Sáenz de Santamaría: «No sabe el ministro Ábalos la que le ha caído»

Soraya Sáenz de Santamaría y Noelia Arroyo agitan el abanico en presencia de Fátima Báñez y de Miguel Ángel Miralles. / Vicente Vicéns / AGM
Soraya Sáenz de Santamaría y Noelia Arroyo agitan el abanico en presencia de Fátima Báñez y de Miguel Ángel Miralles. / Vicente Vicéns / AGM

La candidata a presidir el PP, en un baño de masas (y sudor), se ofrece para reclamar al Gobierno de Sánchez que cumpla «los compromisos con Murcia y con el resto de España»

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

El agradable paseo por la calle Trapería de la capital y el obligatorio aperitivo con marineras en el bar Drexco, no exento de las múltiples peticiones de selfis que acompañaron toda la visita de Soraya Sáenz de Santamaría a la Región de Murcia, fue solo la calma que precedió a la tormenta que se vivió en la sede del PP murciano en la calle González Adalid. Una tormenta de cariño y fidelidad popular hacia la candidata a presidir el PP el mes que viene y vicepresidenta del Gobierno de la nación hasta hace unas pocas semanas -«parece mentira», maldecía una militante sin terminar de creerse el resultado final de la moción de censura-. Pero también una tormenta tórrida como consecuencia de la avería sufrida días atrás en el aire acondicionado de la sede, y que obligó a tirar de abanicos y lo primero que uno tuviera a mano para combatir la sensación de intenso sofoco que se adueñó de las dependencias, que además se quedaron más que pequeñas para recibir a Sáenz de Santamaría.

«Yo quería verla, pero es que aquí no se puede estar», lamentaba abanico en mano otra militante que pasaba de las cincuenta primaveras y que tenía que conformarse con un sitio al fondo del pasillo-sauna. «La última vez que estuve aquí éramos menos, y yo mandaba más», empezó su intervención Sáenz de Santamaría ante unos abnegados compañeros de partido, que demostraron una encomiable estoicidad en pleno sofocón sin dejar de aplaudir a rabiar a la candidata a «presidir el Gobierno de España», no solo el PP. Algunos militantes, de hecho, rayaban un peligroso soponcio que solo evitaba el potente (y esperado) discurso de Soraya Sáenz de Santamaría en la sede popular: «A mí me dicen que les gusto porque hablo claro, así que hablaré claro: Es necesaria más presencia del Estado en todo el Estado, incluida Cataluña».

Reconoció que «los mejores emprendedores de España están en la Región de Murcia», y también dijo Soraya que «no sabe el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, la que le ha caído», en referencia a la insistencia con la que seguirá reclamando desde la oposición al Gobierno «de perdedores» de Pedro Sánchez que «cumpla los compromisos con la Región y con el resto de España». No solo en materia de infraestructuras -Soraya mencionó el AVE, Corvera y el Corredor Mediterráneo-, sino también en asuntos como el agua o la reforma del sistema de financiación autonómica, como se comprometió Sánchez antes de acceder a La Moncloa. «Ahora dice que no tiene tiempo. ¡Pues debería!», señaló.

«Con Soraya ganará España y la Región de Murcia», declaró Fernando López Miras

Uno de los momentos más celebrados de la mañana llegó sin embargo cuando Soraya conminó a «votar en libertad» y a «tomarnos una cerveza bien fría». Por fin. Ella, junto a varios miembros de la Junta Directiva del partido, eligieron la plaza del Romea y la plaza de las Flores tras superar de nuevo no pocas oleadas de murcianos ávidos de una fotografía junto a la «heredera de Rajoy», según reconocía un simpatizante. No se sabe si en el piropo o en el reproche.

«Mi adversario es el PSOE»

Antes, en la sala de prensa de la sede popular, la exministra de Empleo y ahora directora de la campaña de Soraya, Fátima Báñez, tenía que subirse a una silla para seguir el curso de los acontecimientos y pedirle más sonrisas a Soraya, y el 'asesor de asesores' David Conesa -ahora en el partido, se entiende, después de su salida del Gobierno de la Región- protegía la puerta para que no se colara el ruido a la vez que repartía instrucciones y recibía el samaritano meneo de algún abanico. En esa misma sala, Soraya dejó claro que el adversario en este proceso para liderar el partido no son sus compañeros, «es el PSOE y Pedro Sánchez apoyado por los independentistas que quieren romper España: Me van a tener siempre enfrente para defender la unidad de España, para defender el crecimiento y el agua, la inversión y la financiación autonómica».

Respecto al PP, aseguró Sáenz de Santamaría que «tenemos que ser un partido muy abierto y escuchar mucho a la militancia y a los ciudadanos», y se refirió a la necesidad de poner en valor la ética del esfuerzo y del trabajo, «que practicamos la inmensa mayoría de afiliados y cargos públicos que cumplen con honestidad su trabajo. Además, puso al presidente del PP de la Región y de la Comunidad Autónoma de Murcia, Fernando López Miras, como «ejemplo de sensatez» y de «futuro dentro del PP», tal y como le llegó a revelar el propio Mariano Rajoy. «Fernando y el PP de Murcia son referentes para el resto de compañeros del partido en toda España», piropeó. «A mí me gustaba mandar a Fernando a Bruselas a defender la postura del PP en relación a la unidad de España frente a los independentistas catalanes», recordó.

Por su parte, López Miras agradeció a Soraya el «compromiso» que «siempre ha tenido con la Región de Murcia y con los murcianos» y, aunque evitó pronunciarse sobre sus preferencias de cara al congreso, como le reclamaron los periodistas, sí reconoció luego ante los militantes que, con Soraya, «va a ganar España y la Región de Murcia».

Más

 

Fotos

Vídeos