La DGT emplaza al Congreso a estudiar el uso del casco obligatorio en la bicicleta

La reforma del Reglamento de Circulación que también contempla el incremento de velocidad a 130 km/h en determinadas autovías y autopistas no verá la luz antes del verano

J. LUIS ÁLVAREZMADRID
La directora general de Tráfico, María Seguí. / Chema Moya (Efe)/
La directora general de Tráfico, María Seguí. / Chema Moya (Efe)

Este verano no se podrá circular a 130 km/h en determinados tramos de autovías y autopistas, ni será obligatorio el casco para circular en bicicleta por las ciudades, donde tampoco habrá calles que verán reducida la velocidad a 30, ni tampoco podrán correr más las autocaravanas. La reforma del Reglamento de Circulación que pretende llevar a cabo la Dirección General de Tráfico (DGT) no será realizada, al menos, en los próximos meses, dado que como hoy ha puesto de manifiesto la oposición en el Congreso de los Diputados no se puede efectuar sin antes haber modificado la Ley de Tráfico y Seguridad Vial.

Dado que la reforma de la ley todavía está en fase de redacción de su anteproyecto, la directora general de Tráfico, María Seguí, ha emplazado a los diputados a crear una ponencia específica para estudiar en profundidad si es necesario implantar como obligatorio el uso del casco en bicicleta cuando se circula por ciudad. Seguí, que ha comparecido ante la Comisión de Seguridad Vial y Movilidad Sostenible, ha realizado una defensa a ultranza del casco en bicicleta como elemento "incuestionable para reducir las lesiones" y tan solo ha hecho enumeración del resto de las novedades que recoge la reforma del reglamento que ha redactado la DGT.

La máxima responsable del tráfico en España se ha mostrado partidaria de realizar "más desplazamientos selectivos y eficientes" y para ello ha dicho que es necesario mejorar la conducta del conductor "reeducándole con nuevas normas de convivencia". Y, tal como demostró con su intervención, el elemento estrella para su "centro directivo" es la bicicleta, de las que calculó que existen 20,5 millones en España, de las que 3 millones son utilizadas a diario en desplazamientos, lo que supone menos del 2% de los viajes que se realizan a diario.

Seguí destacó el ciclismo como medio para "eliminar los kilómetros inútiles motorizados a favor de desplazamientos más saludables, seguros y sostenibles". Por ello, el futuro Reglamento contiene medidas de fomento del uso de la bicicleta que pasan por una política de reducción de velocidades en vía urbana, por una ampliación de las vías por donde transitar, por buscar una integración de todos los modos de transporte y por la necesidad de mejorar la visibilidad del ciclista así como de dotarle de medidas de prevención efectivas. Sin embargo, dijo que los únicos accidentes que no se reducen, e incluso aumentan, son los de ciclistas, que en 2011 sumaron 4.526 siniestros, con 49 muertos, 589 heridos graves y 4.301 heridos leves, y "es precisamente en la zona urbana donde las cifras de heridos graves y leves alcanzan mayor notoriedad".

De esta manera, junto el proyecto de la DGT establece la posibilidad de que los ciclistas puedan circular a contra dirección, por aceras, establece que el alumbrado y las prendas reflectantes sean homologadas, da prioridad de paso a los ciclistas sobre los vehículos a motor en los pasos de peatones y autoriza el uso de remolques o semirremolques para transporte de personas o de carga en vías urbanas, entre otros asuntos.

En otros países

Además obliga a llevar siempre el casco en ciudad. María Seguí se defendió del aluvión de críticas y peticiones de dimisión que le han llovido desde distintos colectivos ciclistas y ciudadanos poniendo en valor "recomendaciones del informe de la OMS" sobre su uso. Del casco dijo que reduce el riesgo de lesiones en la cabeza en un 70%. También citó que es obligatorio para todos los usuarios en Nueva Zelanda, Israel, Australia (al menos dos Estados), 21 estados de EE UU, Colombia y Finlandia. Otros países recogen esta obligatoriedad para menores de edad, como es el caso de Canadá, Suecia, Japón, Islandia, Israel, Estonia, República checa, Croacia, Eslovenia.

"La DGT no tiene ninguna duda respecto del efecto beneficioso del uso del casco y advierte de las opiniones diversas respecto de la conveniencia de la legislación para promover, si cabe más, su uso; reconocimiento del poder educativo de la ley y reconocimiento del hecho de que una gran mayoría de usuarios de la bicicleta ya se ponen el casco voluntariamente", apuntó.

Desde los escaños de la oposición no tardaron en llegar las críticas. Para el portavoz del Grupo de CiU, Jordi Jané, la medida de imponer el casco por ley "puede ser precipitada" y se mostró más partidario de "fomentar, educar y divulgar, pero no por la vía imperativa"

Para el portavoz del Grupo Socialista, Juan Carlos Corcuera, lo mejor sería "recomendar" el uso del casco, porque dijo que desde la DGT "parece que buscan la extinción del ciclista en las ciudades".

Aumento de velocidad

Durante su comparecencia, María Seguí repasó el resto de las medidas que recoge la reforma del Reglamento empezando por la velocidad máxima en autopistas y autovías que seguirá siendo 120 km/h. Ahora bien, se podrá aumentar dicho límite, mediante paneles de mensaje variable, hasta un máximo de 130 km/h. Este aumento de velocidad será de manera temporal y en tramos en los que exista "un índice contrastado de seguridad, buenas condiciones de trazado y pavimentación y óptimas condiciones meteorológicas y ambientales".

En carreteras convencionales el límite de velocidad se reducirá en función del ancho de la calzada y los arcenes, aunque no entró a cuantificar las cifras. También, "con la idea de reducir la siniestralidad en el caso urbano" la DGT propone introducir el límite de velocidad de 30 km/h en "muchas de las calles de las ciudades", explicó Seguí.

La directora de Tráfico también dijo de pasada que sobre el cinturón de seguridad que "el nuevo reglamento amplia el grado de cobertura poblacional a fin de proteger a todos los usuarios" y respecto a los niños en los coche que el texto "prevé una regulación proclive a la seguridad de los menores, con el objetivo de que ningún menor fallezca por no llevar el cinturón de seguridad o la sillita infantil".