Una resolución compromete la lucha policial para atajar el contrabando de tabaco

Picadura de tabaco./EFE
Picadura de tabaco. / EFE

Un juez exculpa a cuatro sospechosos de traficar con más de cinco toneladas de picadura desde una nave del Polígono Oeste

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Una resolución dictada por un juez de Instrucción de Murcia, por la que se exculpa a cuatro sospechosos de contrabando y delito fiscal por la presunta venta ilegal de cerca de cinco toneladas de picadura de tabaco, compromete gravemente la intensa labor policial que en los últimos años se viene desarrollando contra este producto. No en vano, el auto dictado por el titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Murcia, David Castillejo, viene a establecer que la mercancía intervenida el año pasado por los agentes de Vigilancia Aduanera, consistente en apariencia en un gran cargamento de hojas de tabaco, no se pueden considerar oficialmente «labores de tabaco» y por lo tanto «no estarían sujetas a fiscalización».

En esa misma línea, advierte el juez, se vendría pronunciando en los últimos tiempos el propio Tribunal Supremo, en cuyas resoluciones «se despenaliza el tabaco de liar» a efecto del pago de impuestos y, por ello mismo, también de la consideración de contrabando que merece su venta fuera de los circuitos legales.

Esta intervención policial se desarrolló en agosto del año pasado y se centró en una nave industrial del Polígono Oeste de Alcantarilla, en la que empresas de transporte estaban dejando importantes envíos que, tras diversas gestiones, los aduaneros se convencieron de que se trataba de picadura de tabaco. En el momento de la operación, se intervinieron 2.364 kilos de ese producto, a lo que se sumaron otros más de 3.000 kilos que, según concluyeron los investigadores, se habían distribuido atendiendo al volumen de portes recibidos en las semanas previas.

Las diligencias abiertas sobre este asunto trataban de establecer si los cuatro encausados habrían defraudado al fisco más de 700.000 euros con esa actividad ilícita.

Sin embargo, el magistrado ha acabado sobreseyendo los cargos después de que el letrado de la defensa, Raúl Pardo-Geijo, presentara un recurso en el que señalaba que las hojas de tabaco que integraban el cargamento no podían ser consideradas «labores de tabaco». Y ello debido a que no se habían sometido previamente a un proceso de secado, alisado, retirada de venas o durezas y humectación controlada, a lo que habría que sumar un contenido en glicerina para llegar a ser calificadas de «labores de tabaco», como los cigarrillos, y ser tratadas fiscalmente con todas las consecuencias.

Pardo-Geijo calificó esta resolución de «pionera y vanguardista» y avanzó que, «a partir de ahora, las hojas de tabaco no van a poder ser consideradas 'labores de tabaco' a efectos fiscales ni de contrabando».