Robótica para la exportación

Uno de los robots expuestos, capaz de abrir botellas./Vicente Vicéns / AGM
Uno de los robots expuestos, capaz de abrir botellas. / Vicente Vicéns / AGM

El Foro Robótika, organizado por la Fremm y el Info, reúne a cientos de alumnos y empresarios apasionados por las bondades de la revolución de la Industria 4.0

Daniel Vidal
DANIEL VIDAL

Lo mismo te seleccionan gominolas por colores, que te pasan botes de una caja a otra, que te sirven una Estrella de Levante bien fría después de quitarle la chapa. Los brazos electrónicos de Universal Robots, comercializados en la Región por la levantina CFZ Cobots, mostraban ayer al público del Foro Robótika las múltiples aplicaciones de esta revolución que ayer motivó la cita, organizada por la Federación Regional de Empresarios del Metal (Fremm) y el Instituto de Fomento (Info).

En la exposición había además drones para proteger cultivos que parecían helicópteros, vehículos circulando de forma autónoma para limpiar el suelo o llevar palés de hasta 500 kilos y robots como los de la empresa MatriRuiz, de Molina de Segura, destinados a «combinar mecánica y automatización». El robot delta que ideó esta empresa familiar, que hace doce años era «solo una matricería», recuerda el fundador Antonio Ruiz, es capaz de colocar hasta 300 tapas en envases metálicos (de diferentes formas, y ahí radica su singularidad), y ahora se vende a varios países donde se dan de tortas por el invento. Desde Suráfrica a Estados Unidos, que ya ha encargado cuatro este año. Alemania, otros cuatro.

La empresa SMC se dedica a la fabricación de los «periféricos» que utilizan estas máquinas, y que se mueven sin cables a través de un 'cerebro'. El 'cerebro' es la «unidad maestra», mientras el sensor que recibe la instrucción es la «unidad esclava». Sin látigos. Solo luces de colores e increíbles velocidades de procesamiento que consiguen aumentar la producción eliminando tareas puramente mecánicas, sin «valor añadido». Y sin tener que reducir puestos de trabajo, más bien «aumentando el número de empleados», coincidían ayer los entrevistados.

Entre ellos el propio Antonio Ruiz, cuya empresa ha triplicado la plantilla en los últimos años, o los responsables de Tecnimusa, que suministra soluciones robóticas a multinacionales como Inditex «Empezamos a trabajar con ellos cuando tenían 1.200 tiendas y 45.000 empleados. Hoy han multiplicado el número de tiendas por cuatro, y ya son casi 220.000 trabajadores. Algo mal no se estará haciendo», concede Juan Antonio García, responsable comercial de la firma, radicada en Fuente Álamo. La empresa, además, trabaja en un «exoesqueleto biomecánico para caminar con libertad», según define la propia web de la empresa. García contaba la revolución que podrá suponer este proyecto para determinados discapacitados con una ilusión que no hay robot en el mundo capaz de imitar.

Arte y formación al poder

Los muchos empresarios que se dieron cita ayer en el Foro Robótika no eran los únicos entusiasmados con las bondades de la Industria 4.0. Cientos de alumnos de Primaria y Secundaria de diferentes centros educativos de la Región acudieron también a la exposición. Alguno del colegio Antonio de Nebrija se bajó del autobús pertrechado incluso con su propio prototipo, candidato a la olimpiada WRO. Solo uno de los programas presentes ayer también en el foro para «promover las vocaciones científicas» entre los alumnos, recordó el consejero de Empleo, Javier Celdrán. Las conocidas como habilidades 'stem' -por ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Sin olvidarnos del arte. Porque, como recordaba el 'country manager' de Universal Robotics para España, Jordi Pelegrí, «no tiene sentido que los seres humanos hagan trabajos que son casi inhumanos, como coger un bote de una caja y ponerla en otra». La clave está en la creatividad pero también en «la formación», para que esos trabajadores que antes realizaban tareas sin valor añadido ahora puedan «programar un robot como si fuera una llave inglesa. Ahí está el cambio».

Nace la Fundación Excelem, que busca «unir fuerzas» en el sector del metal

Durante la celebración del Foro Robótika se presentó ayer la Fundación ExceleM, una nueva alianza entre el Centro Tecnológico del Metal y la Fremm que cuenta con el apoyo del Info, y que supone «un instrumento más para el desarrollo tecnológico y estratégico de las empresas del metal y sectores afines», según destacó ayer el presidente de Fremm, Alfonso Hernández. ExceleM persigue la «unión de fuerzas para el incremento de la competitividad del sector». Entre los objetivos de la fundación están «aportar herramientas innovadoras y consolidar una red de servicios avanzados a las empresas».