El conductor del autobús escolar accidentado en Madrid tomó cocaína

Estado en el que quedó el autobús escolar siniestrado ayer en Fuenlabrada. :: Víctor Lerena / Efe/
Estado en el que quedó el autobús escolar siniestrado ayer en Fuenlabrada. :: Víctor Lerena / Efe

La juez pone en libertad con cargos al chófer del vehículo que volcó en una rotonda y dejó 21 estudiantes heridos

J. LUIS ÁLVAREZMADRID

El conductor del autobús escolar siniestrado ayer en Fuenlabrada (Madrid), que dio positivo en cocaína, quedó en libertad con medidas cautelares tras prestar declaración en el juzgado. Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid informaron de que la juez de Instrucción número 1 de Fuenlabrada ordenó la retirada del carné del conductor y de su licencia profesional para llevar transportes escolares. De los 44 estudiantes que viajaban en el autobús, 21 sufrieron heridas leves al volcar el vehículo sobre su costado derecho al entrar en una rotonda.

A falta de que la Guardia Civil concluya el atestado, el fiscal imputó al chófer, de 34 años, el presunto delito de conducción bajo la influencia de drogas tóxicas previsto en el artículo 379.2 del Código Penal, castigado con hasta seis meses de prisión. Los peritos de la Guardia Civil investigan además si el profesional hubiese incurrido en otro delito de conducción temeraria. Asimismo, tendrán que revisar los sistemas de frenado y suspensión del vehículo, que, al parecer, cumplía todos los requisitos legales exigidos.

Eran casi las 8.15 horas cuando el autobús con 44 estudiantes se dirigía desde la urbanización Parque Miraflores al instituto Jimena Méndez Pidal de Fuenlabrada. Los jóvenes habían observado que en los últimos días el conductor del autobús había cambiado. Según explicaron, el profesional que les llevaba a clase conducía «rápido» y frenaba de manera «brusca». Al llegar a la rotonda ubicada en el kilómetro 10 de la carretera N-506, el vehículo giró bruscamente. Los jóvenes notaron que el vehículo se ladeaba excesivamente y, a continuación, sintieron un fuerte golpe. El autobús de la empresa Flocabus había quedado volcado sobre su costado derecho.

De inmediato, los chavales trataron de incorporarse. Los que salieron mejor parados comenzaron a romper los cristales para abandonar el vehículo y ayudaron a sus compañeros heridos. Hasta el lugar se desplazaron ambulancias y efectivos de la Policía Local y de la Guardia Civil, que evacuaron a los muchachos hasta las urgencias de hospitales de Fuenlabrada, Móstoles, Alcorcón, Getafe, Leganés y el Doce de Octubre de la capital. Los estudiantes con lesiones más importantes fueron una niña de 11 años con amnesia, un menor de 13 con una microrrotura y otro de 12 con lesión en la pelvis, según explicó el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos.

Los agentes de la Guardia Civil sometieron al conductor a la prueba de alcoholemia, que dio negativo en las dos expiraciones realizadas. A continuación, el test salival de drogas reveló consumo de cocaína. Los agentes procedieron a la detención del conductor, que fue trasladado hasta un centro sanitario, donde fue atendido de las lesiones leves que sufría y se procedió a la extracción de una muestra de sangre para confirmar el consumo de droga. El detenido fue puesto poco después a disposición judicial.

En España, unos 230.000 estudiantes utilizan el transporte escolar a diario para acudir a clase. Según el director general de Tráfico, Gregorio Serrano, este tipo de transporte es «seguro». Recordó que durante el año pasado no se produjo ninguna víctima mortal, aunque destacó que, «debido a la vulnerabilidad de sus pasajeros y a las vías por las que se suele circular, en su mayoría carreteras convencionales, se necesita una especial vigilancia para mantener estos niveles de seguridad».

Más de 2.000 controles

Durante la semana pasada, la DGT realizó una operación especial de vigilancia al transporte escolar en la que fueron controlados 2.081 vehículos. Aunque ninguno de los conductores dio positivo por drogas y alcohol, hay casos recientes como el de la conductora de un autobús interceptada en Villaviciosa de Odón (Madrid) que dio casi el doble de lo permitido.