«Sobreproteger a los hijos deriva en un problema de inmadurez»

Juan Pedro Martínez. / VICENTE VICÉNS / AGM
Juan Pedro Martínez. / VICENTE VICÉNS / AGM

Juan Pedro Martínez es psicólogo educativo y profesor en la UMU

MARIELA FASOLI

El profesor de la Universidad de Murcia (UMU) Juan Pedro Martínez (Murcia, 1982) coordina el ciclo divulgativo 'Relevancia de la psicología educativa en la sociedad actual', organizado por el Colegio de Psicólogos de la Región de Murcia. Comienza mañana en la Biblioteca Regional y se extenderá a lo largo de nueve sesiones gratuitas.

-¿A quién está destinado este ciclo y qué temas se tratarán?

-El destinatario de las charlas es la sociedad en su conjunto, puesto que se tratarán temas de gran impacto y actualidad, como la intervención ante problemas de conducta, acoso escolar, pautas para mejorar la comunicación familiar e intervención en situaciones de crisis. También, cómo enseñar a los estudiantes a utilizar las redes sociales, elementos para gestionar el aula, cómo fomentar la comunicación en la adolescencia, cómo mejorar la convivencia escolar y, finalmente, avances en el ámbito de la neurociencia aplicada al aula.

-¿Por qué hay acoso escolar?

-Es un fenómeno multicausal. Algunos factores son la observación de patrones violentos en casa, falta de habilidades sociales, escasa empatía, desarrollo de un falso liderazgo basado en la coacción, falta de vigilancia... La causa del acoso no solo reside en el agente agresor, sino también en aquellas personas que observan lo que sucede. Esto último mantiene la agresión, puesto que supone un reforzador social para la persona agresora.

-¿Por qué cree que muchos padres, en su afán por darles lo mejor a sus hijos, los acaban sobreprotegiendo y, sin quererlo, no los preparan para que sean autónomos?

-Existen estilos educativos familiares que, en ocasiones sin pretenderlo, sobreprotegen en exceso a su hijo. Esto produce una inmadurez que suele ser detectada en la escuela. Es un alumnado con mayores dificultades para resolver problemas y con baja tolerancia a la frustración. Las causas son diversas. A veces intentan compensar algo que en su infancia no tuvieron, en otras ocasiones no desean verlos sufrir, otras veces es falta de tiempo, entra en juego la dificultad de conciliar la vida familiar con la vida laboral... En cualquier caso, educarlos en esta perspectiva produce adultos con mayor riesgo de sufrir problemas psicológicos como ansiedad o depresión.

-¿Cómo se podría solucionar?

-Enseñar normas, instruir en estrategias de resolución de problemas y el significado de la palabra 'no' es clave.

-Parece que últimamente algunos adolescentes han internalizado unos códigos de violencia hacia sus pares, adultos y parejas. ¿Por qué cree que ocurre? ¿Afecta a la violencia de género?

-Es posible que la baja tolerancia a la frustración de algunas personas haga que consideren que todo vale, que si quieren algo pueden conseguirlo a cualquier precio. Es el fenómeno de la inmediatez. Consideran que si lo quieren 'ahora' lo deben conseguir 'ahora'. Ayer es tarde. Por supuesto no es una generalización, son casos concretos los que llegan a actos de violencia, pero esos casos existen y hay que intervenir. Esto afecta también a la violencia de género. La visibilización ha ayudado a su detección, pero aún queda por desarrollar más formación y sensibilización.

-¿Como convencería a una persona con algún problema susceptible de ser tratado por un psicólogo de que le podría beneficiar una sesión con este profesional?

-Se ha avanzado mucho en lo relacionado con ir al psicólogo. No obstante, es cierto que aún queda camino por hacer. Hay personas que se muestran reticentes porque lo asocian con estigmas del pasado. Pero nada más lejos de la realidad. Ir al psicólogo es algo que debiera hacerse con más asiduidad. Se trata de un profesional con experiencia, sin prejuicios y con herramientas comprobadas científicamente que funcionan. Existen problemas que gracias a este servicio se resolverían mucho más rápido. En otras ocasiones es aún peor; existen síntomas que, si no se tratan adecuadamente por este profesional, no solo se mantendrán en el tiempo, sino que empeorarán. Por ello es necesario ir tan pronto se detecte la problemática.