«La seguridad frente a los ciberataques empieza a ser una demanda del usuario»

Félix Gómez, con su portátil, en un pasillo de la Facultad de Informática de la Universidad de Murcia./Nacho García / AGM
Félix Gómez, con su portátil, en un pasillo de la Facultad de Informática de la Universidad de Murcia. / Nacho García / AGM

El investigador murciano Félix Gómez desarrolla con una beca Leonardo del BBVA un dispositivo para proteger todos los elementos de un hogar conectados a internet

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERESMurcia

El diseño de centinelas de última generación capaces de proteger la vulnerabilidad de todos los dispositivos de cualquier hogar o pequeña empresa conectados a internet, y expuestos por ello a ciberataques, centrará la investigación del informático murciano Félix Gómez Mármol, quien ha logrado una de las 50 becas Leonardo concedidas por la Fundación BBVA para proyectos altamente competitivos e innovadores.

El investigador Ramón y Cajal de la Universidad de Murcia (UMU), experto en ciberseguridad en internet de las cosas, dedicará su proyecto, Cosmos, al diseño de centinelas capaces de detectar situaciones de vulnerabilidades e intrusión, así como de bloquear ciberataques, para elementos que transmiten cantidades masivas de información sensible y que, sin embargo, hoy carecen de soluciones de seguridad sólidas. «No somos conscientes de la cantidad de información que tenemos expuesta a través de muchísimos dispositivos, como los teléfonos, smart TV, 'e-salud', electrodomésticos inteligentes o vehículos autónomos», alerta el científico. Considera que esa vulnerabilidad obedece, en parte, a que hasta hace poco, los fabricantes «han centrado la atención en el diseño y la funcionalidad de sus productos, pero no en la seguridad porque tampoco ha sido hasta ahora una demanda del consumidor. Hoy empieza a serlo».

El objetivo de Cosmos es precisamente proteger todos esos dispositivos domésticos a través de dispositivos centinelas físicos o virtuales, por ejemplo incrustados en el router o en el móvil. La clave de su desarrollo está en lograr un producto de coste asequible que se pueda enchufar en casa y reconozca los dispositivos de su entorno -desde electrodomésticos hasta 'wereables'-, se adapte a todos ellos para detectar sus vulnerabilidades y avise de posibles ataques. Además los dispositivos serían colaborativos, es decir, intercambiarían información entre ellos sobre vulnerabilidad y protección de los dispositivos asignados.

El proyecto de Félix Gómez, quien ha desarrollado parte de su carrera en la sede de NEC Laboratories Europe de Alemania de la multinacional japonesa, pretende vencer también otra de las carencias clave de los dispositivos de seguridad: la adaptación del 'software' a nuevas debilidades. «Los sistemas de protección tienen menos vida que el dispositivo en cuestión; un frigorífico o un coche tienen una vida útil más larga que su 'software' de protección, pero en muchas ocasiones hay dificultades para actualizarlo. El objetivo es lograr esa adaptabilidad», explica.

Los centinelas, que también podrían materializarse en un portátil pequeño de un coste no superior a los cuarenta euros, actualizarían automáticamente los sistemas de protección de los dispositivos y, como objetivo final, cuando detecten un ataque reaccionarían indicando a los dispositivos cómo actuar.

El ingeniero informático, autor de cinco patentes internacionales y miembro del comité editorial de cinco revistas científicas internacionales, ha desarrollado buena parte de su carrera en la multinacional japonesa NEC Corporation, en su sede alemana de Heidelberg, hasta que regresó hace solo un año a la Universidad de Murcia con el programa de recuperación de talentos Ramón y Cajal.

Crisis como la del virus 'Wanna cry' «son solo la punta del iceberg»

Los grandes ciberataques como el que puso en jaque a medio mundo el pasado mayo a través del virus informático 'Wanna cry', que cifra la información de los ordenadores a cambio de un rescate, son solo, alerta el ingeniero Informático Félix Gómez Mármol (Murcia, 1983), «la punta del iceberg. Disponemos de muchos dispositivos vulnerables y expuestos; hay ataques todos los días y en todo el mundo, pero no siempre salen a la luz, lo que provoca que seamos menos conscientes del peligro», expone. Entre otras razones, porque muchas empresas prefieren ocultar el bochorno de estar a merced de un ataque porque piensan que esa debilidad «puede ocasionar daños a su reputación. No quieren ofrecer una imagen de empresas inseguras, y es necesario buscar mecanismos que incentiven la notificación de incidentes. Cualquier ataque es menos dañino, como cualquier otro virus, cuando se detecta antes, y es importante lograr que así sea».

 

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