Los regantes señalan que el Tajo-Segura «ya está adaptado al cambio climático»

Lucas Jiménez. /Javier Carrión / AGM
Lucas Jiménez. / Javier Carrión / AGM

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Los regantes del Trasvase no entienden la postura del Ministerio para la Transición Ecológica y lamentan que el departamento de Teresa Ribera dé por hecho que tienen que aumentar los caudales ambientales del Tajo, en menoscabo de las transferencias de agua a la cuenca del Segura, sin que exista un informe técnico que avale esa posición. Así se expresó ayer el presidente del Sindicato de Regantes, Lucas Jiménez, quien criticó que el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, haya mostrado las cartas del Gobierno central sobre el futuro del acueducto y las reglas de explotación, sin que no se haya presentado todavía el nuevo plan de cuenca del Tajo.

A su juicio, las reglas del Trasvase «ya están adaptadas al cambio climático». «Estuvimos once meses sin transferencias de agua», recordó, en aplicación de la ley del Memorándum. Sobre esta base, sostiene que la legislación actual es válida y no hay que cambiarla. Asimismo, recalca que ni el Tribunal Supremo ni la directiva marco del agua obliga a aumentar los caudales ambientales en el Tajo, en contra de lo que postula el Ministerio, que considera que se está plegando a los deseos del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Asimismo, Jiménez considera «un error» que los municipios ribereños participen en la comisión de explotación del trasvase, que se guía por criterios técnicos. «Será inoperante». Recordó que el Taibilla participa como organismo del Ministerio.