Una sesión teta de cine

Una de las sesiones para padres e hijos que organiza el colectivo Cinebebés. /
Una de las sesiones para padres e hijos que organiza el colectivo Cinebebés.

Varias salas de Madrid organizan proyecciones para padres que pueden ir acompañados de sus bebés

O. BELATEGUI

Uno de los efectos colaterales de tener un bebé es dejar de ir al cine. El déficit de sueño y el sentido de la responsabilidad llevan a los padres más cinéfilos a asumir que no volverán a pisar una sala en muchos meses. Pocos se atreven a sentarse en la butaca con un bebé en brazos ante el horror del resto de espectadores, temerosos de que la criatura les dé la película. Hace cinco años, la asociación Círculo Materno Infantil de Mallorca empezó a organizar unas sesiones de cine para que los padres pudieran ir acompañados de sus pequeños que bautizó Cinebebés. Ahora, el centro comercial La Vaguada en Madrid se suma a la iniciativa y convoca 'sesiones teta'.

La cita es todos los martes a las once y media de la mañana, aunque su éxito ha llevado a los organizadores a plantearse extenderla al fin de semana. Hoy toca el drama romántico 'El viaje más largo'; antes se vieron 'La familia Bélier', 'El maestro del agua' y 'La dama de oro'. Son películas para adultos y de actualidad, que se disfrutan en una sala convencional adaptada a las circunstancias. El aire acondicionado se suaviza y el sonido se atenúa para no dañar los oídos infantiles. Las luces están medio encendidas y enfrente de la pantalla existe una zona de gateo con alfombras de goma y juguetes que no hacen ruido. Hay cambiador y calienta potitos y biberones para unos padres que pueden amamantar a sus hijos y caminar por los pasillos para calmar al bebé y dormirlo. Si llora mucho, mejor salir y regresar cuando se haya calmado.

«Una enfermera de uno de los centros de salud de la zona comprobó en los talleres de lactancia que la vida de las mujeres en esta etapa se reduce a cuidar de sus hijos. Se puso en contacto con el centro comercial para plantearnos la idea y nos encantó», explica Sebastián Herrero, director de La Vaguada. «No solo se ha adaptado el sonido y la temperatura de la sala, sino que durante la película los niños pueden llorar o emitir sonidos y las madres levantarse, pasear o entrar y salir las veces que consideren necesario para calmarlos».

En la página de Facebook donde aparece la programación, confeccionada con las sugerencias de los padres, los agradecimientos son legión: «Llegar, comprar la entrada y disfrutar de la película con mi peque de casi dos meses en brazos. Fantástica mañana», se congratula Sara. «Gracias, hacía mucho que no iba al cine con mi maridín. Además, la peli resultó buenísima», escribe María José, mientras Natalia no puede tener más ganas de sumarse a la 'sesión teta': «¡Es la primera vez en diez meses que iremos al cine!».