Se buscan voluntarios precoces

Jesús Rodríguez, director del Instituto Sexológico Murciano, explica el funcionamiento del masturbador que usarán en el estudio. /
Jesús Rodríguez, director del Instituto Sexológico Murciano, explica el funcionamiento del masturbador que usarán en el estudio.

El Instituto Sexológico Murciano desarrolla un ensayo clínico nacional sobre la eyaculación precoz. Una multinacional japonesa firma un acuerdo con el centro murciano para poder comercializar en España su masturbador para combatir esta patología

JORGE GARCÍA BADÍAMurcia

Se buscan 'conejillos de indias' heterosexuales, dispuestos a probar un masturbador japonés -'Flip Hole'- cinco veces a la semana, durante cinco minutos, a lo largo de un mes y medio. A cambio podrán ser beneficiarios de una beca de entre 150 y 200 euros, además de recibir como obsequio lubricante y el aparato en cuestión, valorado en 100 euros y con una vida útil de sesenta usos (masturbaciones). Resumida de esta forma, la convocatoria que ha lanzado el Instituto Sexológico Murciano (Isemu), a través del portal yocontrolo.org, y dada la crisis económica actual, lo normal es que reciban un aluvión de candidatos. Pero la campaña tiene una letra pequeña: solo pueden participar mayores de edad, que padezcan de eyaculación precoz durante los últimos seis meses y que actualmente tengan una relación monógama estable.

El Isemu oferta un centenar de becas para crear un grupo de ensayo, de 75 pacientes, que recibirán el masturbador, y un grupo de control con otros 75 eyaculadores precoces, que no tendrán aparato, pero recibirán una serie de directrices para masturbarse manualmente. El objetivo de la campaña #yocontrolo, según explica el director del Isemu, Jesús Rodríguez, «es desarrollar un ensayo clínico a nivel nacional con un dispositivo para el tratamiento de la eyaculación precoz fabricado por la empresa Tenga».

Se trata de una multinacional de Japón especializada en la fabricación de masturbadores masculinos (tienen más de 50 modelos comercializados) y que, tras abrirse paso en los mercados estadounidense, alemán y japonés, ahora quiere hacerse un hueco en las farmacias y parafarmacias del mercado patrio.

Nueva línea de tratamiento

La multinacional firmó recientemente un acuerdo de esponsorización para que el Isemu coordine desde Murcia este ensayo clínico nacional, que «se presentará en el Congreso de la Sociedad de Medicina Sexual que se celebrará en Madrid en junio». La rúbrica ha sido posible «porque hace unos meses nos cedieron veinte masturbadores y desarrollamos un pequeño estudio con 18 pacientes, obteniendo unos resultados prometedores. Teniendo en cuenta que la relación sexual de un eyaculador precoz es inferior a dos minutos o no tiene control sobre su eyaculación, el 82% de los pacientes que participaron aumentaron su tiempo y mejoraron el control del orgasmo. Esto abre una nueva línea de tratamiento para abordar los trastornos de la eyaculación».

El aparato que obra el milagro sexual, el 'Flip Hole', «ya ha logrado resultados positivos en dos estudios hechos en hospitales japoneses, no se trata del típico juguete sexual». El masturbador pesa medio kilo, es mecánico -no hace falta explicar el movimiento- y está hecho de elastómero médico, de mayor calidad que la silicona, dada la sensibilidad que presenta el glande del 'target' de clientes al que va dirigido el aparato.

Ocho semanas de estudio

La campaña yocontrolo.org ofrece la posibilidad a 150 eyaculadores precoces, que estén dispuestos a participar voluntariamente en este ensayo clínico, a recibir gratuitamente el tratamiento, cursos de salud sexual y ser obsequiados en primicia con el 'Flip Hole' y una de las cien becas. Durante todo el mes de febrero se realizará la selección de voluntarios para participar en el estudio y el ensayo clínico comenzará el próximo marzo.

Eso sí, a cambio de mejorar su rendimiento sexual, durante las dos primeras semanas del ensayo, deberán rellenar varios test y hacer un registro de los tiempos de las relaciones sexuales que mantengan con sus parejas (como mínimo dos por semana). En las seis semanas posteriores, deberán entrenar cinco veces a la semana con el masturbador japonés y rellenar un test de satisfacción.

En definitiva, un pequeño sacrificio, en pro de la ciencia, para lograr rebasar la barrera psicológica de los dos minutos.

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