El hombre asesinado en Totana trabajaba como guardaespaldas y fue ejecutado de un tiro en la nuca

Agentes de la Guardia Civil, a su llegada a la rambla en la que se encontró el cadáver. /PACO ALONSO / AGM
Agentes de la Guardia Civil, a su llegada a la rambla en la que se encontró el cadáver. / PACO ALONSO / AGM

Las investigaciones apuntan a un posible crimen de corte mafioso, posiblemente por un ajuste de cuentas

A. N. / R. F. / J. R. P

Fue ejecutado de un disparo en la nuca. Los primeros datos obtenidos por la Guardia Civil con sus gestiones para tratar de esclarecer las circunstancias en que se produjo el asesinato de un hombre en el cauce del Guadalentín, en término de Totana, apuntan a que se trató de un crimen de corte mafioso, muy posiblemente por un ajuste de cuentas. Así lo indican hasta el momento todos los vestigios obtenidos por los agentes de la Policía Judicial que se han hecho cargo de la investigación, que otorgan una gran relevancia al modo de ejecución del asesinato: un solo disparo en la base del cráneo, lo que hace pensar en la obra de un profesional por la aparente frialdad y precisión con la que actuó. Lo que no ha trascendido por el momento es si la víctima encontró la muerte en el mismo lugar en el que fue hallado su cadáver, esto es, en un lugar tan solitario y apartado como un cauce repleto de matorrales a varios kilómetros de Totana, o si fue asesinado en otro sitio y el autor o autores llevaron el cuerpo hasta esa zona para deshacerse del mismo.

Los especialistas en homicidios de la Guardia Civil ya han averiguado la identidad del fallecido. Se trata de un varón de origen albanés, residente en Mazarrón, que había trabajado tiempo atrás como portero de discotecas y bares musicales y que en los últimos tiempos ejercía en apariencia como guardaespaldas. De ahí que la principal línea de investigación se centre en los contactos y relaciones que podría haber entablado con motivo de ese desempeño profesional y que podrían haberle granjeado la enemistad de personas vinculadas al crimen organizado.

El cuerpo de este hombre fue hallado al mediodía de este miércoles en el cauce del río Guadalentín con evidentes signos de violencia: un disparo en la cabeza. El hallazgo se produjo en torno a la una de la tarde, según fuentes próximas a la investigación, después de que un vecino de la zona alertara de que había un coche en el cauce del río que no había sido movido desde, al menos, el pasado lunes, por lo que especulaba con la posibilidad de que al conductor le hubiera pasado algo o de que el vehículo fuera robado y hubiera sido abandonado en ese lugar.

Una patrulla de la Guardia Civil de Totana se desplazó hasta la zona indicada, conocida como el Camino Hondales, y constató que allí se encontraba el automóvil descrito, por lo que comenzaron a rastrear la zona en busca de alguna pista. A unos pocos metros se toparon con el cuerpo de un varón, en el que a simple vista apreciaron lesiones violentas. Los guardias civiles alertaron a sus compañeros de la Policía Judicial y al juzgado de guardia de Totana, cuyo titular se encargó de coordinar el levantamiento del cadáver.

La inspección ocular en la zona se prolongó durante largas horas, debido a las dificultades que ofrecía para el posible hallazgo de pistas, al tratarse de un cauce repleto de matorrales de gran altura y en el que además se acumula la basura, por lo que cualquier vestigio puede pasar fácilmente desapercibido.