La II Semana de las Mujeres arranca con alegatos para romper el techo de cristal

Las componentes de la mesa redonda que cerró la jornada, María Jesús Valverde, Carmen Inglés, Joaquina Martínez, Beatriz Miguel y Elena Ruiz. ::antonio gil / agm / FOTOS:
Las componentes de la mesa redonda que cerró la jornada, María Jesús Valverde, Carmen Inglés, Joaquina Martínez, Beatriz Miguel y Elena Ruiz. ::antonio gil / agm / FOTOS:

Éxito en Cartagena de la primera jornada del evento organizado por 'La Verdad', que reunió a numerosas asociaciones

Marta Semitiel
MARTA SEMITIEL

Una pregunta sembraba el silencio en una sala abarrotada de mujeres: «¿Sois la mejor persona de vuestras vidas? Que levanten la mano las que tengan una respuesta afirmativa», pedía la psicóloga María Jesús Álava. Algunos rostros se ensombrecían, otros sonrieron desde una consciencia amarga. Apenas dos o tres valientes alzaron el brazo. Así comenzó 'Cartagena en Femenino', la primera jornada de la II Semana de las Mujeres organizada por 'La Verdad' y patrocinada por el Ayuntamiento de Cartagena, Fundación Caja Mediterráneo y Asisa. La exitosa escritora de 'La inutilidad del sufrimiento' -más de 500.000 ejemplares vendidos- acaba de publicar 'Lo mejor de tu vida eres tú', y ese fue el mensaje que quiso lanzar Álava en su ponencia para empoderar a las más de 200 mujeres que acudieron al auditorio de la Fundación Caja Mediterráneo. ¿Y cómo conseguir creer que lo mejor de la vida es una misma? «Aplaudiéndonos, queriéndonos, disfrutando de cada instante».

La voz de Álava es delicada pero firme, y utilizó una sutileza contundente al afirmar que «a nosotras nos cuesta mucho creernos que somos la mejor persona de nuestras vidas, pero a los hombres no les cuesta tanto». Muchas asistentes reían, otras tomaban notas mientras su ponencia iba avanzando, se relajaban y se crecían al mismo tiempo, poco a poco, mientras escuchaban que ellas, ahí sentadas, son capaces de todo. Pero «confiar en vosotras es primordial para vuestra autoestima. Las personas sin confianza son muy manipulables. Sin una buena autoestima no vamos a poder ser personas libres».

Tras ella, subió al escenario la catedrática en Sociología y ex directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para las Mujeres (Unifem) Inés Alberdi, que dio un repaso a la historia del feminismo en España a través de su experiencia personal, un camino que comenzó «leyendo las aventuras y desventuras de mujeres valientes» y que continuó durante los años 60, en reuniones universitarias, «lo que llamábamos grupos de concienciación», mientras estudiaba Ciencias Políticas.

Esta tarde continúan las ponencias en la sesión 'Murcia en Femenino' con Soledad Becerril y Rosa Peñalver

Para Alberdi, que ha visitado incontables países abanderando la defensa de los derechos de las mujeres, es muy satisfactorio comprobar cómo el feminismo «ha dejado de ser un concepto al que la gente tiene miedo, ya muchas mujeres y muchos hombres dicen con orgullo que son feministas, y eso es maravilloso».

Su amplia experiencia en igualdad le da autoridad suficiente para señalar «las dos asignaturas pendientes» que la sociedad española tiene por delante en este ámbito. La primera de ellas es el techo de cristal: «Queremos ver más mujeres en los órganos de poder, presidentas de organizaciones, jefas de estado, mujeres en los consejos administrativos. Aunque ya tenemos algunos ejemplos, sin ir más lejos, desde hace unos meses el Parlamento Europeo tiene, por primera vez en su historia, una mayoría femenina. Pero eso tiene que pasar a todos los niveles de la sociedad, tiene que empezar a ser normal verlas en puestos de dirección». La segunda asignatura pendiente para Alberdi es, en todos los ámbitos, en cualquier momento y situación, «contar con todas las mujeres, de todos los estratos sociales, con limitaciones o sin ellas, porque son la mitad de la población y tienen mucho que decir».

Lorca también celebrará el acto el próximo martes, con destacadas representantes del cine y la música

A media tarde llegó el descanso y las 200 asistentes llenaron la entrada al auditorio. Compartían experiencias y percepciones. Algunas aprovecharon para pedir un selfi a las ponentes, incluso algún autógrafo. Pero pronto se acabó el jolgorio y llegó una ronda de ponencias de mujeres destacadas de la Región.

Las voces del talento

Ellas eran Elena Ruiz, directora del Museo del Teatro Romano de Cartagena y arqueóloga; Beatriz Miguel, catedrática de Ingeniería Química y vicerrectora de investigación de la UPCT; Joaquina Martínez, coordinadora del área oncológica del Hospital La Vega; Carmen Inglés, presidenta de la Confederación de Federaciones y Asociaciones de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer); y María Jesús Valverde, presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Mediterráneo (Fedam).

La directora del museo «más visitado de la Región», el Teatro Romano, acercó a las asistentes sus trabajos de investigación sobre la figura de la mujer en el mundo antiguo. Con su ponencia, Elena Ruiz demostró lo difícil que es «tirar del hilo» para conseguir información sobre mujeres, y como ejemplo puso la historia de Cleopatra Selene, «la única hija de Marco Antonio y Cleopatra, una mujer que fue botín de guerra, a pesar de ser una princesa que había luchado por los derechos de su pueblo». Ruiz puso en valor la figura femenina a través de la historia, porque «más allá de las nodrizas y de las comadronas, también hubo bibliotecarias, empresarias, prestamistas, artistas, incluso gladiadoras».

De la mirada al pasado a una visión de futuro con Beatriz Miguel, cuyos treinta años de carrera en la investigación le hacen afirmar de forma reiterada que «todavía nos queda mucho por hacer en el mundo de la ciencia, porque catedráticas solo somos el 20%». Según Miguel, las chicas no eligen carreras de ciencias por cuestión de «percepción y autoconfianza, la mujer tiene menos confianza en sí misma que un hombre y las jóvenes creen que las ingenierías son difíciles, por eso las rechazan». Ella lidera el proyecto 'Quiero ser ingeniera' para acercar las carreras de ciencias a las jóvenes, «porque para que podamos elegir lo que queremos ser, tenemos que tener información».

Tras ella, y arrancando risas con chistes sexistas, hizo una revisión por las figuras femeninas de la medicina Joaquina Martínez. Pero sobre todo compartió el secreto de su éxito: «Mucho esfuerzo, saber delegar, organizar la agenda e implicar a toda la familia, así se puede hacer todo sin tener que renunciar a nuestras carreras profesionales».

Al evento acudió la alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón; el delegado de Gobierno, Diego Conesa; el director general de 'La Verdad', Antonio González; y varios ediles de la ciudad portuaria, entre los que destacó la presencia de David Martínez Noguera, concejal de Igualdad. La clausura del evento corrió a cargo de Alicia Barquero, directora general de Mujer e Igualdad de la Comunidad.

El poder de los colectivos en entornos rurales

Las mujeres rurales, «que han conseguido avances en los ámbitos familiar y laboral y luchar contra el patriarcado», también tuvieron su representación en el evento. «Aunque aún tenemos mucho que hacer, porque solo un 3% de las gerencias de las cooperativas agrarias están ocupadas por mujeres», dijo Carmen Inglés, presidenta de la Confederación de Federaciones y Asociaciones de Familias y Mujeres del Medio Rural (Afammer). Junto a ella se encontraba María Jesús Valverde, presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Mediterráneo (Fedam), en la que luchan para «cambiar la visión que se ha tenido siempre de las asociaciones de mujeres, porque parece que solo nos dedicamos a hacer bolillo». En Fedam trabajan mucho por la igualdad y la integración de la mujer en todos los ámbitos. «Estamos muy contentas porque este año hemos sumado un grupo de mujeres con discapacidades auditivas, por ejemplo. Y por supuesto trabajamos con asociaciones de mujeres inmigrantes». Casi 700 asociaciones conforman esta federación, que además de señalar la cantidad «de papeleo y burocracia que tenemos que hacer para pedir ayudas», denuncia que las asociaciones vecinales copan en Cartagena casi todos los espacios municipales.

Más