Renuncia a su abogado y luego pide la nulidad del juicio alegando indefensión

EFE

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ha desestimado el recurso de un trabajador que fue despedido y que, tras renunciar al letrado de oficio que se le había asignado y asumir él mismo la defensa, alegó indefensión y pidió la declaración de nulidad del juicio.

La sentencia confirma de esta forma la dictada por un juzgado de lo Social de Murcia, que declaró probado que la empresa demandada, perteneciente al sector hortofrutícola, admitió la improcedencia del despido y fue condenada a pagar al empleado una indemnización de 315 euros, declarando extinguida la relación laboral.

El demandante, en el recurso que planteó ante el TSJ, pidió la nulidad de las actuaciones argumentando que la vista oral se había celebrado sin ningún abogado que lo defendiera, lo que suponía una violación de las garantías procesales que lo protegían.

Al rechazar el recurso, la Sala, que tiene como ponente al magistrado Manuel Rodríguez, comenta que, como consta en el acta levantada sobre el acto de conciliación, que terminó sin avenencia, el trabajador renunció por voluntad propia al letrado que le había sido asignado de oficio por el Colegio de Abogados y que se encontraba presente.

Igualmente, durante la vista, el fiscal le preguntó sobre la posible vulneración de derechos fundamentales, y al contestar el despedido que renunciaba a su letrado, este abandonó la sala.

Por otra parte, la empresa aceptó la improcedencia del despido y optó por la indemnización, por lo que no puede sostenerse que existiera indefensión.