Ana Ruiz: «Hay que reivindicar que este sector usa materiales reciclados y biodegradables»

Ana Ruiz, en el despacho de su asociación empresarial en la sede de Croem./ NACHO GARCÍA / AGM
Ana Ruiz, en el despacho de su asociación empresarial en la sede de Croem. / NACHO GARCÍA / AGM

La presidenta de la Asociación de Empresarios del Plástico de la Región asegura que «existe mucho desconocimiento. Tenemos que hacer ver que no somos el enemigo; al contrario, podemos dar la solución»

Zenón Guillén
ZENÓN GUILLÉN

La joven empresaria Ana Ruiz Guerrero, 35 años, casada y con dos hijos -un niño de diez y una niña de siete- ostenta desde hace tres meses la presidencia de la Asociación de Empresas del Sector Plástico de la Región (Asemuplast), a través de la cual ha desembarcado en la patronal Croem. Murciana de raíces granadinas, es diplomada en Ciencias Empresariales y forma parte de la dirección de la firma familiar de envases Palec Ecológico. Entre sus retos se encuentra dar visibilidad a una industria con gran potencial, pese a la imagen negativa que sufren en los últimos tiempos estos productos por sus efectos contaminantes, especialmente por el daño a los mares y océanos.

-¿Su sector es el gran desconocido en la economía regional?

-Pues sí. Y por eso estamos trabajando para cambiarlo. Porque hasta ahora este sector no había tenido que explicar lo que hace, no existía esa necesidad, aunque es una industria que investiga mucho, tiene una tecnología muy avanzada y sigue sacando nuevos productos. Pero ante la actual coyuntura, en la que se está cuestionando el uso del plástico, hay que reivindicar que este sector utiliza materiales reciclados, fabrica y usa biodegradables, trabaja en proyectos de economía circular con cierres de procesos completos. Y todo eso son cosas que la gente desconoce.

-¿Cuántas empresas pueden existir en la Región en esta actividad?

-Computamos alrededor del centenar, aunque es cierto que no hay un número exacto porque también hay mercantiles del sector gráfico que están estrusonando film y hay otras que tampoco están en nuestro epígrafe aunque trabajan el plástico. Pero en nuestras estimaciones hablamos de la existencia de unos 13.000 empleos directos en la Región.

Desconocimiento

-Sin embargo, hay sombras de dudas sobre el futuro del plástico ante los problemas medioambientales que genera el abuso en su uso.

-Nosotros vamos a implicarnos y trabajar más para enseñar a los ciudadanos no solo lo que hacemos, sino todo lo que se puede hacer y no se hace. Porque se trata de que llegue a todos la información real que hay detrás de lo que adquieren. Muchas personas creen que todo el plástico que hay es virgen y que es nuevo, pero eso no es así. Y es que creemos que hay mucho desconocimiento. Así tenemos que hacerles ver que no somos el enemigo; al contrario, somos los que podemos dar la solución al problema.

-¿El ciudadano de a pie cómo puede contribuir a elevar el reciclaje?

-Necesitamos que la población se conciencie que ese plástico que usa en su vida cotidiana no debe ir al vertedero, sino a un producto de recogida específico donde un reciclador le dé el tratamiento necesario para que luego nosotros los fabricantes lo podamos poner de nuevo en el proceso productivo. Así que es fundamental que la recogida sea más eficaz, ya que el papel del reciclador es muy importante a la hora de impulsar las sinergias.

-Y a nivel empresarial, ¿cómo puede mejorar la gestión del plástico?

-Hay productos que firmas de reciclaje interceptan antes de que lleguen a un punto de recogida, los desinfecta y los pone de nuevo en el proceso productivo. Un ejemplo es lo que hacíamos en mi empresa hasta hace unos años con los cubos fitosanitarios para hospitales, que eran 100% material reciclado que nosotros adquiríamos como materia prima a nuestros proveedores, con una serie de características para que diera unas cualidades especiales.

-Pero se puede avanzar más.

-Las empresas españolas están inmersas también en acuerdos voluntarios, a los que ni siquiera nos obliga la normativa, como el proyecto de control 'Cero pérdidas de granza' -residuos microplásticos utilizados para producir artículos- que mezclados con otros desechos pueden acabar en el mar. Y eso es algo que ya estamos hacemos los fabricantes. E igualmente se está trabajando de forma integrada entre firmas murcianas y andaluzas en la búsqueda de soluciones para los plásticos agrícolas.

-¿Qué porcentajes de plástico se reciclan realmente?

-La verdad es que se desconoce porque no hay datos. Aunque, del mismo modo, por un acuerdo voluntario de las empresas estamos trabajando con una aplicación, More, en la que los transformadores de plástico vamos a poder registrar cuántas toneladas de material reciclado utilizamos. Y es que no existen datos fiables hasta el momento, ya que más allá de las cifras que puede manejar Ecoembes, hay mucho producto que no llega a vertedero y que, sin embargo, entra en la economía circular.

El 100% es reutilizable

-¿Existe un límite de recuperación?

-Hay que tener muy claro que el 100% del material plástico es reciclable y reutilizable en cualquier proceso. Solo hay que darle la vía necesaria. Por tanto, hasta los microplásticos son recuperables si los recogemos, porque después de limpiarlos se haría granza y el sector podría inyectarlo de nuevo.

-Sin embargo, se cuestiona que exista una verdadera apuesta por los materiales biodegradables.

-Un problema es que hoy por hoy no se puede introducir totalmente en el proceso productivo, porque no hay suficiente tonelaje de material biodegradable para poder suplir al material plástico. Y, además, tampoco ofrece las garantías sanitarias que actualmente da este último, ni las características que tiene nos permite utilizarlo en invernaderos, sombraje. Aparte, en la Región y en el litoral mediterráneo se registran unas temperaturas que provocan que el tiempo de duración de un material biodegradable sea mucho más corto que en otra zonas más frías.

-La durabilidad es uno de los valores más importantes del plástico.

-En la utilización de otras materias primas naturales para fabricar objetos, por ejemplo, he visto recientemente un proyecto para crear cubiertos con huesos del aguacate, es indudable que es un material que tiene una vida residual más corta. Luego se ven novedades curiosas, como la de un supermercado en el que envolvían un pimiento para su venta en una hoja de platanera. Pues, entonces, también habría que tener en cuenta que hay países en desarrollo donde estas hojas son su alimento básico. Así que no podemos llegar a eso, llegando a envolver un alimento con otro alimento.

-¿Cree que estamos ante un problema mayor de concienciación ciudadana, por encima de cuál sea el tipo de material utilizado?

-El problema que yo veo con los materiales biodegradables es que si las personas no se conciencian, van a tener una duración de un año, de dos, de tres; pero si no lo recogemos de una forma eficiente y todos no nos educamos sobre cómo hacerlo, vamos a seguir teniendo el mismo problema. Así que, si no ponemos remedio desde la concienciación ciudadana, da igual que el material que se desarrolle sea plástico o biodegradable, ya que vamos a seguir igual. Lo que no puede ser es que uno se vaya a la playa y no recoja los residuos que genera, sean plástico, cristal, papel, cartón..., lo que sea.

-Apunta a un reto global.

-Un dato relevante es que de cada 100.000 toneladas de cristal se están reciclando 20.000, el resto va a vertedero. Entonces, hay que buscar una concienciación no solo a nivel del plástico, sino del reciclado de cualquier tipo de material.

-Sin embargo, parece que predomina una tendencia social a volver a materiales tradicionales como el papel y la madera.

-Es verdad que se tiende a utilizar estos cada vez más, cuando hace más de una década se dejaron de usar tanto por la tala de árboles. Y eso evidentemente acarrea también unos impactos en la naturaleza.

-Dígame uno de esos proyectos de innovación por los que está apostando su sector.

-Pues esta semana se ha inaugurado en Lorca una planta, con inversores murcianos y de fuera, que va a ser capaz de reutilizar todo el aglomerado de plástico nacional que se usa en invernaderos, para darle una segunda vida y poder ser utilizado en todo tipo de productos. Un material que hasta ahora era muy difícil de reciclar por lo complicado de reutilizar para otros usos, debido a la cantidad de tierra que llevaba. Pero ya se ha conseguido desarrollar un proceso de limpieza y desinfección para poder aprovecharlo.

Firmas pioneras

-Y seguro que hay más casos.

-Los hay. Otro ejemplo es la empresa Caudal, en Puerto Lumbreras, que tiene un certificado de Aenor porque la tubería que utiliza es de material reciclado. Así que hay muchísimo trabajo y productos que se utilizan diariamente que vienen del reciclaje.

-¿Por dónde pasa la estrategia para revertir esa situación de desconocimiento y mejorar su imagen?

-Los empresarios del plástico están deseando que a nivel de gobierno exista una normativa que regule los materiales reciclados para que nosotros podamos utilizarlos sin ningún tipo de barrera. Necesitamos que eso se agilice para poder usar más material reciclado. Nuestras fábricas y nuestras maquinarias están preparadas, pero la normativa que existe hoy no nos permite en muchos casos utilizar dicho material.

-¿Dice usted que la regulación actual les está impidiendo reciclar todo lo que quisieran?

-La Administración va muy por detrás del avance tecnológico con el que se trabaja en las empresas. Así que se limitan por el momento a esperar, aduciendo que hay que aguardar a lo que va marcando la Unión Europea. Pero esto limita muchísimo, porque podríamos estar trabajando ya con más materiales.

-El esfuerzo de los gestores públicos en este objetivo también tendría que ser mayor a la hora de tener más puntos de recogida.

-Pues, por ejemplo, tendría que haber un contenedor específico para productos plásticos, como son los juguetes, porque en realidad el amarillo es para los envases. Así que si hubiera un contenedor específico, en él podrían ir también bolsas, fiambreras y tantos otros objetos. De esa manera se agilizarían mejor los procesos de separación. Necesitamos hacer más sencilla la recogida.

-El hecho de que existan muchos tipos de plástico es otra dificultad.

-Es que hay que delimitar según los tipos, porque no es lo mismo un polipropileno que un polietileno, ni es lo mismo un pet. Así que en cada uno necesitamos un tipo concreto de producto para según con qué vamos a trabajar. Con todo, las empresas de reciclado ya tienen tecnología avanzada que permite separar ese tipo de materiales, y lo hace hasta por colores en función de lo que se va a fabricar, delimitando en la propia selección un material reciclado homogéneo y con las características que se requieren para ser estrusionado de nuevo.

-¿Es un buen negocio reciclar?

-Mire, el reciclado empezó a utilizarse porque los clientes querían un material más económico y, por tanto, se introdujo para abaratar el producto final. Hay que tener presente que se trata de un material completamente apto para volver a inyectar.

-Lo que es incuestionable es que el desarrollo del sector agrario murciano, en especial, en exportación, ha ido muy ligado al valor añadido de innovación que ha dado el plástico en envasado y conservación.

-Si esta Región es la huerta de Europa, es imposible que nuestras hortalizas lleguen a ciertos destinos si no van en las condiciones adecuadas. Los films, por ejemplo, hacen que los productos lleven una serie de aditivos que consiguen que los productos se alarguen en un proceso más largo sin mermar la calidad. Igual que los invernaderos, porque esos microclimas que se crean por tener esas estructuras de plásticos con esas capas, nos permiten ampliar las campañas de producción. En este sentido, nuestro sector agrícola, que es de los más innovadores a pesar de las carencias de agua y las dificultades, ha agudizado el ingenio para buscar mejores soluciones. Y ahí ha contribuido bastante el sector del plástico.

-¿Para qué otros sectores de actividad se está produciendo?

-Las empresas murcianas están produciendo mucho para la construcción y la industria automovilística española. De hecho, más de un 15% de la composición de un vehículo se está realizando ya con material plástico, porque le da una serie de ventajas de comodidad, resistencia y hace que pese menos, con lo que se consigue un ahorro en combustible. Además, se utiliza mucho material reciclado.

-¿Y veremos nuevos usos?

-La capacidad de innovación en el plástico es infinita, y venga lo que venga este sector fabricará esos materiales. Si hay un impulso mayor de los materiales biodegradables se inyectarán más. Aunque no podemos olvidar que este es cuatro veces más caro que uno reciclado. Algo que se explica por los procesos de transformación química que se requieren, al provenir de un subproducto. Y eso al final si se impone lo tendrá que pagar el consumidor final.

Abiertos al cambio

-¿Están preparadas las empresas para los cambios?

-Los empresarios del sector estamos abiertos a cualquier posibilidad. Y, de hecho, se innova de forma continua. Un asociado de Asemplast me decía hace unos días que está fabricando platos con material de caña de azúcar. Y en mi misma empresa estamos trabajando en un proyecto en Zaragoza para crear un biodegradable proveniente de material de utilización de postcosecha, porque nunca dejamos de inventar. Asimismo, hace diez años iniciamos pruebas también con material proveniente de la mata del pimiento que se desechaba, pero al final no fue adelante porque se desgranaba. Aparte, insisto en que hoy por hoy es mas costoso que la utilización de plástico.

-Estamos en periodo de elecciones, tras las generales, ahora vienen las municipales, autonómicas, y europeas. ¿Qué les pide a los políticos?

-Nosotros tenemos claro que gobierne quien gobierne tenemos que seguir trabajando, investigando y desarrollando productos que mejoren la situación medioambiental existente. Solo pedimos un marco normativo que facilite la labor. Por eso a los políticos les pedimos que agilicen todo para aumentar más el reciclaje.

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