José Carlos Vicente: «No hay una situación de alarma, ni estamos ante algo urgente»

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

Quienes tengan entre 40 y 50 años y no recibiesen en su día las dos dosis de la triple vírica (sarampión, rubeola y paperas), ni padeciesen la enfermedad durante la infancia, pueden acudir cuando lo deseen a su centro de salud a solicitar la vacunación. No obstante, no se trata de «una situación de alarma, ni estamos ante una emergencia o una urgencia», matiza el director general de Salud Pública, José Carlos Vicente.

La recomendación de proteger frente al sarampión a la población nacida a partir de 1970 fue incluida el pasado mes de noviembre en el calendario vacunal de adultos consensuado por el Ministerio y las comunidades. «Los últimos brotes de sarampión en España muestran un mayor número de casos en las personas nacidas» a partir de 1970, «la mayoría de ellas sin documentación de haber sido vacunadas», se advertía en el documento elaborado por los expertos y que sirvió de base al Consejo Interterritorial que aprobó la medida. Desde entonces, el Ministerio y las comunidades están analizando cómo llevar a la práctica esta medida preventiva. En principio, se informará a los médicos de familia para que ofrezcan la vacunación a aquellos pacientes de 40 a 50 años que acudan a sus consultas. No se descarta, sin embargo, que se lleve a cabo una campaña de captación activa.

El sarampión es una enfermedad en general leve pero, sobre todo en adultos, puede derivar en neumonías o complicaciones neurológicas graves, como encefalitis. Es, además, altamente contagiosa.