Regreso al mecenazgo cultural

Los componentes de Dr. Sapo, desnudos para la promoción de su tercer álbum 'No hay fronteras'. / Archivo/
Los componentes de Dr. Sapo, desnudos para la promoción de su tercer álbum 'No hay fronteras'. / Archivo

Ante la fuerte crisis económica y del sector musical, algunos grupos como Dr. Sapo buscan en la financiación anónima y colectiva una nueva manera de interactuar con su público

HÉCTOR VÁZQUEZMADRID

Lejos quedan ya los tiempos en los que artistas como Beethoven, Vivaldi, o Haydn recibían el dinero de aristócratas y burgueses para financiar sus proyectos musicales. Sin embargo, el ingenio, que corre dos metros por delante de la crisis, ha recuperado el mecenazgo como vía alternativa para la producción artística.

Este es el caso del grupo Dr. Sapo, quienes tras la publicación de tres discos ('Al tran tran', 'Territorio apache' y 'No hay fronteras'), ahora buscan recaudar fondos para su cuarta obra a través de la web de crowdfunding Verkami.com. La verdad es que nosotros no nos sentimos como ningún Beethoven por tener nuestros mecenas. Es una manera bonita y coherente de realizar un trabajo, pero al fin y al cabo nos sentimos un poco pesados por tener que estar pidiendo, asegura Miguel Sapo, cantante y uno de los fundadores del conjunto.

El crowdfunding o financiación colectiva, nació en Estados Unidos alrededor de 2004 directamente ligado al desarrollo de las redes sociales, las comunidades online y las tecnologías de micro pagos, como medio para la producción cultural. En España, en cambio, esta iniciativa no cuenta con un desarrollo de más de un año. Empezamos en diciembre con esta web sin saber muy bien dónde nos metíamos y sin que nadie supiera lo que era. Vimos que podía ser una buena idea y que aquí no había nada parecido, por lo que nos lanzamos a ello, indica Joan Sala, uno de los creadores de la web Verkami.com.

El sistema consiste en donaciones anónimas a proyectos culturales tanto incipientes como consagrados. "No es solo financiar proyectos, también permite ponerte en contacto con los artistas, otra manera de hacer cultura. Es por ello por lo que muchos artistas ya con una trayectoria y que podrían pagar sus iniciativas de cualquier otra manera, deciden hacerlo así por desarrollar otra manera de interactuar con el público que sea más intensa", añade Sala.

Así lo cree también Sapo, quien tras tocar en varios conciertos e incluso en una gira junto a Cadena 100 durante su primer disco, y arruinarse tras más de un año trabajando como jardinero para financiarse el tercero, busca ahora otra manera diferente de poder desarrollar la actividad para la que siente haber nacido. Nos gusta la filosofía del crowdfunding. Es una especie de termómetro que te indica cuánta gente está detrás de tu proyecto. Da miedo al pensar que puede que no te apoyen, pero en tal caso también está bien saberlo, indica el cantante.

Mecenas con premio

Las aportaciones de los seguidores cuentan además con un aliciente. Los mecenas reciben experiencias como conocer al autor o regalos físicos, mientras que este mantiene íntegramente los derechos sobre su obra, asegura Sala. En el caso de Dr. Sapo, por una aportación mínima de 20 euros, incluimos el nombre de la persona en los créditos del disco y se lo mandamos, porque estos son sus verdaderos productores. Incluso por 600 euros, le damos un concierto en privado que puede ser hasta en su bañera, bromea Sapo.

El grupo dispone, como ocurre con el resto de proyectos, de un máximo de cuarenta días para lograr una financiación mínima que ellos mismos establecen como suficiente para su realización. De no ser así, no recibirían nada. Hay que hacer un cálculo mínimo con el que sacar el proyecto adelante. Ese es el trato. Si ese mínimo no se alcanza se supone que no hay dinero para lanzar la iniciativa y por ello no se cobra nada a los mecenas, indica Sala.

La iniciativa de Dr. Sapo, en cambio, parece estar teniendo éxito, y en tan solo una semana han conseguido casi 1.500 de los 4.500 euros que dicen necesitar para pagar los gastos de grabación. Hay que pedir lo mínimo necesario, porque si al final no alcanzas la cifra propuesta te quedas sin nada. Tenemos todo preparado y ya estamos ensayando las canciones, pero si al final esto no sale, volveré a trabajar de lo que sea para conseguirlo, asegura Sapo, aunque no lo quiero ni pensar. El disco, que llevaría por título Balas de plastilina estaría preparado para finales de año si el proyecto logrará finalmente salir adelante.

Pionera en España

La web Verkami.com, que fue una de las pioneras en España en este modelo de financiación cultural, no solo promociona actividades relacionadas con la música. Hemos publicado unas 150 iniciativas, sobre todo audiovisuales y musicales, pero también cosas relacionadas con la fotografía, el periodismo o incluso ferias, indica Sala.

Este proyecto familiar en el que trabajan un padre y sus dos hijos, Joan, Adriá y Jonás Sala, solicita a los artistas un 5% de la recaudación obtenida en caso de salir adelante la actividad, a modo de compensación, y ya son 77 los proyectos que han logrado promocionar con éxito desde el pasado mes de diciembre.

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