Los regantes del Trasvase se pertrechan para otra guerra

J. A. Andújar, Miguel A. del Amor, Lucas Jiménez, Fernando Rubio y Juan Marín, ayer en Murcia. / ROS CAVAL
J. A. Andújar, Miguel A. del Amor, Lucas Jiménez, Fernando Rubio y Juan Marín, ayer en Murcia. / ROS CAVAL

El Sindicato llevará el estudio al Ministerio, y expresa su malestar con Teresa Ribera por no recibirles en un momento crucial para el acueducto

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Los regantes del Trasvase pasan de nuevo a la acción, esta vez para hacer frente al próximo plan de cuenca del Tajo que prevé aumentar los caudales ecológicos, lo cual significaría un golpe para el futuro del acueducto. Se abre otra guerra cuyo alcance se conocerá en breve, cuando se presente la propuesta del Ministerio. El Sindicato de Regantes del Trasvase (Scrats) se está pertrechando de informes técnicos para destacar que la actual regulación en el Tajo permite y asegura el buen estado ecológico de sus aguas así como la permanencia del Trasvase. Es la principal conclusión del estudio realizado por Aquatec, presentado ayer por el consejero de Agricultura, Miguel Ángel del Amor, y el presidente del Scrats, Lucas Jiménez.

Este indicó que paradójicamente a lo que se predica desde los foros adversos al Trasvase y a las obras hidráulicas, solo gracias a la existencia de los embalses de Entrepeñas y Buendía se puede asegurar un caudal ecológico constante en los tramos del río que dependen de la cabecera. Recalcó en este sentido que se exigen unos caudales mínimos que no se lograrían en ningún caso bajo el régimen natural. Si no existiera regulación en la cabecera, el agua que circularía por Aranjuez, Toledo y Talavera sería muy inferior en la época de estiaje. En concreto, el informe indica que con mucha frecuencia el caudal en Aranjuez estaría por debajo de los 6 metros cúbicos por segundo, hasta los 1 o 2 metros, durante los veranos, de no existir el sistema Entrepeñas y Buendía que abastece también al Trasvase hacia el Segura.

El informe encargado por la Consejería y el Scrats apunta que un caudal ecológico de 6 metros cúbicos por segundo en Almoguera y Aranjuez, como el actual, sería suficiente para atender sus demandas. De igual forma considera que los 10 m3/s de caudal mínimo actuales en Toledo y Talavera también serían suficientes, si bien el informe señala que se podría aumentar hasta los 11,88 y 12 metros cúbicos por segundo, respectivamente, en estas poblaciones. Ha analizado la evolución de los caudales en los últimos 25 y 30 años, según los cuales en Almoguera ha circulado de media el doble de lo que marca actualmente el plan de cuenca del Tajo, mientras que en Aranjuez el caudal medio anual ha sido de 8,13 metros cúbicos por segundo. En Toledo han circulado 35,71; mientras que en Talavera ha ascendido hasta los 61,04, por encima del caudal mínimo fijado en el plan de cuenca vigente, de 10 m3/s en ambos tramos.

«La mente de algún palurdo»

Lucas Jiménez lamentó que la ministra Teresa Ribera no haya recibido todavía a los regantes para exponer su opinión sobre el próximo plan de cuenca del Tajo. Indicó que le han pedido varias reuniones y aún no han recibido contestación, lo cual consideró una falta de respeto. El malestar se basa en que la ministra sí ha recibido a los colectivos que se oponen al Trasvase para hablar de la aplicación de la sentencia del Tribunal Supremo. Los regantes también quieren dar su opinión y defender este informe, ya que el Ministerio y la Confederación del Tajo presentarán en breve el Esquema de Temas Importantes con las propuestas de los nuevos caudales ecológicos.

El consejero Miguel Ángel del Amor apuntó que habrá otros estudios posteriores, principalmente uno referido a la calidad de las masas de agua en el tramo medio del río Tajo. Lucas Jiménez criticó que el cierre del Trasvase a partir de su entrada en la zona levantina «solo entra en la mente de algunos palurdos líderes». «No creo que, por obtuso que sea un dirigente político, se plantee cerrar una infraestructura que da tranquilidad en épocas que pueden presentarse de dificultad para conseguir agua para abastecimiento», porque a su juicio «sería una temeridad».