«Con el 'street art' se genera un valor cultural añadido a la ciudad»

El artista Kraser. / La Verdad
El artista Kraser. / La Verdad

Kraser es un artista de Cartagena que se dedica a lo que se conoce como 'street Art'

Nacido en Cartagena, Kraser es un artista y diseñador gráfico que actualmente reside en Milán. Estudió en la escuela de arte de Murcia. Su inicio se desarrolla en el mundo del graffiti evolucionando con el tiempo hasta convertirse en 'street art' (arte urbano o arte callejero). Kraser es reconocido por realizar exposiciones en todo el mundo y pintura en vivo en infinidad de festivales. Su trabajo está influenciado por la pintura clásica, el surrealismo y la abstracción, entre otras corrientes. También bebe de la sociedad actual y del mundo de los sueños.

-¿Cómo se proyecta la obra para que encaje con el entorno?

-La primera información que se necesita saber es dónde, por ese motivo es necesario ver una fotografía de la pared y saber la ubicación de la misma. No es lo mismo trabajar en una gran capital o en un pueblo pequeño, ni tampoco es igual hacerlo en una zona económicamente fluida o rica que en una zona marginal.

-Se suele pintar en casi cualquier superficie... ¿Cuál es la más fácil de trabajar?

-Sí, hoy por hoy eso no es un problema. Los botes de 'spray' tienen la facilidad de pintar en cualquier superficie. Aun así, para mí, el mejor soporte es el liso porque desde hace unos años mi pintura se basa en pinturas acrílicas y el 'spray' lo uso como otro recurso mas.

-¿Qué suele expresar?

-Muchas cosas, aunque casi siempre lo enfoco en la naturaleza y su valor. Últimamente la sociedad la tiene un poco olvidada y aunque somos conscientes del maltrato que estamos haciendo, muy pocas personas hacen algo para buscar soluciones. También estoy preparando una serie sobre mi propia interpretación de la escultura grecorromana que saldrá a la luz en octubre.

-¿Qué le aporta un mural a una ciudad?

-De todo. No se instala como una valla de publicidad, un mural se desarrolla 'in situ'. La gente puede interactuar con el artista, apreciar el proceso desde el inicio hasta el final; además, estás generando un valor cultural añadido a la ciudad.

-En varios lugares de mundo precisamente ha dejado su firma...

-Sí, he tenido el placer de pintar en muchas ciudades y la verdad es que es bastante gratificante. Viajar siempre es bueno, te obliga a ver las cosas desde otro punto de vista.

-Aunque su trabajo actualmente se desarrolla en el mundo del 'street art', empezó haciendo grafiti ¿Cómo aprendió?

-Empecé a observar firmas que no entendía por las calles, me informe y me llamo tanto la atención que empecé yo a hacerlo. En aquellos años no había mucha gente que lo hiciera, ni tampoco sabíamos muy bien qué era, por que llegaba muy poca información, además de una escasez desmesurada de recursos. Aún así, fuimos muy concienzudos con el tema hasta generar nuestro propio estilo.

-¿Qué opina de aquellas personas que realizan grafitis en cualquier lugar solo con firmas? ¿Desprestigian a los que realizan una buena obra?

-Cada uno decide dónde quiere enfocar su trabajo y atenerse a sus consecuencias si las tuviese. Dicho esto, dentro del grafiti hay muchas variantes y una de ellas son las firmas, que no deja de ser lo mismo que las pinturas rupestres pero en la actualidad y la gente va en masa a verlas. La única diferencia es que las firmas en muchas ocasiones están en propiedades privadas y por eso está mal visto. En muchas ocasiones estas firmas también se pintan encima de los murales así que entiendo perfectamente ese malestar. Lo que no puedo entender es que se pueda desprestigiar el buen trabajo de otro artista por ese motivo. Si generalizamos siempre va a estar todo en el mismo saco. Para empezar, aunque esporádicamente me junte con unos amigos y haga un grafiti por placer, el resto de mi trabajo no lo es. El grafiti y es 'street art' son dos movimientos diferentes, conceptualmente hablando, aunque se usen herramientas en común.