«Tupés y tintes llamativos serán tendencia el próximo otoño»

Ismael Gambín y Zaira Esteve. /Edu Botella / AGM
Ismael Gambín y Zaira Esteve. / Edu Botella / AGM

Ismael Gambín, barbero

M.R.M.

Aquello de que 'el hombre y el oso cuanto más feo...' suena ya prehistórico. «Ahora nosotros nos cuidamos tanto o más que ellas», afirma Ismael Gambín (Murcia, 1991), con casi una década de experiencia en el mundo de la peluquería masculina y que ahora se atreve con su propio negocio. De la mano de la esteticista Zaira Esteve, y ayudados por el tatuador José Mora, abren en la pedanía murciana de Cabezo de Torres un establecimiento, 'Caleta', dedicado en exclusiva a la belleza masculina. Este barbero, que luce pelo corto y cuidada barba, cree que para el próximo otoño la tendencia para ellos son los tintes de colores llamativos, «aunque yo no me veo con el pelo de color verde o azul», reconoce.

-¿El 'boom' de las barberías ha llegado para quedarse?

-Fue un negocio que estuvo al borde de la desaparición. Ahora, afortunadamente, casi en cualquier esquina encuentras una barbería. Al final, lo que viene a demostrar este fenómeno es que lo clásico siempre funciona, además de que los hombres han empezado a cuidarse tanto o más que los mujeres.

-¿Y no teme esa competencia?

-Es lo que menos me preocupa; mi clientela es fiel. Ya me encargo yo de que salga contenta de mi local.

-¿Lo suyo fue vocación desde la infancia?

-Mi primer trabajo no estaba relacionado con este mundo. Me formé como instalador de sistemas de refrigeración y climatización, pero con la crisis me quedé en el paro. Sin embargo, de alguna manera, ese bache se presentó como una oportunidad, porque hallé mi verdadera vocación. La verdad es que ya cortaba el pelo a los amigos en mi casa, porque me gustaba, pero fue entonces cuando pensé en dedicarme profesionalmente. Y ya llevo una década.

-¿Resulta complicado emprender en esta Región?

-Desde luego, solo con ganas de trabajar no puedes emprender, siempre debes tener a alguien que te apoye. A nosotros, en general, nos ha ido bien con la experiencia. Yo siempre he querido algo más que trabajar para otra persona; no quería quedarme estancado, deseaba evolucionar y hacer cosas nuevas. En esta vida hay que ser ambicioso.

-¿Qué se lleva este verano en cortes de pelo masculinos?

-Los degradados y tupés, aunque siempre se presenta algún valiente que se rapa la cabeza. En general, está de moda el pelo muy corto y 'looks' muy despuntados o desfilados, desordenados.

-¿Y para ir a la moda el próximo otoño?

-Desde luego, creo que los degradados se van a mantener en todos los cortes, aunque quizás no tan marcados, y los tupés. También están intentando hacerse un hueco los colores llamativos, aunque personalmente no me gustan. No veo a un chico, a un trabajador, con el pelo de color azul o verde. Quizás entre los más jóvenes llame más las atención.

-¿Cuánto tiene de psicología su profesión?

-Diría que un 99,9%. Aquí el cliente se relaja, se siente en confianza, te cuenta de todo. Su vida personal, sus problemas y hasta los de los amigos. Todo lo que puedas imaginar.

-¿Y usted qué les dice?

-Intento aconsejarles. En la medida de lo posible, procuro echarles una mano, aunque, si me pillan muy saturado, me limito a escucharles.

-¿Lo más extraño que le ha pedido un cliente?

-Una vez, uno me pidió que le dibujara la cabeza de un caballo. Creo que le quedó muy bien.

-¿Le ha llegado algún cliente con una idea fija y se ha marchado con un corte totalmente diferente?

-Más de uno. Por ejemplo, no se puede ir contra el remolino; eso es luchar contra el pelo y el pelo vuelve a lo suyo.

-¿Cuánto influyen en la moda personajes como Cristiano Ronaldo?

-Marcan tendencias; millones de personas se fijan en los 'looks' que llevan y muchos clientes llegan a la barbería pidiéndote el mismo corte, el mismo dibujo en el peinado. Aunque sea algo feo, lo ponen de moda.