Una tromba de cinco horas inunda calles y corta nueve carreteras en Cartagena

Dos vecinos observan la virulencia del agua al chocar contra los pilares de la rambla, en la rotonda de la 1900, junto a Nueva Cartagena. / a. C.
Dos vecinos observan la virulencia del agua al chocar contra los pilares de la rambla, en la rotonda de la 1900, junto a Nueva Cartagena. / a. C.

La lluvia descargó 150 litros junto al Arsenal, formó balsas en el Ensanche y puso a prueba las ramblas urbanas

ANTONIO LÓPEZ y R. SERRANO

No con la misma rabia y virulencia que en los pueblos costeros del Mar Menor, pero la DANA, la gota fría más devastadora que se recuerda en los últimos años, también se dejó sentir ayer en el centro urbano y barrios del extrarradio de Cartagena. Lo hizo en forma de calles cortadas, rotondas anegadas, tiendas encharcadas y llenas de barro, líneas de transporte urbano suspendidas, semáforos sin funcionar, carreteras cerradas y una imagen de la rambla de Benipila como pocas veces se ha visto. Mientras la zona del Ensanche se colapsaba, hasta el Pabellón Central de Deportes de Cartagena Wssel Guimbarda fueron trasladados en autobuses 150 vecinos rescatados de casas y coches del litoral.

Las primeras consecuencias de la intensa lluvia que barrió Cartagena, desde las doce y media de la madrugada hasta casi las seis de la mañana, fueron los cortes de calles del Ensanche, entre ellas Juan Fernández, Wssel de Guimbarda, el Paseo de Alfonso XIII y Reina Victoria. El trabajo de operarios de Lhicarsa, Hidrogea y bomberos facilitó que se abrieran a lo largo de la mañana.

Hasta calles como la del Carmen, Santa Florentina y Mayor se anegaron este viernes en el casco antiguo de la ciudad portuaria. En este caso, el agua, acompañada de barro, llegó a entrar en varios comercios de madrugada, cuando más fuerte llovía. La altura casi alcanzó los diez centímetros. En la primera de esas calles, la zona más afectada fue desde la librería Santos Ochoa hasta la iglesia. También entró en el estanco de la calle Mayor y en la librería de la Plaza Juan XXIII.

El desbordamiento de la rambla de Miranda llenó de agua el recinto ferial y varias calles de Santa Ana

Algo similar ocurrió en el centro comercial Cenit y en tiendas del Ensanche, según fuentes del sector comercial. El medidor de la empresa Hidrogea en la calle Real, junto al Arsenal Militar, registró 150 litros por metro cuadrado en una hora y un acumulado, desde las doce de la noche, hasta que paró de llover por la mañana, de 163 litros. Por ello, fueron suspendidas, a primera hora de la mañana, la mayor parte de la líneas de autobuses urbanos. Estas, a lo largo de la tarde, fueron restablecidas, a excepción de la 24, que une Pozo Estrecho, La Palma y Cartagena, que por la tarde continuaban cortadas. En cuanto a las interurbanas, la única en la que aún no se pudo restablecer el servicio al cierre de esta edición fue la de Roche.

El estadio Cartagonova fue una de las zonas más afectadas. Los sótanos quedaron totalmente anegados. El agua alcanzó niveles preocupantes, de más de un metro de altura, que cubrió todas las dependencias: la sala de calderas, la lavandería, los almacenes, la zona mixta, el túnel y los vestuarios. Hasta la recién remodelada sala de prensa se vio afectada.

La zona de la feria, embarrada

Los cuatro técnicos municipales encargados del estadio trabajaron durante todo el día, coordinados con empleados de la empresa concesionaria del agua, Hidrogea. Los operarios estuvieron sacando agua, hasta que los funcionarios del Ayuntamiento pudieron acceder y comprobar el alcance de los daños. También tuvieron la ayuda de una autobomba de los bomberos.

El torrente volvió a afectar a zonas de La Aljorra y El Albujón y al Camino del Sifón

Junto al Estadio, la zona del Plan Rambla, especialmente donde será instalada la feria de las Fiestas de Carthagineses y Romanos, también se anegó, a apenas una semana del inicio de las actividades. La crecida en el tramo final de la rambla de Benipila, uno de los puntos calientes en episodios de lluvia, llevó al Comité de emergencias de Navantia a enviar un aviso para que los empleados no fueran a trabajar. Precisamente, en esa zona, según fuentes de la Delegación del Gobierno, se registraron 233 litros por metro cuadrado. Los tanques desahogar en dos ocasiones, para que no afectara al nivel de la rambla.

Una de las imágenes que más impactó fue la llegada del caudal al puente de la rotonda de la 1900, junto a Nueva Cartagena. La fuerza del agua al chocar contra los muros llamó mucho la atención.

Similares problemas a los del casco urbano hubo en varias zonas del extrarradio de la ciudad, como en Santa Ana pueblo, donde el cauce de la rambla de Miranda inundó el recinto ferial, así como varias vías. El Camino del Sifón se volvió a inundar, al igual que varias calles de La Aljorra, concretamente la Plaza Moreno, y de El Albujón. En estos casos carecen aún de tanque de tormentas, criticaron los vecinos. Además, los vecinos de la Sierra Minera volvieron a denunciar el arrastre de residuos mineros hasta la rambla de Mendoza y, de ahí, al humedal de Lo Poyo y el Mar Menor. También, que carecen de una red de recogida de aguas pluviales, en el Llano del Beal. Asimismo, fueron cortadas las carreteras de Canteras; antigua N-332 a la altura del cruce con la rambla de Canteras; carretera del Sifón hacia el Polígono Santa Ana; carretera de La Mina a Lobosillo; carretera del Albujón a Las Lomas; Residencial Nueva Aljorra; carretera del Albujón a La Aljorra; y rotonda de Las Seiscientas, en Ronda Las Unión con Avenida de Murcia. Asimismo, durante la noche quedó interrumpido el tráfico en la autovía A-30, frente a la gasolinera de Garcerán, a la altura del municipio de Fuente Álamo en ambos sentidos. Estuvo afectado, también, el tránsito de mercancías entre Cartagena y Murcia. En el dispositivo especial participaron Policía local, Bomberos, Protección Civil y funcionarios del servicio de Infraestructuras y del servicio municipal de transporte.

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