Los moteros peregrinos de Santa Eulalia

Los moteros, frente a la ermita de Santa Eulalia. / p. e.
Los moteros, frente a la ermita de Santa Eulalia. / p. e.

Siete motoristas recorren el futuro camino Eulaliense, que llega hasta Mérida Setecientos kilómetros, unos 30 días a pie, separan el santuario de la ciudad extremeña

FRANCISCO ESPADASTotana

«Hoy es un día importante para la Comunidad Eulaliense, ya que siguiendo las huellas de Julián Larroya, que realizó el camino en bicicleta, un grupo de peregrinos murcianos ha recorrido por primera vez la ruta Totana-Mérida en moto». Así anunciaba en la basílica de la ciudad de Mérida (Badajoz) el presidente de la asociación de la Virgen Mártir Santa Eulalia, Luis Miguel González, la llegada de siete motoristas del moto club Custom Alhama a la Basílica de la Mártir, tras dos días y más de 700 kilómetros a sus espaldas por carreteras y caminos secundarios, en lo que constituye el futuro camino de peregrinos entre ambas ciudades y comunidades.

Esta historia trata de una apuesta de siete motoristas del club de Alhama que se propusieron recorrer, montados en sus potentes motocicletas, un camino para peregrinos al que llamarán Camino Eulaliense, puesto en marcha desde las asociaciones de Santa Eulalia, tanto de Totana como de Mérida.

El futuro camino Eulaliense partirá desde el santuario ubicado en Sierra Espuña y finalizará en la ciudad de Mérida. Al igual que en su día harán los futuros peregrinos, los motoristas, bajo un intenso calor, portaban sus credenciales de peregrino con el sello del santuario totanero. En el camino, saliendo dirección Caravaca, comenzaron a sellar en diferentes comercios y locales que se encontraban a su paso la credencial, y lo hacían en diferentes ciudades y provincias de su ruta: Zarzadilla de Totana, La Paca, Puebla de Don Fabrique, Santiago de la Espada, Beas del Segura, Villacarrillo y la pedanía de Santa Eulalia de Úbeda, lugar donde en octubre del año 2020 se quieren encontrar los peregrinos que, con antelación, partirán de ambas ciudades. Dejando a partir de ahí el camino abierto y señalado, fueron recorriendo las diferentes localidades.

La ruta continuó el segundo día partiendo desde Úbeda y pasando por localidades como Mengíbar, Montoro, Fuente Ovejuna, Los Blásquez, Castuera, Campanario y Medellín. Esta última localidad parecía un auténtico 'monte do gozo', situado a unos 30 kilómetros de la ciudad destino final de Mérida. Los motoristas pasaron por montañas y ríos, enormes campos aceituneros con el olor peculiar a alpechín, grandes páramos plantados de cereales y dehesas con impresionantes encinas. Andando, serán necesarios al menos 30 días para recorrer el camino.