Los pescadores piden más amarres para garantizar la seguridad de los barcos

Tres barcos, abarloados por la falta de espacio en el muelle pesquero de San Pedro del Pinatar, hace unos días. / a. salas
Tres barcos, abarloados por la falta de espacio en el muelle pesquero de San Pedro del Pinatar, hace unos días. / a. salas

«Si es necesario ampliar el espacio, se estudiará y se llevará a cabo», aseguran desde la Comunidad Autónoma

Alexia Salas
ALEXIA SALAS

No es siempre en el mar donde los pescadores se topan con dificultades. De hecho, es al tocar tierra en el puerto de San Pedro cuando el trabajo se les complica con las estrecheces del muelle pesquero. Tras ceder espacio a la dársena deportiva Marina de las Salinas y a las piscifactorías -con las que comparten muelle-, se encuentran con una zona insuficiente para la actividad que genera la flota del Mediterráneo, de modo que con frecuencia las embarcaciones tienen que abarloarse -amarrar de costado, unas pegadas a otras en varias filas-, lo que complica la descarga de las capturas y la seguridad en caso de temporal.

Para el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de San Pedro, Jesús Gómez, la falta de espacio está causando problemas en la actividad diaria de la lonja y a la seguridad de las embarcaciones. Por ello, Gómez reclama la necesidad de puntos de amarre del puerto deportivo Marina de las Salinas para los barcos pesqueros.

«De diciembre a mayo, la situación se complica aún más porque los barcos de la flota del Mar Menor que salen a faenar al Mediterráneo descargan en la lonja de San Pedro y duermen en el puerto, donde se suman los arrastreros y las embarcaciones de cerco que empiezan a pescar el 7 de enero», explica el patrón. A este puerto estratégico acuden pesqueros alicantinos y de la costa almeriense a subastar sus mercancías, lo que genera una entrada de beneficios a la lonja y a las arcas públicas de la Región.

«Cuando hay mala mar tienen que hacer noche al abrigo del puerto», afirma el patrón de la Cofradía

«Cuando hay mala mar tienen que hacer noche al abrigo del puerto y nos encontramos con una necesidad acuciante de espacio», señala Gómez, quien recuerda que la dársena deportiva Marina de las Salinas está construida en puerto pesquero». «Ya hemos cedido demasiado», afirma el patrón. La Cofradía ya ha pedido a la Dirección General de Transportes, Costas y Puertos el expediente de la construcción y concesión de Marina de las Salinas para plantear la reclamación de puntos de atraque.

Las estrecheces en el muelle complican cada día las tareas de descarga de las capturas, denuncian

Ya en 2003, la Comunidad Autónoma recibió los informes en contra del proyecto portuario por parte del Ayuntamiento de San Pedro, de la Cofradía, de Capitanía Marítima, de Salinera Española y de la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse), pero decidió seguir adelante con la concesión porque valoró que las pegas «no tienen naturaleza insalvable».

Capitanía ya se opuso

La Capitanía Marítima se opuso al proyecto precisamente por la misma razón que ha motivado la reclamación actual de los pescadores: «Por la reducción de los espacios destinados a embarcaciones de pesca profesional y a buques auxiliares de las granjas de acuicultura; y por la falta de seguridad marítima», alegó hace 15 años. Coincidió con la Cofradía de Pescadores, que cargó contra el puerto deportivo por «la reducción del espacio para el atraque de embarcaciones pesqueras y del tendido de redes». Ninguna de las dos entidades influyó en la decisión final de la concesión a la UTE formada por Puerto deportivo Marina de las Salinas S.L., Victoria Alquileres S.L. y Peinsa 97 S.L. en 2003.

Reparos ambientales

Tampoco tuvo en cuenta los reparos del Ayuntamiento a la creación de una segunda dársena deportiva en el Parque Regional de las Salinas -ya había otro puerto justo al lado- porque consideró que «el aumento del tráfico rodado causará perjuicio» al espacio natural donde, de hecho, mueren atropelladas numerosas aves cada año. El Consistorio tampoco estuvo conforme con que los locales comerciales fueran más de los necesarios y con la insuficiente estación depuradora.

La Comunidad estimó que las 300 plazas de aparcamiento serían suficientes para la media de 373 vehículos diarios, cifra que se duplica los domingos. Sobre la contaminación atmosférica, acústica y lumínica en un espacio protegido de nidificación de aves protegidas, respondió que «le corresponde al organismo competente en materia ambiental pronunciarse».

Por su parte, Salinera Española se mostró en contra debido a que «los terrenos del puerto fueron donados al Estado para la construcción de un puerto marítimo, y en ningún caso para el enriquecimiento de particulares, estableciendo en la escritura de donación la prohibición expresa de construcciones de edificación en los 100 metros colindantes con el espigón». La Comunidad valoró que la donación estaba sometida a la construcción del dique del puerto pesquero, por lo que era irrevocable. El consejero de Fomento e Infraestructuras, Patricio Valverde, responde que «cuando recibamos la petición de los pescadores la estudiaremos y, si hay que ampliar, pues se ampliará». Recuerda que «en todos los puertos tienen que convivir varias actividades».

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