Solaz de reyes y del pueblo

Representantes del Gobierno balear, ayer, en el palacio de Marivent. :: J. Grapelli / Efe/
Representantes del Gobierno balear, ayer, en el palacio de Marivent. :: J. Grapelli / Efe

Los jardines del palacio de Marivent abren sus puertas para que los ciudadanos disfruten de toda su rigueza botánica y el legado de Joan Miró

J. LUIS ALVAREZ

Cuando el arquitecto Guillem Forteza construyó en 1925 el palacio de Marivent para el pintor Juan Saridakis, nada le hacía pensar que entre aquellas paredes descansarían dos generaciones de reyes. Primero don Juan Carlos y doña Sofía y ahora don Felipe y doña Letizia disfrutan de sus vacaciones de verano y de Semana Santa en esta imponente finca, ubicada al suroeste de Palma de Mallorca, sobre la cala del mismo nombre. Ahora, gracias a la Casa Real y al Gobierno regional, los jardines del palacio abrirán sus puertas para el disfrute de todos los ciudadanos.

La finca fue cedida en 1966 por la viuda de Saridakis a la entonces Diputación Provincial de Baleares con la condición de crear un museo con el nombre del pintor. Así fue y el público visitó el palacio hasta 1973. Ese año, la Diputación quiso tener una atención con los entonces Príncipes de España y, de paso, convertir Palma de Mallorca en lugar de recreo de la Familia Real. El asunto acabó en un litigio con los herederos del pintor, que solo consiguieron sacar del edificio sus muebles.

Desde entonces, Marivent ha sido centro de atención no solo por ser inmueble de recreo de los Reyes, sino también porque en sus despachos y salones se han abordado asuntos de Estado, nacionales e internacionales. No solo han sido importantes los despachos de Juan Carlos I y ahora Felipe VI con los presidentes de gobierno de turno, Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy. También han visitado el palacio, entre otros, el entonces presente de la URSS, Mijaíl Gorbachov; el de Estados Unidos, George Bush (padre) y los príncipes de Gales, Carlos y Diana. Las escalinatas de acceso al palacio son famosas por ser la grada donde Reyes e infantas posan con las autoridades que les visitan.

Pero de los frondosos jardines de la mansión solo hay instantáneas de los veranos de la Familia Real y poco o casi nada de la importante colección botánica que alberga. Según explicó ayer el vicepresidente del Gobierno balear, Biel Barceló, en los parterres y avenidas hay hasta 40 especies vegetales distintas.

Coincidiendo con la apertura del recinto, la familia de Joan Miró ha cedido de manera permanente doce esculturas de bronce. Estas obras fueron realizadas entre 1969 y 1981 y, en palabras del nieto del escultor, Joan Punyent Miró, con su exposición se ha conseguido «algo histórico, puesto que ninguna realeza europea tiene un jardín escultórico como este». La apertura del recinto ha requerido una inversión de 217.00 euros para instalar carteles informativos, hacer viales accesibles, montar papeleras, bancos y servicios. Además, se han presupuestado otros 100.100 euros anuales para gastos de seguridad y la contratación de un peón para el mantenimiento. Los jardines de Marivent, a los que no se podrá entrar con perros, bicicletas o comida, estarán abiertos siempre y cuando la Familia Real no esté alojada en la residencia. La entrada es gratuita.