«Mi último libro es un homenaje al municipio de Santomera»

María José Muñoz. / LV
María José Muñoz. / LV

La escritora María José Muñoz es autora del libro 'Vidas rotas'

MINERVA PIÑERO

La pérdida de dos hijos, el rechazo de un padre y el maltrato familiar. Estas son algunas historias que María José Muñoz Pérez (Santomera, 1962) incluye en 'Vidas rotas'; «sucesos que terminaron pareciéndome impresionantes aunque al principio era reacia a escribirlos», asegura. La autora, quien ha ejercido durante más de dos décadas como funcionaria en la Comunidad Autónoma, desarrolla su obra en el municipio de Santomera.

-¿Por qué 'Vidas rotas'?

-Porque en el libro aparecen el dolor de una niña, la amargura extrema de un adolescente y una nieta que se queda paralizada ante su abuela por todo lo que la maltrataba, entre otras historias. Vidas rotas las tenemos todos, como me dijo mi médico de cabecera en una ocasión, quien ha escrito el prólogo de la obra. A él le respondí que llevaba razón, pero que no estaban tan rotas como la historia que cuento. Personajes como un padre destrozado en Venezuela y una abuela sumida en el alcohol dan forma al libro.

-¿Qué papel juega el municipio de Santomera en su obra?

-Es donde vive la protagonista, donde encuentra las compañeras de trabajo de las que se nutre porque no tiene a nadie más. Ella recibe el cariño del pueblo. En cierto modo, mi libro es un homenaje de agradecimiento al municipio. Santomera supo recoger emocionalmente a esta chica y brindarle su amor mientras su abuela estuvo maltratándola. Los vecinos la arroparon, ya que prácticamente fue criada por ellos desde los cuatro años hasta que se casó.

-¿Hasta qué punto es real su libro?

-Toda la historia es real. De hecho, la documentación la conseguí gracias al personaje principal de mi libro, quien me pidió que escribiera su historia junto a su prima. Esta prima, en concreto, es mi amiga desde hace casi cuarenta años. Cuando me la contaron, no sabía que podía ser tan fuerte, traumática e impresionante. Me pareció un tema universal que podía llegar a toda la gente, no a un solo colectivo. He recopilado la información gracias a ellas a dos, quienes me facilitaron documentos oficiales, y a otras personas del municipio con las que he hablado.

-¿En qué tiempo sitúa la trama?

-Es la historia de una migrante; de Nelly. Se inicia hace unos setenta años en Santomera, cuando dos personas que eran primo hermanas se ven presionadas a casarse por una tía que tenían en común. Tienen seis hijos: tres varones y tres mujeres. Dos de ellos mueren accidentados trágicamente. El hijo que les queda, quien siente rechazo por parte de su padre, se enamora. En un momento dado, al sentirse muy presionado por su padre, sale en un barco hacia Venezuela dejando a su novia destrozada ...

-¿Entonces, quién es Nelly?

-Su hija, a quien manda a España en un ataque de locura desde Venezuela. El padre, sin embargo, decide quedarse allí con el comercio que montó, que era un lugar de venta de neumáticos. Ahí comienza la historia de Nelly, la niña que siempre pensaba que vendrían sus padres a por ella pero que, sin embargo, se encuentra con una abuela que la maltrata y que intenta criarla en un colegio de monjas. Una de sus tías es quien la rescata.

-¿Son reales también las historias de los dos libros que anteriormente ha publicado?

-'Intentando sobrevivir', sí. Este libro cuenta una historia de mi familia sobre drogodependencia y sida. Mi hermano falleció por esta causa en 1994. En sus páginas, además, hablo sobre los problemas de la justicia. Después de publicarlo, bastantes personas se pusieron en contacto conmigo para contarme que gracias al libro no se habían metido en la droga. Tuvimos una experiencia muy fuerte; incluso fuimos a centros de rehabilitación. 'No estamos solos', por otro lado, es un libro totalmente espiritual.

-¿Qué lectura recomendaría?

-Personalmente me gustan los temas espirituales; temas que nos hagan crecer interiormente y que nos despierten más el corazón. Un ejemplo sería 'Pasión India', una novela de Javier Moro. Otro, la autobiografía del yogui Paramahansa Yoganda.