Los regantes del Trasvase esperan una mejor relación con Urrea y su equipo

Reunión del presidente de la CHS con Scrats./Javier Carrión / AGM
Reunión del presidente de la CHS con Scrats. / Javier Carrión / AGM

El presidente de la Confederación advierte de que el nivel 3 no obliga a trasvasar 20 hectómetros por mes, sino que es discrecional

LA VERDAD / EFEMurcia

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), Mario Urrea, advirtió de que no se debe «dar por cierto» que siempre que las reservas de cabecera del Tajo estén en nivel 3 habrá un aporte de 20 hectómetros cúbicos, ya que el objetivo de la ley es que las reservas no disminuyan de ese nivel y ese aporte es el más alto de la horquilla fijada. Así lo indicó antes la reunión con el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats). Consideró «muy positiva» la aprobación de ese nuevo trasvase para este mes de septiembre.

La ley indica un máximo de 20 hectómetros para el nivel 3, lo cual tiene carácter discrecional; a diferencia del nivel 2, que obliga a transferir 38 hectómetros por mes.

Es una aportación, dijo Urrea, que viene marcada por ley, pero puso en valor que el Ministerio haya optado por la trasferencia más alta dentro de la horquilla que marca esa ley cuando la cabecera del Tajo se encuentra en un nivel 3 de reservas, como ocurre actualmente. Sin embargo, insistió en que «lo que pretende la ley y la Comisión Central de Explotación es no entrar en nivel 4».

Los municipios del Tajo dicen que han perdido la esperanza de un cambio sobre la política de agua

«Siempre y cuando podamos garantizar que la cabecera no entrará en nivel 4, entiendo que la comisión propondrá 20 hectómetros, pero, cuando eso no sea así por las condiciones de cabecera, habrá que pensar en otras alternativas», explicó. En cualquier caso, señaló que no le consta que se estén estudiando posibles modificaciones de la ley para esos volúmenes. Urrea mostró su «total colaboración y disposición» a trabajar con el Scrats.

Un instante de la reunión entre el presidente de la CHS y el del sindicato Scrats, Lucas Jiménez.
Un instante de la reunión entre el presidente de la CHS y el del sindicato Scrats, Lucas Jiménez. / Javier Carrión / AGM

El presidente del sindicato, Lucas Jiménez, espera de la nueva dirección de la CHS «diálogo», algo que echó en falta en el equipo precedente, dijo, y que «es fundamental para llegar a acuerdos». Los problemas principales son, por un lado, el déficit hídrico, en cuya resolución «no se ha avanzado ni un solo paso en los últimos 30 años», y, por otro, el precio del agua, que sigue creciendo.

Page, defraudado

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se mostró ayer defraudado ante el último trasvase autorizado, y considera que es una «mala decisión del Gobierno». El dirigente socialista advirtió de que, por ese motivo, «tendrán que empezar a cambiar cosas». En este sentido, mostró su esperanza de que «con el tiempo» se produzcan «giros» en la política del agua en España.

Por su parte, la Asociación de Municipios Ribereños de Entrepeñas y Buendía, en la cabecera del Tajo, mostró su decepción y dijo que ha perdido la esperanza y la ilusión de cualquier cambio que garantice su sostenibilidad. «No era lo deseado, pero no nos sorprende. Nos sorprendió en agosto porque creíamos que la ministra Teresa Ribera iba a tener un gesto, pero ya vimos que no. Estamos en un rumbo igual que con el PP». También la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, mostró su «oposición rotunda» al nuevo trasvase y exigió al Ejecutivo central alternativas reales a las derivaciones al Segura.

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