Un tratamiento muy complejo

La utilización de las terapias avanzadas CAR-T constituye un proceso asistencial muy complejo, lo que explica la dura selección a la que han sido sometidos los hospitales aspirantes por parte del comité de expertos del Ministerio. A los pacientes se les extraerán primero las células T del sistema inmunitario, y convenientemente preservardas se enviarán a alguno de los laboratorios farmacéuticos que ofrecen estos nuevos medicamentos 'a la carta'. Allí , serán modificadas genéticamente y reenviadas de nuevo al hospital, donde se infundirán al paciente. Estas células T modificadas podrán reconocer y destruir con mayor precisión las células cancerosas. Se trata de terapias que pueden producir gran toxicidad, por lo que los centros deben contar con equipos multidisciplinares experimentados.