Los trabajadores de la Región son los terceros con más contratos temporales

Una camarera sirve mesas en una imagen de archivo. /Javier Carrión/ AGM
Una camarera sirve mesas en una imagen de archivo. / Javier Carrión/ AGM

Murcia presentaba una tasa de precariedad del 33,1% al cierre de 2018, solo por detrás de Andalucía y Extremadura

EFE MURCIA

La tasa de temporalidad en la Región alcanzó un porcentaje del 33,1% de asalariados a cierre de 2018, la tercera más alta del país solo por detrás de Andalucía, con un 35,8% y Extremadura (35,5%), mientras que registró su mínimo en Madrid, con un 20%, lo que supone una brecha de 16 puntos porcentuales. De acuerdo con un estudio de la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), publicado ayer, la edad es un factor diferencial, dado que los menores de 25 años representan un 71,2% de la temporalidad de media, que se supera en Asturias (84,2%), Murcia (79,3%), Andalucía (77,8%) y Extremadura (77,5%).

Por formación académica, las tasas más altas de eventualidad de trabajadores con estudios superiores se observan en Canarias, Murcia y Extremadura (por encima del 27%), mientras que los asalariados con estudios medios presentan una temporalidad de en torno el 35% en Andalucía y Murcia, y aquellos con estudios básicos superan el 45% en la comunidad andaluza. Todas las autonomías disminuyeron sustancialmente la tasa respecto a los valores registrados en 2006.

No obstante, la media nacional se sitúa en el 26,8%, muy por encima de la media de la Unión Europea (UE), donde se registra un 14,2%. Según el mismo estudio, la diferencia de género es leve, aunque la temporalidad afecta más a las mujeres, especialmente en el País Vasco, Aragón, Canarias, Extremadura, Cantabria y Navarra, que registran diferencias de 4 y 5 puntos porcentuales respecto a los hombres.

La población en la franja media (25-49 años) representa un 28% de la temporalidad y la población en la franja superior (50-74 años), un 15%. El documento hecho público ayer recuerda que durante la crisis económica disminuyó la temporalidad por la destrucción de empleo, pero en los últimos años ha vuelto a elevarse.