, ¿a quién admira usted?

- Yo era más de Astérix y, en los nacionales, de Superlópez.

- ¿Usted cree en los superhéroes?

- No. Ni tan siquiera en el que vive en la Casa Blanca, aunque mata las moscas con mucho tino. Ya veremos, ya veremos...

- Se dedicó a la enseñanza, ¿qué tal la experiencia?

- Intensa. Tiene momentos difíciles y ratos francamente agradables. Transmitir conocimientos es algo apasionante. Muchas veces esos que dicen que 'no tienen remedio' es que no les han dado las claves necesarias para seguir adelante o para que se entusiasmen con algo. Siempre que puedo defiendo al sector de la duras críticas que se hacen desde la ignorancia.

- ¿Qué nos vamos a encontrar los lectores de 'La Verdad' desde el próximo martes, qué nos promete usted?

- Compromiso de trabajo, soy bastante exigente. Transmitir la actualidad desde otro punto de vista.

- Dígame algo divertido...

- Yo soy muy poco chistoso y nada de chiste fácil; me trabajo mucho los guiones. Esta entrevista es para hundirme, ¿no?

- Claro.