La Región se enfrenta a la gota fría más fuerte de las últimas décadas

Radar de la Aemet con la evolución de la DANA a las 2.00 de la madrugada./Aemet
Radar de la Aemet con la evolución de la DANA a las 2.00 de la madrugada. / Aemet

La DANA continuará mañana con lluvias y rachas de viento fuertes, aunque se espera que se debilite con su avance hacia el Estrecho

MIGUEL LAJARÍNMURCIA

La Región sufrirá entre hoy y mañana los efectos de una de las gotas frías más potentes de los últimos cuarenta años, y todo apunta a que será la más dañina de este siglo, con consecuencias para la casi totalidad del territorio regional. La DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), nombre técnico con el que se conoce a la gota fría, es un fenómeno meteorológico habitual en la Región, sobre todo en las últimas semanas del verano y durante el arranque del otoño. De hecho, hay estudios sobre estas lluvias, que suponen el contrapunto a la sequía y desertificación propias del clima del Levante, que recogen inundaciones ya en el siglo XIII.

Largo historial de daños

En los últimos 40 años, la Región se ha enfrentado a varias gotas frías de gran relevancia. El 4 de noviembre de 1987 el río Segura superó los cinco metros de altura a su paso por Murcia y numerosas zonas de la huerta quedaron inundadas. El 28 de septiembre de 2012 se desencadenó otro episodio grave, la llamada riada de San Wenceslao, que causó numerosos daños en Lorca y Puerto Lumbreras. Más cerca queda diciembre de 2016, cuando se inundaron cientos de viviendas de Los Alcázares y Torre Pacheco y se desbordaron las ramblas. La antesala del temporal que barrerá hoy la Región se produjo a finales de agosto, con inundaciones en Murcia y otras poblaciones.

La Aemet prevé que en amplias zonas de Murcia y Alicante se sigan produciendo mañana chubascos y tormentas muy fuertes e, incluso, localmente torrenciales. Además, habrá viento con rachas muy fuertes en el área mediterránea, sobre todo en el litoral. Según la Aemet, la DANA se irá debilitando a última hora de mañana y se desplazará hacia el Estrecho, para después moverse hacia el norte peninsular